Capítulo 36
<< Ojos, mirad por última vez.
Brazos, dad vuestro último abrazo.
Y vosotros, labios, puertas del aliento,
sellad con legítimo beso,
una confesión sin término a la muerte rapaz.>>
Escuché esa frase atentamente desde la cama. No sé muy bien el por qué, pero es una frase que me encanta. Mientras mis oídos estaban pendientes a esa voz, y mis ojos eran incapaces de apartarse de sus labios, irresistibles, que se movían al compás de su melodiosa voz.
Alzó la mirada del libro y lo cerró de golpe cuando oyó unos pasos acercarse hasta la puerta. Se acomodó en su silla blanca y me miró con complicidad. "Todo irá bien.", me repetía una y otra vez. Yo ya dí por sentado en el momento en que me desperté de que todo estaba bien, pero tal fue su empeño en traerme aquí que por más que me negaba tuve que aceptar.
Un hombre con bata blanca y con una tablilla de madera vieja que sujetaba unos papeles apareció en la habitación. A medida que se iba acercando a nosotros revisaba uno por uno los papeles. Despegó sus ojos de la tablilla y nos miró.
-Usted es ____, ¿cierto?-Preguntó mirándome sin expresión alguna.
-Sí.
-¿Se encuentra bien? ¿Tiene algo malo? Por favor, dígamelo, estoy mu-
-Tranquilícese señor....-Le interrumpió el doctor.
-Styles.-Se apresuró a decir.
-Bien, eso, Styles. Su...amiga, se encuentra perfectamente. Hizo bien en traerla para que revisásemos si el golpe en la cabeza le afectó, pero no tiene ningún problema.
-¿Ves? Te lo dije.-Respondí triunfal. Harry me atravesó con la mirada.
-Pero...¿y por qué se desmayó?-Insistió.
-Una leve bajada de azúcar. No debe preocuparse por su novia, señor.
-Oh no..no es mi novia.-Dijo apartando la vista. Luego carraspeó.-Bueno, muchas gracias.-Y tras darle la mano el hombre salió de la habitación, y tras él, una enfermera se hizo paso.
-Tienen visita, ¿les dejo pasar?
-Claro, nosotros estábamos apunto de...
-¡¡____!!
-¡Perrie!
Perrie y Zayn entraron en la habitación, y ésta fue hacia mi a darme un abrazo.
-Me habías preocupado.
-Lo siento...pero, ¿cómo sabías que estaba aquí?-Perrie hizo un gesto con la cabeza señalando a Harry.-Claro...
Justo en ese momento, otros pasos se oían acercarse a la puerta. Un rubito al que adoraba entró por la puerta.
-¡Al fin encontré la habitación! ¡Perrie, ¿para qué corres tanto?! ¡Me he perdido!
-Perdona rubito, no te estreses.-Dijo mientras le sacaba la lengua. El aludido le fulminó con la mirada para después acercarse a mí. La apartó de mis brazos y me estrechó con fuerza contra su cuerpo.
-Estaba muy preocupado por ti pequeña.-Me susurró al oído. Se separó un poco de mi y me dio un lento beso en los labios.
-No te preocupes, estoy bien.-Sonreí.
Me devolvió la sonrisa, pero poco después ésta se convirtió en una mirada de desprecio. Giré un poco la cabeza y lo comprendí todo. Harry y Niall en una misma habitación. Y él había sido el que me había traído al hospital. Esto no era nada bueno. Me temía una discusión entre ambos, pero simplemente se dedicaron a mirarse de forma fría, sin ninguna expresión en el rostro.
La tensión era bastante palpable, y se formó un silencio bastante incómodo. Me imagino que a Harry no le ha gustado que Niall me besase, y por lo visto, éste último llegó a mi misma conclusión, puesto que sin apartar los ojos de Harry tomó mi rostro y volvió a besarme, esta vez con más pasión. Cuando separó nuestros rostros, sonrió de forma triunfal y se dirigió hacia Perrie y Zayn mientras me abraza con un brazo.
-Bien, ¿comemos?
