domingo, 28 de abril de 2013

Complex Heart [2º Temporada]

Capítulo 30

Miré a Harry desconcertada. ¿Pellas? Por una vez que iba a llegar temprano al instituto...Aunque eso era algo secundario en este momento. Decía que iba a contarme dónde estuvo, y eso es más importante ahora mismo que las clases. Su sonrisa aumento cuando, resignada, asentí.

-¡Genial!-Exclamó alegre.
-Si suspendo quedará bajo tu conciencia.
-Admite que verme aquí y proponerte esto a sido tu salvación.
-Algo sí. Pero también necesito estudiar...
-Eso no importa.-Revolvió mi pelo para después coger mi mochila e introducirla en el interior del asiento de la moto.
-¿Tu no estudias?-Cerró el maletero y se subió, sin responderme. Introdujo la llave y giró la cabeza invitándome a subir.
Arqueé las cejas y subí. Raramente, no me respondió. ¿Por qué? ¿Tan malo era responder? Estoy empezando a pensar que Harry me está ocultando más cosas de las que ya ocultaba anteriormente. Del manillar de la moto alcanzó el casco que, ahora que lo pienso, nunca se lo vi puesto. Pero no tenía ganas de discutir con él, así que lo cogí y me lo coloqué.

-Harry...-Dije mientras pisaba el acelerador. Paró de golpe y me miró.-Me ocultas más cosas, ¿verdad?
-Tú nunca me has preguntado por nada, así que yo nunca te dije nada.-Respondió escueto, encogiéndose de hombros.
-Pues ahora puedo hacerlo, ¿no?
-Hay cosas que prefiero que no sepas.-Contestó frío, esquivando mi mirada. Callé.-Bueno, ¿nos vamos ya enana?-Preguntó intentando eliminar esas malas vibraciones que se crearon después de su respuesta.
-No me llames enana.-Dije golpeando levemente su espalda. Soltó los manillares de la moto, y llevó una mano a la barbilla y otra al codo, poniendo una postura pensativa.-Entonces...chiquitina.-Arrugué el entrecejo, provocando una enorme carcajada en Harry.-Vamos, o al final nos quedaremos todo el día aquí. Me até bien el casco y arrancó. 



A mitad de camino la moto fue perdiendo fuerza. Harry sugirió en una gasolinera que se encontraba un par de metros más adelante, y obviamente, yo no me negué. No me apetecía quedarme parada en medio de no sé dónde por culpa de no tener gasolina. Ahora que lo digo, no sabía adónde íbamos.
Aparcó en uno de los huecos libres que quedaban al lado de las mangueras que dispersaban gasolina. Se bajó de la moto y sacó de su bolsillo izquierdo una cartera.

-Espera aquí. No tardaré.-Dijo sonriendo. Asentí y me bajé de la moto, apoyándome en esta. Me percaté de que una pareja de más o menos mediana edad me estaba observando desde que llegamos. Afiné el oído para poder escuchar lo que la mujer le comentaba a su marido. 

-Hay que ver los jóvenes de hoy en día.-Decía la mujer.-Las parejas cogen y se van por ahí sin dejando las clases a un lado.-Ese comentario me hizo gracia. ¿Pareja? Realmente si podríamos parecer lo. Un enorme sentimiento de culpabilidad azotó mi pecho cuando vi de quién provenía el último mensaje. Era Niall. ¡Se me había olvidado completamente decirle que me había ido! Pero ahora no podía contarle que estaba con Harry. Si se lo digo, podría llegar a enfadarse. Y lo que es peor, pensar que estamos...Conociendo a Niall, seguro que se le pasa cualquier cosa por la cabeza. "Lo siento cielo, se me olvidó escribirte. No me encontraba muy bien esta mañana, y decidí quedarme en casa. Cuando me encuentre mejor iré a verte, ¿te parece?" Releí el mensaje unas tres veces antes de enviarlo. Me sentía mal mintiéndole, pero es mejor esto que decirle que estoy donde me encuentro ahora mismo. 
La paraje continuaba mirándome hasta que Harry salió y decidieron montarse de nuevo en el coche. Salió con una botella de agua en la mano. La abrió y bebió de ella. Aunque parezca una estupidez, este chico hace que beber de una simple botellita de plástico haga que parezca sexy. Harry se percató de le miraba y paró de beber.

