Capítulo 32
La tensión era palpable en el ambiente. Me temía lo peor. Sabía que ese hombre nunca venía con buenas intenciones, pero la expresión de su rostro en ese momento era aún peor que las veces anteriores en las que me lo encontré. Y por la mirada de preocupación con la que me miraba uno de los chicos que iban con él, sabía que no iba de buenas. Los ojos azules cristalinos de Christian me advertían que no iba a pasar nada bueno.
-Vaya vaya rizitos...pensaba que no volvería a verte.
-Pues aquí me tienes, Max.-Sus palabras eran frías. Calculadas. Esa estúpida sonrisa de el hombre desapareció tras fruncir el ceño.
-Bueno, supongo que ya sabes por qué estoy aquí, ¿no?
-Hm...-Harry llevó una mano hasta su mentón, para dar una imagen de pensativo.-Me hago una pequeña idea.
-No estoy para bromas, ven conmigo un momento, tenemos que hablar.-Harry pasó su lengua por su labio inferior y asintió. Tras eso se alejaron unos metros.
Me levanté del banco como si de un resorte se tratase, e instintivamente mis piernas comenzaron a caminar en dirección a donde Harry y Max se habían marchado. Temía que algo malo le pudiera ocurrir a Harry. Justo cuando empecé a avanzar, algo sujetó mi brazo con la fuerza suficiente para impedirme seguir. Giré el rostro con el ceño fruncido, y a mi espalda se encontraba Christian. Me sorprendí que no se hubiera ido con los demás chicos que acompañaban a Max.
-No lo hagas.-Dijo, serio.
-¿Por qué no te has ido con los demás?-Pregunté confusa.
-Porque tenía el presentimiento de que les ibas a seguir.
-Bueno, ¿y qué si lo hago? Por cierto, me estás apretando el brazo.-Christian relajó los músculos de la mano, dejando mi brazo libre.
-Perdona.-Se disculpó.-Y no debes hacerlo. Primero, sé que Harry hubiera querido que te parase. Ya apenas hablo con él desde lo que pasó en ese callejón el día en el que nos conocimos...pero le sigo debiendo lealtad al rizitos. Y también..porque acabarás mal si te entremetes. Esos dos tienen algo pendiente, y no eres quién para interrumpir eso.
-Pero, ¿es que no lo ves? Ese tío va a hacerle daño. Sé que no quiere hablar con él. Y tengo miedo de que...
-___.-Me interrumpió.-Él sabe lo que hace. Vete a casa. Aquí no estás bien. Ahora iré yo a hablar con Harry.
-Pero Christian yo...
-Vete.-Su expresión se tornó seria, fría. Le hice caso y me fui de allí.
***
Andar por las calles de Londres a estas horas podría ser el sueño de cualquier chica extranjera. Aunque para mí estos momentos eran angustiosos. No podía parar de pensar en qué le podría llegar a ocurrir a Harry. Pero por mucho que Christian quisiera tranquilizarme, sé que no estará bien allí. Por su expresión e incentiva en que me marchase, algo malo iba a pasar. Kiss me empezó a sonar en mi móvil, lo que hizo que mis preocupaciones se dispersasen por un momento. La pantalla de mi móvil me indicaba que la persona que me llamaba era Niall. Mierda, no le contesté desde este medio día. Descolgué el teléfono tapándome el oído libre para poder lograr oír lo que me decía entre el barullo de los coches del centro de la cuidad.
-¡Al fin respondes!-Sonaba aliviado.
-Pero si es la primera vez que me llamas.
-¿La primera? En esta hora te he llamado como 5 veces. Pero no me contestabas. Pensaba que te había pasado algo malo...o simplemente que no querrías cogerme el teléfono.-Bufó.
-¿En serio? Oh Dios lo siento. No las vi..te prometo que no pasé de ti....-Niall rió tras la otra línea.