-Claro..Harry, ¿te vienes?-Preguntó Perrie.
-No, gracias.-Respondió seco.-Tengo que hacer unas cosas. Otro día si eso, ¿vale?-Sonrió algo molesto.
-Está bien.
Cogió la chaqueta y se acercó a la puerta, pero antes se despidió de mi.
-Ya nos veremos. Espero que te halla gustado el libro Julieta.-Me guiñó un ojo y salió de la habitación.
-¿Julieta?-Preguntó Zayn extrañado.
-Romeo y Julieta, ya sabes.-Dije encogiéndome de hombros.
-No me gusta esa broma.-Protestó Niall.
-Vamos cielo, es solo una broma.-Dije mientras le besaba en la mejilla.
Salimos también del hospital y nos dirigimos a Nando's. Tras eso, regresamos a casa. Dejé las llaves sobre la mesilla de noche. Estaba bastante cansada, y me apetecía echarme un rato. Pero antes de que pudiera subir un peldaño de las escaleras Perrie me agarró fuerte de la mano.
-Tengo una conversación pendiente contigo.-Puse los ojos en blanco.
-Oye, si es sobre Harry yo...
-No.
-Esta...bien.-Accedí ante su seriedad.
Nos sentamos en el sofá y Perrie me echó una bronca bastante fuerte sobre que me escapase la noche anterior y que no diese señales de vida. Luego me puse a llorar en su pecho después de hablar de la muerte de mi abuela. Algo deprimida, volví a subir las escaleras hasta mi habitación y me puse a dormir.
***
El sonido de unas persianas al subirse y las luces del sol penetrando por mis ojos hicieron que me revolviera entre las sábanas. Unos toques en mis hombros zarandeaban todo mi cuerpo, y yo solo era capaz de emitir leves gemidos. Tenía bastante sueño y no me apetecía levantarme.
-¡Vamos dormilona! ¡Despierta ya!
-Hmmmm tengo sueño....
-Venga sí, que nos vamos de tiendas.-Me incorporé sobre la cama.
-¿Para que pase lo de la otra vez, te pierdas, y me dejes sola?
-Oye...que solo fue una vez...
-Ya. Claro.
-Bah, ¡pero que no me discutas! Vístete, que te espero abajo.
¿A qué se le debe a ese afán desde tan temprano? Es algo raro, pero no estaba para pensar mucho. Rebusqué en mi armario y me puse unos shorts que dejaban ver los bolsillos y un jersey ancho fino. Prefería ir cómoda. Tras eso, me peiné un poco y me puse algo de rímel. Al bajar las escaleras Perrie ya estaba esperándome en la parada de autobús.
Fuimos a Candem Town. Hacía bastante tiempo que no iba, y realmente las cosas que había allí me encantaban, y estaban bien de precio. Compramos un par de cosas y luego fuimos al Starbucks. Un frappuccino de caramelo para mí y otro de fresa para ella. Poco después, nos dirigimos hasta un taxi que esta mañana Perrie había reservado.
Para mi sorpresa, no nos llevaba a casa. Se paró en frente de una casa enorme, con un letrero en la pared derecha "Tomlinson's". Vaya, así que esta es la casa de Louis. No me la esperaba así.
Entramos y cuando llegamos todos estaban allí.
-Esto...
-¿Sabes qué, ___?-Dijo Niall emocionado.
-¡Vamos el fin de semana en la casa de mis tíos en la playa!-Gritó Louis.-Y, por supuesto, Harry está invitado.
-¡Eso es genial!
Sí. Así como se plantea es algo increíble. Lo que yo no me esperaba era que muchas cosas iban a pasar, y a cambiar, en esa casa.
{Final del capítulo 36. Espero que os haya gustado. Por favor, comentad por aquí qué os ha parecido. Para mí es muy importante. Al igual que los "me gusta". Me hace feliz saber que hay gente que les gusta lo que hago. Y si no los hay, pierdo la esperanza de que más gente lo lea. Si no tenéis Google+, decidme lo por twitter. Gracias ♥}

No hay comentarios:
Publicar un comentario