-¿Quieres?-Dijo tendiéndome la botella.
-No, gracias.-Respondí con una tímida sonrisa.
-Si es porque he bebido yo antes de ella, no te preocupes. Ya me besaste antes, no creo que te vaya a contagiar más si no lo hice antes.-Vaya. Ya se me había olvidado el hecho del beso. Al parecer Harry se dio cuenta del error de haber dicho eso.-Perdona, dijo pasando su mano libre por la nuca.
-No importa.-Dije cogiendo la botella y bebiendo de ella.
-¿Tienes hambre? 
-Un poco. A decir verdad no e desayunado.
-Genial, conozco una cafetería muy buena cerca de aquí.
-¿Puedo preguntarte una cosa?-Asintió.-¿A dónde se supone que vamos?
-Sorpresa.-Dijo sonriendo de nuevo. Resoplé.
-Ah, por cierto.-Dije captando de nuevo la atención de Harry.-Una pareja nos estaba criticando.
-¿Qué?-Preguntó extrañado.
-Decían que era raro que dos personas como nosotros no estuvieramos en el instituto y tal...-Harry rió.-¿Qué?
-Sí supieran lo que yo hago...-Dijo riendo de nuevo. Me abstuve a preguntarle. Sea lo que fuera que hiciera, sé que no va a responderme. 

Continuamos el camino hasta llegar a la cafetería. Aparcó en la entrada y entramos. Habían unos cuantos viajeros, una familia, y dos chicas universitarias que no le quitaban el ojo de encima a Harry desde el momento que cruzamos el umbral. Me senté en una mesa mientras él iba a pedir. Se acercó a mi oído y me susurró que quería. 

-Un batido de chocolate, por favor.-Sonrió y se alejó. Las chicas me fulminaban con la mirada. Estoy seguro de que ellas querrían estar en mi lugar. Sonreí con suficiencia. Si ellas supieran que está libre...pero por alguna razón, no quiero que lo sepan. 
Al rato Harry regresó a la mesa con dos copas enormes de batido de chocolate. 
-Wow, es demasiado. No podré.
-Que si boba. Y si no, yo te ayudo.-Dijo guiñando un ojo. Los asientos eran dos sofás de más o menos casi un metro cada uno. Había uno en frente de otro, y Harry dudaba si sentarse en el de enfrente o a mi lado.
-Puedes sentarte aquí, si quieres.-Harry sonrió y ocupó el hueco que había libre a mi lado.
-¿Sabes? Te han salido dos nuevas fans.
-¿Ah, sí?-Preguntó divertido.
-Sí, las dos chicas de ahí en frente.-Dijo señalando con la mirada. Harry miró disimuladamente a la pareja de chicas que teníamos en frente.
-Vaya, están muy bien.-Me atraganté con el sorbo de chocolate que bebí. ¿Me molestó? Claro que no. Eso no podría ser. Sólo me molestaría si Harry fuera mi novio, o si yo estuviera enamorada de él. No podía tener celos, era una idea completamente estúpida.-Oye, que era broma.-Dijo riendo. Eso, por estúpido que fuera, me alivió un poco. Harry pasó su brazo por mis hombros y me pegó a él.-¿Hacemos que se pongan celosas?
-¿Qué dices?-Dije riendo a lo bajo. Entonces me dio un tímido beso en la mejilla. Un tímido beso que hizo que algo en mi estómago revolotease dentro de él. Las chicas se cansaron y se fueron. Entonces Harry quitó su brazo de mi y se rió.
-¿Nos vamos nosotros también?
-Sí...sí.-Dije aún confusa por lo que había sentido hace un momento.
Nos levantamos y volvimos a poner camino a no sabía dónde.

                                                                     ***

A medida que nos íbamos acercando al supuesto lugar, ya tenía más o menos claro el lugar a donde nos dirigíamos. Pasamos por debajo de un viejo puente, y al fin, llegamos. A aquel lago, a nuestro lago. Con su árbol. En el lugar donde Harry se me confesó. En el lugar donde casi nos besamos. En el lugar donde, minutos después, fue el día que en el que se marchó. Este sitio es muy especial, pero tengo miedo de que sus intenciones sean parecidas a aquella vez y se marche de nuevo. No puedo permitirme perderle de nuevo. Ni puedo, ni quiero. 

-¿Qué hacemos aquí?-Pregunté mientras me bajaba de la moto y me quitaba el casco.
-¿No querrías que te contase dónde había estado? Pues eso, aquí te lo diré.
-¿Pero por qué aquí?
-Porque aquí comenzó todo. Quiero decir, aquí empezaron los acontecimientos que hicieron que me marchase. Y bueno...no sé. Porque me gusta este sitio.-Me acerqué hasta el lago, y me abracé a mi misma. 
-¿Qué ocurre?-Dijo acercándose a mi.
-Harry...no te marcharás de nuevo, ¿verdad?-Huí de su mirada. Llevé la mía hasta el lago.
Noté como su mano se acercaba a la mía.
-Por supuesto que no.-Dijo con la mirada perdida en el horizonte.


No sé por qué razón, pero intuía que Harry volvería a alejarse de mi lado dentro de poco. Muy poco.






{Fin del capítulo 30. Espero que les haya gustado. Comentadme por twitter vuestra opinión. Los "me gusta" son apreciados. Graacias ♥}

miércoles, 24 de abril de 2013

Complex Heart [2º Temporada]

Capítulo 29

¿Es posible enamorarse así como así? Nunca lo pensé. Era un idea totalmente estúpida. Nunca creí en aquellas cosas. Jamás. Pero después de que nuestras miradas se cruzasen en ese momento fugaz, el tiempo se paró. Algo en mi interior despertó. Algo que nunca antes había sentido.  Algo que estoy segura de que me acabaría metiendo en problemas. 


