viernes, 17 de mayo de 2013

Complex Heart [2º Temporada]

Capítulo 33

Mis lágrimas caían de forma más lenta y empapaban la camisa de Niall. Éste me estrechaba contra su cuerpo con sus brazos, impidiendo que me moviese. Me sentía un tanto miserable y egoísta por comportarme como lo hice, y encima pedirle que siguiese conmigo. Debería haberle dejado tiempo. Dejarle pensar en todo lo ocurrido y llegar hasta una conclusión buena para él -y seguramente mala para mí- sobre este asunto. Pero el hecho de perderle era más fuerte que pensar en lo que era justo o no. Tenía miedo de no poder estar junto a él nunca más como ahora. No sé si su reacción fue porque de verdad lo sentía, o era por pura lástima, pero por alguna razón mi cerebro decidió aparcar a un lado la segunda afirmación y quedarse con la primera. La mano de Niall acariciaba mi pelo, algo que me reconfortaba y me relajaba al mismo tiempo. La televisión seguía encendida y se escuchaba a una multitud vitorear el nombre de su equipo. Por las finas paredes era posible escuchar a los otros seguidores del partido haciendo sonar sus bocinas y celebrar con sus compañeros la victoria. 

Mientras tanto Niall y yo no decíamos nada. Yo no era lo suficiente valiente para hablar, y separarme de sus brazos, porque sentía que cuando me soltase no volvería a abrazarle nunca más, y Niall permanecía en silencio por alguna razón.

Dejó de acariciar mi pelo y apartó un mechón de mi pelo para dejarlo libre y poder acercar así sus labios hasta él.

-____, yo también temo mucho perderte. No contármelo estuvo mal, pero reconozco que si a mí me hubiera pasado algo parecido también me hubiese planteado no contártelo. No habría querido que te enfadaras por algo que no quería que ocurriese y se echase a perder esto tan bonito que tenemos.-Sus palabras entraban por mi oído y hacia que me relajase a cada una que decía. Saber que él tampoco quiere perderme hace que esté más feliz. 

Separó sus labios de mi oído, y lentamente los posó sobre los míos. Los movía con delicadeza sobre ellos, saboreando cada minuto que pasaba en ellos. Lo hacía dulcemente, sin prisas, ¿para qué? No hacia falta. En ese momento no importaba el tiempo. Es más, parecía que este se había parado simultáneamente. Lo más importante éramos él y yo. Nosotros. Sus brazos se estrechaban contra mi cuerpo creando una red que me impedía escaparme.

En ese instante, Niall me llevó en volandas y me tumbó sobre su cama, para después tumbarse sobre mí. Seguía besándome, aunque con más pasión. "Ya ha llegado el momento, ¿estaré preparada?" Pensé. Pero al encontrarme con los ojos de Niall mirando a los míos y sonriéndome con esa sonrisa que sólo él tenía, lo tuve claro. Por supuesto que estaba preparada.

Pero una estúpida melodía procedente del bolsillo izquierdo de mi pantalón paró ese momento.

-Mierda. 
-No lo cojas.-Decía mientras besaba mi cuello.
-Niall, debo hacerlo. Es Perrie. No me llamaría si no fuera importante.

Me levanté con dificultad de la mullida cama y salí de su habitación tras cerrar la puerta. Descolgué el teléfono para oír a una preocupada Perrie tras él.

-¿Perrie? ¿Pasa algo?
-____ ¿dónde estás? Son las 23:45 de la noche y no estás aquí. Me había preocupado. No apareciste por casa y ni siquiera Niall sabía dónde estabas. Pensé que...
-Te tengo que contar unas cuantas cosas...
-Harry. ¿Me equivocó?-Resopló tras la línea.
-No lo haces.-Chasqueó los dedos en señal de victoria. 
-Tía, vente a casa por fa. No me gusta pasar la noche sola, y así me puedes contar lo que pasó.
-Pero es que estoy con Niall...
-____...
-Está bien está bien.-Resoplé.-Le diré que me has llamado. En 10 minutos o así llego. Te quiero, adiós.
-Graacias hermosa. ¡Te quiero!

