Capítulo 28
Aceleré mis pasos hasta la pared en la que se encontraba apoyado el chico. Al ver que me acercaba, tiró el cigarro en el suelo e introdujo sus manos en los bolsillos de su chaqueta. Me sonrió con esa sonrisa tan característica suya y luego se mordió el labio. Al fin, ambos cara a cara. Me prometí no volver a hablarle, pero sé que él es el único que puede saber de su paradero, y por qué o qué hizo que se marchase. Ahora es el momento, y no puedo volverme atrás.
-Hola...Christian.-Le saludé seriamente, sin acercarme mucho a él.
-¿Qué tal preciosa? Me alegro de que te acuerdes de mi nombre.-Decía mientras adelantaba un poco sus pasos, acortando las distancias.
-Hueles a tabaco, no te acerques mucho.-El aludido extendió los brazos, y acercó su rostro a uno de ellos.
-No huelo tanto nena.
-Bueno, dejemos el tema del tabaco.-Dije resoplando.
-Eso...¿qué te a traído a mi?-Dijo con su sonrisa.
-Realmente eso te tendría que preguntar yo a tí.-Levanté mi dedo índice y lo llevé señalando a su rostro, aunque después lo separé rápidamente después de que Christian intentase morderlo. Éste rió por lo bajo ante mi reacción.
-Bueno...yo pasaba por aquí. No sabía que estudiases aquí. Me sorprendió verte. Y más que estés ahora a unos escasos centímetros de mi sin el rubito para que te proteja. O....bueno, tú ya me entiendes.-Se abstuvo a pronunciar su nombre.-Pero no me tomes a mal esa frase, yo no voy a hacerte nada.
-Ya.-Respondí cortante.
-Ahora te toca responderme tú a mí.-Se mordió el labio.
-No pienses que e venido a buscarte.-El chico iba a replicar lo que dije, con seguramente una de sus cavilaciones que harían que llevásemos la conversación a otro rumbo, así que me apresuré.-E venido para que respondas a una pregunta.
-¿Y cómo sabes que yo tengo la respuesta?-Arqueó la ceja derecha.
-Estoy bastante segura.
-Pues venga, dispara.
-Dónde está Harry.-Ya está. No puedo estar más tiempo en esta incertidumbre. Necesito saber dónde se encuentra. Y sé que este chico tan peculiar tiene la respuesta. Debe tenerla.
-No lo sé.-Dijo encogiéndose de hombros. Parecía decepcionado por la pregunta.
-Christian. No me mientas. Sé que lo sabes.
-No tengo necesidad de mentirte. Sé lo mismo que tú. Hace tiempo que no le veo. Una pena.-Esbozó una mueca. Estoy segura de que oculta algo. Lo sé.
-Christian.-Dije acercándome a él.-Estás mintiendo. Sabes algo. Necesito saberlo. Esto me está comiendo por dentro.-Christian resopló.
-Está bien.-Dijo, resentido.-Te voy a contar lo poco que sé. El lugar en dónde se encuentra te juro que lo desconozco. Ninguno de los chicos ni yo sabemos dónde está. Le insistimos bastante en que nos lo contase, pero se limitó a decir "que necesitaba despejarse". Por lo visto algo pasó. Pero eso lo sabes más tu que yo, ¿verdad?-Asentí. Supongo que lo dijo por lo que pasó después del beso.-Bien, pues eso es todo.-Dijo encogiéndose de hombros.- Esto es lo poco que sé. Tampoco sé si volverá. Eso sería una lástima, pero algo le habrá shockeado. Lo que sé es que Max no está nada contento con que se haya ido. Decía que era uno de sus grandes "descubrimientos". No sé a lo que se referiría Si te digo la verdad, no sé hasta que punto estaba Harry implicado en los trabajitos de ese tío.
-Ya veo...bueno. Muchas gracias. De veras. No me has ayudado mucho, pero por lo menos sé algo...gracias de nuevo.-Le sonreí algo triste.
-Eh.-Me agarró de los hombros.-No te preocupes por el ricitos, estará bien.-Hizo una media sonrisa.-Si estuviera aquí, se alegraría mucho de saber que te preocupas por él.
-Hablas como si....estuviera muerto.-Me costó decir esas palabras. Christian suspiró, apretó mis hombros y luego los soltó.
-Quién sabe.-Dijo mirando al cielo. Mi cara se descompuso.-Eh, que era broma.-Volvió a sonreír.-Seguro que está bien.