No...no puede ser. ¿Sí? Durante una milésima de segundo, sentí como si mi corazón dejara de latir de golpe cuando sus ojos se centraron en los míos, para después comenzar a latir de una forma frenética, como si quisiera liberarse de mi pecho y salir al exterior. Mi cabeza era incapaz de procesar la información, unos sentimientos se habían apoderado de mi cuerpo y me impedían pensar con claridad. Ni pensar, ni hablar. Mis manos comenzaron a temblar, y estoy segura que no era la única parte de mi cuerpo que temblaba así. No sabía que me estaba pasando. No estaba preparada. No sabía que esto iba a ser así. Sabía que en algún momento remoto en el futuro me encontraría con él, pero por una extraña razón pensaba que yo sabría cuando iba a ser, y estaría preparada para ello. Pero...ahora no podía pensar. Sus ojos no paraban de mirar a los míos, y una sonrisa se dibujó en su rostro. Sus pasos comenzaron a acortar nuestra distancia. Por un momento, por un lugar recóndito de mi mente se pasó la idea de salir corriendo de allí, pero sabría que luego me arrepentiría de haberlo hecho. Y aunque de veras quisiera correr, mi cuerpo ahora mismo no me permitía hacerlo. Mi mente estaba intentando asimilar este momento. No sabía qué debía sentir ahora mismo. En mi garganta se encontraba un nudo, y mis ojos comenzaban a enrojecerse. ¿Estaba a punto de llorar? ¿Pero por qué? Soy incapaz de comprender lo que está pasando ahora. En este extraño, aunque grandioso, momento.
Unos escasos metros me separaban de Harry.


Empezó a andar a paso ligero, con una gran sonrisa en su rostro. Yo aún seguía sin poder creerme lo que estaba pasando. Cuando estábamos a una distancia poco considerable, mi cuerpo se movió solo sin consultar a mi mente primero. Cuando Harry extendió sus brazos yo me lancé a ellos. Y ahí, atrapada en su pecho, comencé a llorar.

Harry hundió su rostro en mi pelo e inhaló su olor. Respiró profundamente y me estrechó aún más contra su cuerpo.

-Te he echado de menos.-Dijo con voz quebrada. 
-Idiota.-Dije cuando unas lágrimas empezaron a resbalar por mis mejillas.
-¿Idiota?
-Idiota. Idiota. Idiota. Idiota. Idiota. Idiota. Idiota.-Le di unos golpes en el pecho.
-¿Por qué soy un idiota?-Preguntó extrañado. Me separé levemente de su pecho, para poder mirarle a los ojos. En su rostro apareció la preocupación cuando vio mis lágrimas.-¿Estás llorando?
-¿De veras me estás preguntado eso? ¿De verdad me estás preguntado por qué eres un idiota? Desapareciste sin más. Nadie sabía donde te encontrabas. Nadie. No respondías a mis llamadas. Ni Christian sabía que..
-¿Fuiste a hablar con Christian? Te dije que no te acercases más a él. Podría hacerte daño  y...
-Calla. Déjame terminar.-Harry esperó para que yo prosiguiese.- Harry, llegué a pensar que estabas muerto. ¿Sabes lo mal que lo e pasado? Yo..yo...
-¿Te has preocupado por mi?
-¿Piensas que no? Por supuesto idiota.-Una sonrisa volvió a asomarse en su rostro. No me dejó que continuase reprimiéndole, simplemente volvió a estrecharme contra su cuerpo, y yo me acogí en él. Le eché de menos. Muchísimo. Más de lo que esperaba. Algo...algo estaba cambiando. Y no sabía exactamente el qué.
-Perdóname.-Dijo al fin.-Fue un impulso. Necesitaba quitarme del medio durante un tiempo. Necesitaba recapacitar. Cuando te....bueno, después de esa noche, estuve pensando, y llegué a la conclusión de que necesitaba despejarme. Lo siento por no contarte a dónde iba, pero como has podido comprobar nadie sabía donde me encontraba. Necesitaba tiempo para pensar. Para encontrarme a mi mismo. Perdóname de nuevo.
Me puse de puntillas y le besé en la mejilla.
-Está bien. Harry, veo que ya no me tienes por qué dar más explicaciones. Bueno...una cosa sí.
-Dime ___.
-¿Dónde has estado? ¿O qué has estado haciendo?
-Lejos. Muy lejos. Incluso e estado durmiendo en la calle. Bueno no del todo, me quedé en casa un par de noches de unos contactos que tengo...por ahí.
-Creo que ya sé a qué contactos te refieres..-Dije cabizbaja. ¿La idea de que Harry pudiera haber estado con otras chicas me duele? No. No puede ser eso, pero sí que noté una punzada en el pecho al imaginarme a Harry besar a una chica imaginaria. Harry...

