Capítulo 35
"No tienes que darlas. Haría todo y más por ti." Vaya, esa frase me dejó un poco tocada. Hizo que reaccionase y me percatase de que el rostro de Harry se encontraba a escasos centímetros del mío y me observaba con esos ojos verdes penetrantes.
Los segundos se habían parado de repente, y sentí un cosquilleo en mi estómago seguido de una vocecilla oculta en el interior de mi cabeza diciéndome que parase, que estaba mal. Pero mi cuerpo me impedía reaccionar, me estaba dejando llevar por mis impulsos. ¿Iba a besar a Harry? ¿Iba a serle infiel a Niall?
Una parte de mi decía "Vamos ____, hazlo." Sin embargo, había otra que me pedía que parase. Por suerte -o por desgracia, según por donde se mire- la segunda voz tenía más peso sobre mí e intenté escapar de esta situación.
-Muchas gracias por estar aquí conmigo. Si hubiera estado sola, yo, no se...
-Sh.-Puso un dedo sobre mis labios. Esta simple reacción hizo que me estremeciese.-Recuerda lo que te dije, estaré siempre para ti.-Y esbozó una sonrisa.
Una fría ráfaga de viento azotó mi cuerpo. Si yo tenía frío no podía pensar en cómo estaría Harry con el torso desnudo. Intenté incorporarme y con la ayuda de Harry me senté en el banco. Estaba bastante mareada. Sería por no haber cenado antes, y por todos los acontecimientos que habían ocurrido horas antes.
-Por cierto, ¿me vas a contar por qué demonios estás así?
-¿Así como?-Alcé una ceja y él miró hacia su torno.-Ah, ¿por qué no llevo camiseta dices?-Asentí.
-Vi tu ropa en la cuneta de la carretera. Pensé que el tal Max ese con el que te fuiste antes de encontrarnos... me preocupé, pero Christian no me dejó acercarme a vosotros.
-Sí, aún tengo que darle las gracias por ello.-Dijo mirando al suelo y sonriendo -Pero deberías de preocuparte más por el viejo ese que por mí. Dejé la ropa en la cuneta porque estaba llena de sangre.-Le miré con incredulidad.- ¡Ey, no pienses que lo maté! Nunca llegaría hasta ese extremo. Pero si que le partí la nariz, y una ceja..ah y el labio también. Bah tampoco era para tanto, pero estaba sangrando demasiado y no teníamos otra cosa para taparle la hemorragia.
-¿Pero se puede saber qué hicisteis para que tuvieras que pelear con él?
-Esto...
Horas antes, a unos metros de donde transcurría la historia, en Hyde Park
Caminé lo suficiente para lograr que estuviéramos lo más lejos posible de ____. No quiero que se vea dentro de lo que pudiera ocurrir en unos minutos. Me da miedo dejarla junto con Christian y los demás, pero son mejor compañía que este mastodonte que me acompaña ahora mismo.
Desde atrás podía verle su enorme espalda trabajada a fuerza de transportar grandes cargas, y los daños que le han ido ocasionando la edad. Sinceramente, no me gustaría meterme en una fuerte pelea con este hombre, pero teniendo a ___ a solo unos metros... Un enorme escalofrío recorrió toda mi espalda tan solo al pensar en lo que ese hombre podría llegar a hacerle. Alcé mi barbilla y saqué pecho. Definitivamente no iba a dejar que la tocase.
Sin esperarlo, paró en seco. Tuve que clavar los pies en la tierra para no chocarme con tu corpulenta espalda. Giró sobre sí mismo y fijó su mirada furiosa en mi.
-¿Dónde narices se supone que has estado niñato? ¡He perdido clientes!
-No es mi problema.-Dije encogiéndome de hombros.
-¿¡Que no es tu problema!?-Su cara estaba tornando un color rojo.
-Ey Maximiliano, relaja. Tu redonda cabeza va a explotar.-Dije esbozando una sonrisa.
-¡No me llames así Styles!-¿Podría su cara estar más roja? Quiero ver hasta que punto enrojece.
-¿Te avergüenzas de tu nombre? Pobre, seguro que los malotes del colegio te pegaban muchos cates.
-Styles, estás yendo por un mal camino.
-Yo no estoy haciendo nada. Oye y en serio, tu cara va a explotar.-Esbocé otra sonrisa triunfal. Max cerró los puños en un intento de relajarse.
-Dime, ¿has estado todo este tiempo con la chica de ese banco? ¿Ya te la has llevado a la cama entonces?-Mi sonrisa desapareció de golpe, algo que alegró a ese asqueroso.
-No te atrevas a mencionarla.
-Entonces, ¿por ella yo he perdido todos esos clientes? Entonces no debes ser tú el que pague por ello.- Alcé mi ceja izquierda. Esto estaba yendo por un camino que no me gustaba.
-Qué quieres decir con eso.
-Ya sabes...conseguirle un trabajo para mi.
-¿Qué clase de.....?