Entonces oí el timbre que indicaba que la clase de 9 a 10 había acabado. No podía permitirme perder una clase más. Me despedí de Christian con la mano, cogí mi mochila y corrí hacia la entrada. La clase de matemáticas la pasé en mi mundo. Debería atender, puesto que tenía un examen la semana que viene, y no sabía como resolver ninguno de los ejercicios. Este fin de semana me iba a ser eterno estudiando. Pero los pensamientos que llegaron después de esa conversación con Christian no me dejaron atender. Se me venían muchas cosas a la cabeza: La noche en la que Harry me besó, cuando se subió en la moto, y así, sin más, se marchó. Sus palabras: "Yo...sigo sabiendo que sientes algo. Pero...si lo prefieres a él, me iré. Te amo."
Toda esa frase me dejó tocada. Luego...también ha habido algo en lo que no e podido parar de pensar. Algo que me a llegado al fondo del corazón después de que saliese de los labios de Christian. Cuando dije que parecía que hablaba como si estuviera muerto. Pero lo que me impactó fue cuando me respondió con "quién sabe" ¿Cómo que quién sabe? ¿Es que Christian sabe más de lo que me a contado? No. No puede ser. Me niego a creerlo. No puedo. Yo...Harry...yo....
-¿____?-Los preciosos ojos azules de Niall se encontraron con los míos.-¿Te pasa algo? La clase a acabado, y tu cara me estaba preocupando.
-No me pasa nada.-Esbocé una sonrisa forzada.-Solo es que veo que voy a suspender el examen. No sé nada. Y cuando digo nada, es anda. Soy pésima en esto.
-Si quieres puedo ayudarte. Sabes que me quedo a ensayar por las tardes. Puedo aplazarlo por un día. Además...por la tarde no hay nadie. Podremos estar solos. ¿Qué te parece?
-Perfecto.-Sonreí, más animada.
***
El resto de las clases pasaron. Monótonas y sin nada nuevo. Los profesores entraban y salían, algunos más animados que otros. Y como no, no faltaba el discurso de la profesora de inglés, que se alteraba por nada y empezaba a discutir por todo. Y tampoco faltaba la mano de Niall y la mía unidas bajo la mesa. Eso era una de las pocas cosas que me hacía estar feliz allí. Al fin llegó la salida, y después de comer Niall y yo nos quedamos en la biblioteca estudiando. No me enteraba de nada, al igual que en clase. Pero claro, era difícil concentrarse teniendo un chico como él pegado a ti. A veces nuestras miradas se cruzaban mientras éste me explicaba, y Niall no podía evitar reír cuando me preguntaba y me veía absorta en mis pensamientos. Gracias a él, la agonía que tenía esta mañana pasó. Poco, pero pasó.
-Mierda.-Dijo después de mirar el móvil.
-¿Qué ocurre?
-Mi hermano. Dice que vaya a su casa, y que necesita mi ayuda. Lo siento, ¿podrás apañártelas sola? Si eso le digo que se espere y te llevo yo a casa.
-No hace falta. Me quedaré un cuarto de hora más y luego me iré andando.
-Pero está oscureciendo y...-Puse un dedo sobre sus labios.
-Sh..tranquilo. No me pasará nada. Anda, ve.
-Está bien. Por cualquier cosa, llámame.-Me dio un dulce beso en los labios y se fue.-¡Te quiero!
Miré el reloj. ¡Las ocho y media! Dios, se me ha hecho demasiado tarde. Recogí los libros y los introduje en la mochila. Me la puse sobre el hombro y salí del edificio. No había mucho ambiente por aquí, y estaba empezando a oscurecer. Será mejor que me vaya a casa ya.
Me encaminé hacia casa. Quise ponerme los auriculares, pero los había dejado en mi cama. Me paré en una tienda de ropa nueva, y cuando salí ya era algo de noche. Apresuré mis pasos. pero un ruido de un coche derrapando me asustó. Un hombre estaba gritando oscilidades a un supuesto chico que paró su vehículo en medio de la carretera. Giré mi cabeza.
El corazón se me paró cuando el chico de la carretera comenzó a acercarse a mi.
{Fin del capítulo 28. Espero que os haya gustado. Decidme qué os pareció por twitter, por favor. Y también dadle a "me gusta" indicando tu gusto por el capítulo. Gracias ♥}

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