Una fría brisa azotó mi cuerpo, haciendo que temblase. Harry notó eso y volvió a abrazarme.
-No quiero separarme de ti.-Otro puñetazo en el estómago. Estos sentimientos eran demasiado raros.
-Harry...me gustaría saber qué has estado haciendo durante este tiempo. Puede parecerte estúpido pero...
-Te lo contaré. Pero no ahora. Primero tendré que sacar la moto de ahí, porque...
Unos manotazos en la espalda de Harry cortaron lo que iba a decir. El hombre que hacía unos minutos antes estuvo insultando a Harry por, literalmente, tirar su moto en mitad de la carretera cortando el paso, se bajó y se acercó a nosotros. Harry le miró con desgana y le dijo que se calmase. Pero el hombre en vez de eso, lo que hizo fue alterarse aún más alzando la voz. Harry cerró los puños y contuvo la respiración. Contó hasta diez en voz baja, repitiéndose una y otra vez "esta vez no, tranquilo." El hombre continuó gritándole, ya casi al oído. Harry alzó la cabeza y le fulminó con la mirada. Tras pegarle un pequeño empujón que apartó al hombre del camino, cogió mi mano y me llevó hasta la moto tirada en medio de la carretera. Sin dificultad alguna la puso de nuevo derecha, y se montó en ella cediéndome a mi el casco. El hombre volvió a su vehículo refunfuñando y maldiciendo "al chulo de los rizos". Después de montarme, me agarré fuertemente al trabajado torso de Harry, y éste encendió de nuevo la moto. No sin antes pasar al lado del coche. Dio unos pequeños golpes a la ventanilla. El hombre la bajó y miró a Harry alzando una ceja. Harry quitó una mano de uno de los mangos de la moto, alzó el brazo y levantó su dedo corazón sacando la lengua, haciendo que el hombre se pusiera hecho una furia e intentase salir de nuevo del coche e intentar alcanzarnos, cosa que fue en vano ya que Harry aceleró rápidamente y se fue entre carcajadas.

-Qué crío eres.-Dije riéndome con él.
-Vamos, se merecía un buen puñetazo. Pero no quería meterme en peleas. Era lo mínimo que podía hacerle por capullo y entrometido.-Me respondió entre risas.-Te llevo a casa. Veo que es tarde.

Llegamos a ella y me despedí de Harry. Giré la cerradura despacio. En la mesita de la entrada había una nota de Perrie: "Voy a dormir a casa de Zayn. Si hay algún problema, sólo tienes que llamarme. Besos x" Deposité la nota de nuevo en la mesita y fui directamente a mi habitación. Lo que había pasado hace un momento me parecía totalmente irreal. Estos sentimientos extraños, Todo esto...Parecía una especie de sueño raro. Ahora que lo recuerdo...se parece muchísimo a ese sueño que tuve. Descartando la escena del beso, que no llegó a pasar. Me alegro de que no lo hubiera hecho. Pero ahora..noto como si le echase de menos. De veras. Esto era demasiado extraño. Y entre vueltas y vueltas, me dormí.

                                                                ***

El sonido del despertador me trajo de nuevo a la realidad. Abrí los ojos, y como aún era temprano, me tomé mi tiempo para prepararme. Hoy no llegaría tarde al instituto. Cuando me vestí, salí de casa a paso relajado. Enfrente de mi puerta me encontré con una moto idéntica a la de Harry. Y al girar mi rostro, me lo encontré a él sonriente.

-¿No quería saber dónde estuve? Pues hoy te lo contaré.
-Pero tengo instituto...
-Hoy harás pellas.-Dijo esa gran sonrisa que formaba sus perfectos hoyuelos.




{Fin del capítulo 29. Espero que les haya gustado. Decidme por twitter vuestra opinión. Los "me gusta" son realmente apreciados. Graacias ♥
P.D: En el segundo párrafo me basé en unos hechos que viví personalmente (?) }



domingo, 21 de abril de 2013

Complex Heart [2º Temporada]

Capítulo 28

Aceleré mis pasos hasta la pared en la que se encontraba apoyado el chico. Al ver que me acercaba, tiró el cigarro en el suelo e introdujo sus manos en los bolsillos de su chaqueta. Me sonrió con esa sonrisa tan característica suya y luego se mordió el labio. Al fin, ambos cara a cara. Me prometí no volver a hablarle, pero sé que él es el único que puede saber de su paradero, y por qué o qué hizo que se marchase. Ahora es el momento, y no puedo volverme atrás.