Ambas colgamos simultáneamente. Al abrir la puerta se oyó un porrazo. Sobresaltada entré en la habitación, y encontré a Niall sentado sobre el suelo con la mano sobre el perfil derecho de su cabeza.

-¿Qué ha pasado?
-Nada...¿te tienes que ir?
-Eres un cotilla.-Dije entre risas.-Por eso te has chocado, te lo mereces.
-Ey, que me duele.-Se quejó.
-No haberte puesto a escuchar detrás de la puerta.
-Pero...-Le besé antes de que reprochase algo más.
-Me voy. Perrie tiene miedo de quedarse sola en casa.-Dije encogiendo los hombros. Niall resopló.
-¿No podría haberse quedado sola aunque solo fuese un día?
-Al parecer...no.
-Vamos, te llevo a casa.-No discutí eso. Sabía que aunque lo hiciese, él seguiría insistiendo hasta que yo 
accediera. 
                                                               ***

 La carretera estaba bastante oscura y desolada a estas horas de la noche. Algo extraño, puesto que normalmente los adolescentes y demás suelen estar fuera, pero con el tiempo de Londres es algo natural que prefieran estar dentro de recintos que en el exterior pasando frío. Tuvimos que parar en una gasolinera algo lejos de casa, así que al volver a ponernos en camino eran ya más de las doce y media de la noche.

En nuestra trayectoria hasta mi casa, pasamos cerca del parque donde horas antes dejé a Harry y a Christian junto a Max. Una parte de mi subconsciente me pedía que le rogase a Niall que parase, que me dejase entrar y buscar a Harry. Pero mi conciencia me decía que no, que debía continuar mi camino y desentenderme del tema. Pero sé que si a Harry le pasase algo malo...evité pensar en ello y fijé mi vista en la carretera. 

Algo que vi en la cuneta hizo que mi corazón se agitase. Los ojos se me iban a salir de sus cuencas. Pasamos demasiado rápido como para que pudiera ver correctamente, pero a un lado de la cuneta se encontraba el jersey y el gorro que Harry llevaba hoy. Era algo difícil de apreciar teniendo en cuenta que estaban hecho harapos, pero eran de él. Y si ese hombre a...no. No, no, no. No puede haber hecho algo como aquello. Mañana mismo me encargaré de llamarle y averiguar cómo se encuentra. 

El coche de Niall aparcó y yo entré en casa con Perrie. No tuvimos mucho tiempo de hablar puesto que era demasiado tarde, y mañana debíamos ir al instituto. 

A la mañana siguiente nada más levantarme llamé a Harry, pero no hubo respuesta. Le llamé en todas y cada una de los cambios de clase, pero siguió igual. Al llegar a casa hice lo mismo. Todo igual que a esta mañana. A la tarde salí de casa, y recibí un mensaje de Perrie. Que volviera a casa cuanto antes, que debía de hablar conmigo.

Entré en casa, y el llegar vi a Perrie sentada en el sofá, con las manos unidas y mirando al suelo.

-¿Qué pasa...?
-___...siéntate. Me acaban de llamar y me han dicho que....

Una lágrima resbaló por mi mejilla. Luego la siguió una segunda. Y otra más. Y otra...





{Final del capítulo 33. Espero que os haya gustado. Por favor, comentad por aquí qué os ha parecido. Para mí es muy importante. Al igual que los "me gusta". Me hace feliz saber que hay gente que les gusta lo que hago. Y si no los hay, pierdo la esperanza de que más gente lo lea. Si no tenéis Google+, decidme lo por twitter. Gracias ♥}


4 comentarios:

  1. me a encantado pero me as dejado con las lagrimas en la cara quiero saber q pasa en el siguiente capitulo!!

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    1. Aww gracias cielo hahaha voy a ver si el domingo puedo hacerlo :)

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  2. Que ha pasado!!!! Sube el siguiente!! I NEED IT!! Ajjaja Me encanta

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    1. Hahahaha muuuchas gracias :) voy a intentar subirlo el domingo :3

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