-No pasa nada. Pero estaba preocupado. Aún no sé qué has estado haciendo en todo el día.-El pitido de un coche me sobresaltó, haciendo que casi se me cayese el móvil.-¿Estás fuera?
-Sí. ¿Puedo pasarme ahora por tu casa y contarte?
-Claro, aquí te espero.-Dijo entusiasmado.
-Genial. En 10 o 20 minutos estoy ahí.
-Genial. Ey, un momento.-Iba a colgar, pero interrumpió.-Te quiero, mi princesa.
-Y yo a ti.-Sonreí y colgué.
Mientras caminaba hacia su casa empecé a recapacitar. Niall es un gran chico y yo...yo me estaba comportando fatal con él. Sé que no le estoy poniendo los cuernos ni nada parecido, pero estoy quedando con un chico que no es él, pasando horas con él, y encima sabiendo que Niall no lo soporta.
Una punzada de culpabilidad atravesó mi pecho. Para mi no es malo, pero si la situación fuera a la inversa, estoy más que segura que me molestaría. Y no puedo dejar que esto vaya a más. No sabe que me besó, y sigo queriendo ocultar este detalle, pero debo contarle que llevo un par de días pasando el tiempo con Harry, y esperar a la respuesta de Niall, sea buena o mala.
Ahora que lo recuerdo, una vez, hace ya unos cuantos meses, Niall y yo tuvimos una pelea algo fuerte por un tema parecido.
"-Te ha llamado él, ¿cierto?-Dijo una pizca enfadado.
- ¿Quién?
-Harry.-Ahora sí que estaba enfadado.
-Ah, sí, pero él no tiene nada que ver en esto.
-¿Que no?- Decía mientras se levantaba de golpe.- Él no te quiere ver conmigo. ¿Le has dicho que nos hemos besado?
-No.
- ¿Entonces por qué te vas después de esto? Ah...ya sé. Es porque le quieres a él. ¿Verdad? Tendría que habérmelo imaginado...no podría competir contra él. Le conoces más, y además...me siento como un estúpido ahora mismo. Tenía planeado muchas cosas.
-Niall, no estoy enamorada de Harry. Te lo juro. Y..no te sientas así..Niall yo..
-Por favor vete.
-¿Qué?-dije mientras me temblaba la voz.
-Vete, necesito..pensar. ¿Vale? Ya hablaremos mañana. O el lunes.-Dijo con la voz fría. Impasible.
-Niall..no...-Las lágrimas amenazaban con salir.-Está bien.-Dije con la cabeza gacha."
Y recuerdo que tras eso lo pasé mal. Realmente mal. No puedo dejar que ocurra de nuevo. No puedo volver a dejar que se escape de mi lado. Puede sonar muy egoísta, sí, pero necesito a Niall junto a mí.
Comencé a adelantar mis pasos. No podía esperar más.
Al fin. Al fin me encontraba delante de su puerta. Respiré hondo y toqué el timbre. Segundos más tarde un sonriente Niall se encontraba frente a mi. Sin dudarlo, se abalanzó sobre mis labios. Luego puso sus manos sobre mis mejillas, y yo llevé mis brazos hasta rodear su cuello. Un cúmulo de sensaciones se creaban en mi estómago mientras nuestras lenguas jugaban juntas. Sí, definitivamente amo con toda mi alma a Niall Horan.
Separamos nuestros rostros y nuestras pupilas hicieron contacto. Amo esos ojos azules. Son preciosos y transmiten una sensación de paz indescriptible. Volvió a juntar nuestros labios en un beso menos prolongado, y me invitó a pasar. Se sentó en el sofá del salón frente a la televisión encendida.
Estaban retransmitiendo un partido, aunque no sabría decir qué equipos jugaban. Sobre la pequeña mesa de madera que se encontraba entre el sofá y la televisión se encontraba un enorme cuenco de palomitas y un vaso de un líquido negruzco con burbujas. Imagino que sería "Coca-Cola". Niall dio unos golpes sobre el sofá indicando que me sentase a su lado, y eso hice.