-Hola...Christian.-Le saludé seriamente, sin acercarme mucho a él.
-¿Qué tal preciosa? Me alegro de que te acuerdes de mi nombre.-Decía mientras adelantaba un poco sus pasos, acortando las distancias.
-Hueles a tabaco, no te acerques mucho.-El aludido extendió los brazos, y acercó su rostro a uno de ellos.
-No huelo tanto nena.
-Bueno, dejemos el tema del tabaco.-Dije resoplando.
-Eso...¿qué te a traído a mi?-Dijo con su sonrisa.
-Realmente eso te tendría que preguntar yo a tí.-Levanté mi dedo índice y lo llevé señalando a su rostro, aunque después lo separé rápidamente después de que Christian intentase morderlo. Éste rió por lo bajo ante mi reacción. 
-Bueno...yo pasaba por aquí. No sabía que estudiases aquí. Me sorprendió verte. Y más que estés ahora a unos escasos centímetros de mi sin el rubito para que te proteja. O....bueno, tú ya me entiendes.-Se abstuvo a pronunciar su nombre.-Pero no me tomes a mal esa frase, yo no voy a hacerte nada. 
-Ya.-Respondí cortante.
-Ahora te toca responderme tú a mí.-Se mordió el labio.
-No pienses que e venido a buscarte.-El chico iba a replicar lo que dije, con seguramente una de sus cavilaciones que harían que llevásemos la conversación a otro rumbo, así que me apresuré.-E venido para que respondas a una pregunta.
-¿Y cómo sabes que yo tengo la respuesta?-Arqueó la ceja derecha.
-Estoy bastante segura.
-Pues venga, dispara.
-Dónde está Harry.-Ya está. No puedo estar más tiempo en esta incertidumbre. Necesito saber dónde se encuentra. Y sé que este chico tan peculiar tiene la respuesta. Debe tenerla.
-No lo sé.-Dijo encogiéndose de hombros. Parecía decepcionado por la pregunta.
-Christian. No me mientas. Sé que lo sabes.
-No tengo necesidad de mentirte. Sé lo mismo que tú. Hace tiempo que no le veo. Una pena.-Esbozó una mueca. Estoy segura de que oculta algo. Lo sé.
-Christian.-Dije acercándome a él.-Estás mintiendo. Sabes algo. Necesito saberlo. Esto me está comiendo por dentro.-Christian resopló.
-Está bien.-Dijo, resentido.-Te voy a contar lo poco que sé. El lugar en dónde se encuentra te juro que lo desconozco. Ninguno de los chicos ni yo sabemos dónde está. Le insistimos bastante en que nos lo contase, pero se limitó a decir "que necesitaba despejarse". Por lo visto algo pasó. Pero eso lo sabes más tu que yo, ¿verdad?-Asentí. Supongo que lo dijo por lo que pasó después del beso.-Bien, pues eso es todo.-Dijo encogiéndose de hombros.- Esto es lo poco que sé. Tampoco sé si volverá. Eso sería una lástima, pero algo le habrá shockeado. Lo que sé es que Max no está nada contento con que se haya ido. Decía que era uno de sus grandes "descubrimientos". No sé a lo que se referiría  Si te digo la verdad, no sé hasta que punto estaba Harry implicado en los trabajitos de ese tío. 
-Ya veo...bueno. Muchas gracias. De veras. No me has ayudado mucho, pero por lo menos sé algo...gracias de nuevo.-Le sonreí algo triste.
-Eh.-Me agarró de los hombros.-No te preocupes por el ricitos, estará bien.-Hizo una media sonrisa.-Si estuviera aquí, se alegraría mucho de saber que te preocupas por él.
-Hablas como si....estuviera muerto.-Me costó decir esas palabras. Christian suspiró, apretó mis hombros y luego los soltó.
-Quién sabe.-Dijo mirando al cielo. Mi cara se descompuso.-Eh, que era broma.-Volvió a sonreír.-Seguro que está bien.

Entonces oí el timbre que indicaba que la clase de 9 a 10 había acabado. No podía permitirme perder una clase más. Me despedí de Christian con la mano, cogí mi mochila y corrí hacia la entrada. La clase de matemáticas la pasé en mi mundo. Debería atender, puesto que tenía un examen la semana que viene, y no sabía como resolver ninguno de los ejercicios. Este fin de semana me iba a ser eterno estudiando. Pero los pensamientos que llegaron después de esa conversación con Christian no me dejaron atender. Se me venían muchas cosas a la cabeza: La noche en la que Harry me besó, cuando se subió en la moto, y así, sin más, se marchó. Sus palabras: "Yo...sigo sabiendo que sientes algo. Pero...si lo prefieres a él, me iré. Te amo." 
Toda esa frase me dejó tocada. Luego...también ha habido algo en lo que no e podido parar de pensar. Algo que me a llegado al fondo del corazón después de que saliese de los labios de Christian. Cuando dije que parecía que hablaba como si estuviera muerto. Pero lo que me impactó fue cuando me respondió con "quién sabe" ¿Cómo que quién sabe? ¿Es que Christian sabe más de lo que me a contado? No. No puede ser. Me niego a creerlo. No puedo. Yo...Harry...yo....

