domingo, 14 de abril de 2013

Complex Heart [2º Temporada]

Capítulo 27

Bajé del autobús a trompicones. Lo poco que dormí la noche anterior me había pasado factura. Y el sueño se volvió a repetir. Harry de nuevo. Joder, esto ya era demasiado. ¿Por qué debía aparecer en mi mente casi todas las horas del día? Me preocupa que esto no tenga cuando acabar. Noté una mano fría sobre mi hombro.

-___, cielo, ¿estás bien?-La dulce voz de Niall me sacó de mis pensamientos.
-Sí sí. Solamente ando perdida. Pero como siempre. No hay nada malo.-Sonreí forzosamente. Espero que no sé de cuenta de todo lo que pasa por mi cabeza. Perrie me miró y negó con la cabeza. Desvié mi mirada de la suya. Intuía que quería hablar conmigo, pero en estos momentos no me apetecía. Sólo quería acostarme en la cama y sumirme de nuevo en el sueño. Eran más o menos las 3:00 a.m, y no tenía ganas de discusiones. Pero estoy segura de que acabará convenciéndome para que hablásemos de nuevo. Los brazos de Niall envolvieron mi cuerpo, y apoyó su cabeza en mi hombro. Mis brazos hicieron más de lo mismo que los de él. Inspiré hondo e inhalé su perfume. Me encantaba su olor. Nos separamos y me miró con ojos brillantes.
-Te quiero.
-Y yo a ti.-Logré decir. 
-Bueno, entonces nos vemos mañana en el instituto, ¿no?
-Dios ya mañana vuelven las clases...claro.-Y tras una sonrisa, Perrie y yo nos despedimos de los demás y entramos en casa.

Dejé las maletas en la entrada, y deposité las llaves en la mesita de la entrada. Me dispuse a subir las escaleras hasta mi habitación, pero Perrie me agarró del brazo impidiéndome avanzar. Lo que suponía. No tenía ganas de hablar.

-___. Debes aclararte de una vez.-Su semblante serio estaba preocupándome por momentos.
-¿Perdona?-Ladeé la cabeza, confusa. Perrie suspiró, y con un leve movimiento de su mano me indicó que la siguiera. Fui andando tras ella arrastrando los pies. Se sentó en el sofá, y yo imité su movimiento.
-Vas a acabar acabando contigo.-Volvió a repetirme seriamente.
-No sé de qué me hablas.
-Últimamente estás ausente. Aunque no te lo creas, yo lo noto. Y estás en un juego a dos bandas. Eso es malo tanto para ti como para Niall. Sabes perfectamente lo que él siente por ti. Y en tu cabeza aún ronda Harry. También sé que años atrás sentías algo por él. Eras una cría, pero...los sentimientos..no se olvidan. Y ___, te conozco. Llevarás esta situación hasta al extremo sólamente para no dañar a ninguno de los dos. Y la que vas a acabar peor serás tú. Recuérdalo. Por favor. Aclárate de una vez. ¿Quieres mi opinión? Olvida de una vez a Harry.
-Le e olvidado...
-__, no me mientas. Sé que no. Hoy mientras dormías susurraste su nombre. Y Niall te oyó. Imagínate lo mal que lo pasó en el camino.
-Yo no pretendía..
-Cielo, lo sé.-Sonrió levemente.-Sólo recuérdalo. Debes estar con uno. Nada de jugar a dos bandos. Nunca acaba bien.-Y tras esa pequeña charla, se levantó y se dirigió a su habitación.

Cuando oí la puerta cerrarse me levanté y me fui a mi habitación al igual que hizo Perrie. Me tumbé boca arriba sobre la cama y me quité la ropa que llevaba, quedándome en ropa interior. Hacía bastante calor, y sabía que Perrie no entraría sin llamar, así que pensé en quedarme así. Muchos pensamientos rondaban mi cabeza ahora mismo, y no era capaz de conciliar el sueño. Cogí el móvil, me puse los auriculares, y puse la música adecuada al máximo. Lo necesitaba. Harry...ese chico llevaba bastante tiempo en mi mente. Si Perrie tiene razón y susurré su nombre, me siento mal. Pero no entiendo eso de jugar a dos bandas. 
Ser adolescente es de lo peor. 
 
                                                             ***

Me desperté con los gritos de Perrie al otro lado de la puerta. Con dificultad me incorporé. Me dolía bastante el cuello, y la misma canción seguía en Replay. Ha estado sonando durante toda la noche. Me levanté y abrí la puerta.

-Dios mío ___. Tienes unas ojeras enormes.
-Apenas e dormido.
-Se te nota...Vamos. Hay que prepararse. Debemos de irnos. Y ahora mismo.
-¿Qué hora es?
-Las 8 menos cuarto.
-Mierda.

Cerré la puerta rápidamente y me vestí. Lógicamente  llegamos tarde, y tendríamos que esperar hasta la clase siguiente para entrar. Nos quedamos en la puerta del instituto hasta que diesen las nueve. Notaba algo extraño, y llevé mi mirada hacia la acera de enfrente. Era...

-¿Ese no es...?-Mi cara cambió completamente de color, mientras esa persona me miraba sonriente.
-¿Quién?-Perrie me miraba extrañada, y a la vez sorprendida por la expresión de mi rostro.
-¿Es que no va a parar de seguirme? ¿Cómo narices sabe que estudio aquí?-Dije con rabia-
-¿¡Pero quién!?
-El tío ese de la acera de enfrente.
-¿El gay del instituto?-Me llevé la palma de la mano a la frente. ¿Pero qué decía esta chica?
-¿De qué hablas?
-Es que como dices acera de enfrente...-Una carcajada se escapó de mi garganta. Si ese chico fuera gay no me preocuparía tanto...
-Perrie. Mira a la acera de enfrente de nosotras.-Su mirada dio a parar a lo que yo decía. Ese chico que me miraba sonriente le regaló otra sonrisa a Perrie, haciendo que el humo se escapase de sus labios. Aunque ese chico me diese asco, debo reconocer que su sonrisa es preciosa.
-¿Y ese tío quién es?
-Podría decirse que...un conocido.
-Pues no para de mirarte.-El timbre cortó toda posibilidad de Perrie de continuar la frase.-Vale, ahora tenemos que entrar. Ya me lo contarás dentro.
-Ve entrando tu. Tengo algo que averiguar. Y la respuesta sólo la tiene ese chico.-Me levanté de la acera, dejando a Perrie atrás. Hice caso omiso de sus llamadas, y como cesó de llamarme, intuí que se rindió.




Ahora tenía que buscar respuestas, y por mucho que lo odiase, él era el único que podía dármelas.


{Fin del capítulo 27. Espero que os haya gustado. Comentadme por twitter qué os pareció. Los "me gusta" son apreciados. Graacias ♥}

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