Pasó su brazo sobre mis hombros, pegándome aún más a él. El calor de su cuerpo me reconfortaba aún más.
-Niall, te tengo que contar una cosa. Bueno, no es nada malo, según yo, pero...supongo que debes saberlo.-El aludido frunció el ceño.
-¿Qué pasa?
-¿Sabes por qué hoy no he ido a clase? Pues...ha sido porque he estado con Harry.-La expresión de Niall cambió completamente. Quitó su brazo de mi hombro, se enderezó en el sofá y me miró cara a cara.
-¿Qué te has llevado todo el día con él? ¿Desde cuándo te has estado viendo con él a mis espaldas?-Dijo casi gritando.-Niall, tranquilízate.-Se dijo a si mismo. Carraspeó y volvió a hablar.-A ver, ______. No me importa que te juntes con él. En absoluto. Yo no soy nadie para decirte con quién debes estar y con quién no. Pero, joder. ¿Es que no puedes decírmelo? ¿Tan poco confías en mi?
-Niall...Sé que hice mal. Pero no te lo contaba porque sabía que te molestaría.
-¿Y no crees que me iba a molestar más el hecho de que no me lo contases?-Callé. Tenía razón. Mucha razón. Pero había una razón por la cual no se lo contaba y que él no sabía...-¿Y bien?
-Bueno...hay una razón...pero...-Niall relajó el cuerpo.
-Pues dímela.-Dijo algo más calmado.
-Es porque...Harry me besó.
-¿¡Qué ese hizo qué!?-Se levantó, enfurecido.-Pero tú...¿le seguiste el rollo?-Gritó.
-¡¡No!! ¡Por Dios Niall!
-¡¿Entonces por qué no me lo contaste?!-Otra vez volvía a tener razón y me hizo ver que no haberle contado nada estuvo mal.-Joder, y yo aquí tan tranquilo. Y tú te vas por ahí con el tío ese. ¿No habréis hecho nada más, verdad?
-¡No! ¡Joder Niall escúchame! ¡No he hecho nada con él! ¡Estuve con él para saber por qué se fue! ¡Nada más! ¡Yo sólo te quiero a ti! ¿¡Es que no lo ves!?-Mi voz comenzaba a temblar. Pero lo que le había dicho era cierto. En verdad solámente fui con Harry porque quería descubrir lo que pasaba. No puedo ocultar que sentí cosas. Pero tampoco puedo ocultar que estoy verdaderamente enamorada de Niall.
-No sé si lo veo ____. No sé si lo veo.-Dijo con un hilo de voz. No. Otra vez no puedo perderle. Y está pasando como la última vez.
Me empezaban a escocer los ojos, y un líquido transparente empezó a derramarse sin control por ellos. Miles de puñales se clavaban en mi pecho al pensar en perderle de nuevo. En pensar que poco a poco iría alejándose de mi vida para siempre. No puedo dejar que eso ocurra.
Niall se giró para mirarme, y vio mi rostro lleno de lágrimas.
-¿Por qué...por qué lloras?
-Es que...tengo miedo.
-¿Miedo? ¿De qué?-Dijo ya calmado y acercándose a mi.
-Tengo miedo de perderte. De que un día de estos me despierte...y que simplemente ya no estés ahí. De abrir los ojos y ver que has desaparecido de mi vida.
Sus brazos se abalanzaron hacia mí y estrechó nuestros cuerpos.
-Eso nunca pasará princesa. Nunca te dejaré sola. Eres mi sueño. Recuérdalo siempre. Te amo.
{Fin del capítulo 32. Espero que os haya gustado. Los "me gusta" me indicarán lo que os pareció. Comentadme qué tal es en los comentarios o en twitter. Graacias ♥}

No hay comentarios:
Publicar un comentario