-¿____?-Los preciosos ojos azules de Niall se encontraron con los míos.-¿Te pasa algo? La clase a acabado, y tu cara me estaba preocupando. 
-No me pasa nada.-Esbocé una sonrisa forzada.-Solo es que veo que voy a suspender el examen. No sé nada. Y cuando digo nada, es anda. Soy pésima en esto.
-Si quieres puedo ayudarte. Sabes que me quedo a ensayar por las tardes. Puedo aplazarlo por un día. Además...por la tarde no hay nadie. Podremos estar solos. ¿Qué te parece?
-Perfecto.-Sonreí, más animada.

                                                               ***

El resto de las clases pasaron. Monótonas y sin nada nuevo. Los profesores entraban y salían, algunos más animados que otros. Y como no, no faltaba el discurso de la profesora de inglés, que se alteraba por nada y empezaba a discutir por todo. Y tampoco faltaba la mano de Niall y la mía unidas bajo la mesa. Eso era una de las pocas cosas que me hacía estar feliz allí. Al fin llegó la salida, y después de comer Niall y yo nos quedamos en la biblioteca estudiando. No me enteraba de nada, al igual que en clase. Pero claro, era difícil concentrarse teniendo un chico como él pegado a ti. A veces nuestras miradas se cruzaban mientras éste me explicaba, y Niall no podía evitar reír cuando me preguntaba y me veía absorta en mis pensamientos. Gracias a él, la agonía que tenía esta mañana pasó. Poco, pero pasó.

-Mierda.-Dijo después de mirar el móvil.
-¿Qué ocurre?
-Mi hermano. Dice que vaya a su casa, y que necesita mi ayuda. Lo siento, ¿podrás apañártelas sola? Si eso le digo que se espere y te llevo yo a casa.
-No hace falta. Me quedaré un cuarto de hora más y luego me iré andando.
-Pero está oscureciendo y...-Puse un dedo sobre sus labios.
-Sh..tranquilo. No me pasará nada. Anda, ve.
-Está bien. Por cualquier cosa, llámame.-Me dio un dulce beso en los labios y se fue.-¡Te quiero!

Miré el reloj. ¡Las ocho y media! Dios, se me ha hecho demasiado tarde. Recogí los libros y los introduje en la mochila. Me la puse sobre el hombro y salí del edificio. No había mucho ambiente por aquí, y estaba empezando a oscurecer. Será mejor que me vaya a casa ya.

Me encaminé hacia casa. Quise ponerme los auriculares, pero los había dejado en mi cama. Me paré en una tienda de ropa nueva, y cuando salí ya era algo de noche. Apresuré mis pasos. pero un ruido de un coche derrapando me asustó. Un hombre estaba gritando oscilidades a un supuesto chico que paró su vehículo en medio de la carretera. Giré mi cabeza.

El corazón se me paró cuando el chico de la carretera comenzó a acercarse a mi.



{Fin del capítulo 28. Espero que os haya gustado. Decidme qué os pareció por twitter, por favor. Y también dadle a "me gusta" indicando tu gusto por el capítulo. Gracias ♥}



domingo, 14 de abril de 2013

Complex Heart [2º Temporada]

Capítulo 27

Bajé del autobús a trompicones. Lo poco que dormí la noche anterior me había pasado factura. Y el sueño se volvió a repetir. Harry de nuevo. Joder, esto ya era demasiado. ¿Por qué debía aparecer en mi mente casi todas las horas del día? Me preocupa que esto no tenga cuando acabar. Noté una mano fría sobre mi hombro.

-___, cielo, ¿estás bien?-La dulce voz de Niall me sacó de mis pensamientos.
-Sí sí. Solamente ando perdida. Pero como siempre. No hay nada malo.-Sonreí forzosamente. Espero que no sé de cuenta de todo lo que pasa por mi cabeza. Perrie me miró y negó con la cabeza. Desvié mi mirada de la suya. Intuía que quería hablar conmigo, pero en estos momentos no me apetecía. Sólo quería acostarme en la cama y sumirme de nuevo en el sueño. Eran más o menos las 3:00 a.m, y no tenía ganas de discusiones. Pero estoy segura de que acabará convenciéndome para que hablásemos de nuevo. Los brazos de Niall envolvieron mi cuerpo, y apoyó su cabeza en mi hombro. Mis brazos hicieron más de lo mismo que los de él. Inspiré hondo e inhalé su perfume. Me encantaba su olor. Nos separamos y me miró con ojos brillantes.
-Te quiero.
-Y yo a ti.-Logré decir. 
-Bueno, entonces nos vemos mañana en el instituto, ¿no?
-Dios ya mañana vuelven las clases...claro.-Y tras una sonrisa, Perrie y yo nos despedimos de los demás y entramos en casa.

Dejé las maletas en la entrada, y deposité las llaves en la mesita de la entrada. Me dispuse a subir las escaleras hasta mi habitación, pero Perrie me agarró del brazo impidiéndome avanzar. Lo que suponía. No tenía ganas de hablar.