-¡OH VAMOS! Ya sabes a lo que me refiero. Ella se acuesta conmigo y yo le pa- .-Antes de que pudiera terminar aquella frase mi puño voló hacia su boca. No voy a dejar que termine de pronunciar eso.
-¡OH VAMOS! Ya sabes a lo que me refiero. Ella se acuesta conmigo y yo le pa- .-Antes de que pudiera terminar aquella frase mi puño voló hacia su boca. No voy a dejar que termine de pronunciar eso.
-Ni te atrevas a tocarla, ¿¡entiendes!?-Otro puño voló, está vez a su nariz. Y otro a su ojo izquierdo. En su cara solo se veía sangre, pero el hecho de que ese bastardo quisiera tocar a ____...hace que no pudiese parar.
Una mano evitó que mi puño chocase contra su ojo derecho. Giré el rostro enfurecido, y me encontré con Christian. Éste me pidió que parase, que ya era suficiente. Entre ambos limpiamos la sangre de su rostro, y Christian se encargó de llevarlo a casa.
Momento actual, en Hyde Park.
-Y bueno..eso es lo que pasó.-Dijo con la cabeza gacha. Tome su barbilla e hice que la alzase.
-Gracias. Gracias de verdad. No sé como eres capaz de defenderme así.
-Ya sabes por qué.
Claro que lo sabía. Y me duele que sea así. Se porta demasiado bien conmigo y yo se lo pago así.
A lo lejos, se oía el Big Ben marcar la una de la madrugada. Me incorporé para irme a casa, puesto que ya era demasiado tarde, pero antes de marcharme necesitaba un abrazo de ese chico. Sentí un cosquilleo en mi cuerpo que no había sentido antes, ¿qué me estaba pasando?
Sentí sus labios articulando una palabra, pero no le podía oír. Quise hablarle, pero las palabras no salían de mi boca. Y así, todo se volvió oscuro.
En ese mismo instante, en otro lugar de la Londres.
Abrí los ojos de golpe. Rápidamente fui a mirar la hora en mi móvil. La una de la madrugada. Desde que recibí esa llamada de Perrie no he podido conciliar el sueño.
Incorporé un poco mi cuerpo y mi estómago comenzó a rugir. No suelo comer a estas horas, pero a lo mejor con el estómago lleno me va entrando el sueño.
Bajé la escalera a trompicones y llegué a tientas a la nevera. Con la luz que el frigorífico desprendía pude ver la foto que tenía pegada en su puerta. Recuerdo bien ese día. Fueron unos días antes de que ___ y yo comenzásemos a salir, en el auditorio, después de que tocase un poco la guitarra comenzamos a hacernos fotos. Ella sujetaba la cámara, y yo estaba detrás de ella abrazándola y le dí un beso inesperado en la mejilla. Se podían notar el color rojizo que tomaron rápidamente y yo casi podía sentir el calor que estas desprendían en mis labios.
Una sonrisa tonta se asomó por mi rostro. Vaya, sin darme cuenta ya me había terminado el croasán que había cogido. Seguía sin tener sueño, pero no tenía otra cosa mejor que hacer.
Cerré la nevera y volví a subir las escaleras.
Mientras ascendía los peldaños, un escalofrío recorrió toda mi espalda. No sabía cómo ni por qué, pero me preocupaba bastante. Negué con la cabeza y seguí ascendiendo.
No podría haber pasado nada, ¿no?
En ese mismo momento, en otro lugar alejado del centro de Londres,
Mis ojos buscaban sin cesar algún taxi que pudiera, al menos, llevarnos a mi casa. Estaba a punto de decirle si podía besarla, cuando se desvaneció delante de mis ojos. Intenté por todos los medios despertarla, hacerla que volviese a mí, pero me fue imposible.
Viendo que no aparecía ningún vehículo, la cargué en brazos, y comencé a andar hasta mi casa. No había ninguna otra manera. Ya pensaría qué haría cuando estuviéramos allí.
Horas más tarde, en algún lugar de Londres.
Abrí mis ojos poco a poco. Una tenue luz iluminaba la sala. ¿Dónde me encontraba? No lo sabía con exactitud.Tampoco sabía qué me había pasado antes.
Harry. ¿Dónde estaría? Me incorporé rápidamente, y para mi sorpresa se encontraba delante de mi esbozando una de sus preciosas sonrisas.
-¡Al fin despiertas!-Dijo alegre. Otro cosquilleo recorrió mi cuerpo.
No sabía que me pasaba. Pero...algo estaba despertando en mi hacia ese chico.
{Final del capítulo 35. Espero que os haya gustado. Por favor, comentad por aquí qué os ha parecido. Para mí es muy importante. Al igual que los "me gusta". Me hace feliz saber que hay gente que les gusta lo que hago. Y si no los hay, pierdo la esperanza de que más gente lo lea. Si no tenéis Google+, decidme lo por twitter. Gracias ♥}

No hay comentarios:
Publicar un comentario