-___. Debes aclararte de una vez.-Su semblante serio estaba preocupándome por momentos.
-¿Perdona?-Ladeé la cabeza, confusa. Perrie suspiró, y con un leve movimiento de su mano me indicó que la siguiera. Fui andando tras ella arrastrando los pies. Se sentó en el sofá, y yo imité su movimiento.
-Vas a acabar acabando contigo.-Volvió a repetirme seriamente.
-No sé de qué me hablas.
-Últimamente estás ausente. Aunque no te lo creas, yo lo noto. Y estás en un juego a dos bandas. Eso es malo tanto para ti como para Niall. Sabes perfectamente lo que él siente por ti. Y en tu cabeza aún ronda Harry. También sé que años atrás sentías algo por él. Eras una cría, pero...los sentimientos..no se olvidan. Y ___, te conozco. Llevarás esta situación hasta al extremo sólamente para no dañar a ninguno de los dos. Y la que vas a acabar peor serás tú. Recuérdalo. Por favor. Aclárate de una vez. ¿Quieres mi opinión? Olvida de una vez a Harry.
-Le e olvidado...
-__, no me mientas. Sé que no. Hoy mientras dormías susurraste su nombre. Y Niall te oyó. Imagínate lo mal que lo pasó en el camino.
-Yo no pretendía..
-Cielo, lo sé.-Sonrió levemente.-Sólo recuérdalo. Debes estar con uno. Nada de jugar a dos bandos. Nunca acaba bien.-Y tras esa pequeña charla, se levantó y se dirigió a su habitación.

Cuando oí la puerta cerrarse me levanté y me fui a mi habitación al igual que hizo Perrie. Me tumbé boca arriba sobre la cama y me quité la ropa que llevaba, quedándome en ropa interior. Hacía bastante calor, y sabía que Perrie no entraría sin llamar, así que pensé en quedarme así. Muchos pensamientos rondaban mi cabeza ahora mismo, y no era capaz de conciliar el sueño. Cogí el móvil, me puse los auriculares, y puse la música adecuada al máximo. Lo necesitaba. Harry...ese chico llevaba bastante tiempo en mi mente. Si Perrie tiene razón y susurré su nombre, me siento mal. Pero no entiendo eso de jugar a dos bandas. 
Ser adolescente es de lo peor. 
 
                                                             ***

Me desperté con los gritos de Perrie al otro lado de la puerta. Con dificultad me incorporé. Me dolía bastante el cuello, y la misma canción seguía en Replay. Ha estado sonando durante toda la noche. Me levanté y abrí la puerta.

-Dios mío ___. Tienes unas ojeras enormes.
-Apenas e dormido.
-Se te nota...Vamos. Hay que prepararse. Debemos de irnos. Y ahora mismo.
-¿Qué hora es?
-Las 8 menos cuarto.
-Mierda.

Cerré la puerta rápidamente y me vestí. Lógicamente  llegamos tarde, y tendríamos que esperar hasta la clase siguiente para entrar. Nos quedamos en la puerta del instituto hasta que diesen las nueve. Notaba algo extraño, y llevé mi mirada hacia la acera de enfrente. Era...

-¿Ese no es...?-Mi cara cambió completamente de color, mientras esa persona me miraba sonriente.
-¿Quién?-Perrie me miraba extrañada, y a la vez sorprendida por la expresión de mi rostro.
-¿Es que no va a parar de seguirme? ¿Cómo narices sabe que estudio aquí?-Dije con rabia-
-¿¡Pero quién!?
-El tío ese de la acera de enfrente.
-¿El gay del instituto?-Me llevé la palma de la mano a la frente. ¿Pero qué decía esta chica?
-¿De qué hablas?
-Es que como dices acera de enfrente...-Una carcajada se escapó de mi garganta. Si ese chico fuera gay no me preocuparía tanto...
-Perrie. Mira a la acera de enfrente de nosotras.-Su mirada dio a parar a lo que yo decía. Ese chico que me miraba sonriente le regaló otra sonrisa a Perrie, haciendo que el humo se escapase de sus labios. Aunque ese chico me diese asco, debo reconocer que su sonrisa es preciosa.
-¿Y ese tío quién es?
-Podría decirse que...un conocido.
-Pues no para de mirarte.-El timbre cortó toda posibilidad de Perrie de continuar la frase.-Vale, ahora tenemos que entrar. Ya me lo contarás dentro.
-Ve entrando tu. Tengo algo que averiguar. Y la respuesta sólo la tiene ese chico.-Me levanté de la acera, dejando a Perrie atrás. Hice caso omiso de sus llamadas, y como cesó de llamarme, intuí que se rindió.




Ahora tenía que buscar respuestas, y por mucho que lo odiase, él era el único que podía dármelas.


{Fin del capítulo 27. Espero que os haya gustado. Comentadme por twitter qué os pareció. Los "me gusta" son apreciados. Graacias ♥}

miércoles, 3 de abril de 2013

Complex Heart [2º Temporada]-

Capítulo 26

No..no puede ser. Parecía que mis ojos iban a salirse de su sitio. Justo, a unos metros de mi, estaba un chico de pelo rizado muy peculiar. Juraría...¿Harry? ¿Ha vuelto? Mi pulso se aceleró a mil por hora, y mi respiración comenzó a agitarse cada vez más. Por sí solas, mis piernas comenzaron a andar a paso ligero hacia aquel chico que deseaba que fuera él. A medida que la distancia se acortaba, mi corazón se aceleraba más y más. Nunca había latido tan deprisa. Necesito que sea él. Le hecho demasiado de menos. 
Ya está, un escaso metro nos distanciaba. Alcé la mano para darle un toque en el hombro, y el chico de los rizos se giró, para mirarme con una amplia sonrisa. ¡Harry! Me lancé a sus brazos, su olor, su piel, su roce, su voz...estaba tan feliz. Echaba de menos todo esto. Separó nuestros cuerpos, aunque mis brazos continuaban rodeando su cuello, y los de Harry mi cintura, estrechándome con él. Acercó su rostro al mío, y junto nuestros labios. Extrañamente, no me separé de ellos, continué el beso. Debería sentirme mal...pero no lo estaba. Una fuerza me arrastraba hasta ellos. Terminó el beso, y Harry me miró, sonriéndome. Entonces, abrí los ojos.

-¿___? Menuda siesta te has hechado. Si no te despierto eres capaz de quedarte aquí todo el día.- ¿Perrie?
-Dónde...¿dónde estoy?-Dije desconcertada, levantando mi cabeza de la fría madera.
-En el comedor. Después de comer quisiste quedarte para recoger, y como nos preocupamos, vine a buscarte. ¿Así que te habías traído una manta y todo para dormir, no?-Dijo Perrie mientras me ayudaba a levantarme, aún seguía aturdida.
-¿Una manta? Yo no me e traído esto.
-Habrá sido el admirador ese que tienes que te vio dormir y le diste pena. Quién sabe.-Decía encogiéndose de hombros mientras salíamos del comedor.
-¿Qué hora es?-Pregunté al ver que aún había luz.
-Las 18:17. Menos mal que no has dormido mucho, si no, te habrías perdido el plan de hoy.
-¿Qué es lo qu-
-¡Vasta de preguntas!-Me cortó Perrie.-Lo sabrás cuando lleguemos. Ahora corramos hasta tu tienda y ponte algo decente.-Dijo tirando de mi para que aligerase el paso.

Entré en la tienda y Perrie me esperó fuera. ¿A cuento de qué he tenido ese sueño? Es que...era tan real..pero no lo entiendo. Era Harry y además...me estaba besando. Es el sueño más extraño que e tenido en mi vida. Y lo más raro ha sido la sensación cuando me desperté. Noté un vacío en el pecho, como si me faltase algo. Podría ser que...

-¡Vamos ___! ¡Se nos va a hacer de noche!-Me apuraba Perrie desde fuera.
-¡Ya voy!-Corrí y abrí mi maleta. Rebusqué entre lo que tenía, y me decidí por un vaquero corto claro rasgado con lentejuelas y una camiseta blanca de tirantes con la bandera de Inglaterra. Me la puse rápidamente y salí de la tienda.
-¡Menos mal! Anda vamos que los chicos van a enfadarse si no llegan a hacer todo lo que querían.-Llegamos hasta el camino donde fui el otro día.
-¿Vamos al lago?
-¿Cómo lo sabes?-Preguntó extrañada.
-El otro día vine aquí. En este sitio fue donde recibí el mensaje ese.
-¡¡Mentiroso!!-Dijo Perrie corriendo hacia el lago.
-¿Qué?-Pregunté cuando conseguí alcanzarla.
-Louis dijo que descubrió el lago en una expedición. ¡Pero lo encontró porque te siguió!-Dijo enfadada.
-Oh vamos Perrie. Déjalo. Es una estupidez. Te pareces a los chicos enfadan dote por esas tonterías.
-Vaaaaaaaale. Pero venga ahora vamos.-Decía mientras caminaba.-Pero sigue siendo un mentiroso...-susurró.

Llegamos hasta el lago, y estaban los chicos atando una cuerda en uno de los árboles que sus ramas estaban encima del lago. Cuando ya estaba bien atada, Louis se subió a ella, y se balanceó sobre ella, pero perdió el equilibrio y cayó al lago, provocando la risa de todos.

-¡No tiene gracia!-Gritó indignado.-¡Intentadlo vosotros sin caeros!-El siguiente que lo intentó fue Zayn, y salió sin ninguna gota de agua.
-¡Ves Lou! Eres un torpe.-Le grité entre carcajadas.
-¿Con que sí, no?
-Sí.
-Pues verás el torpe.-Llevó sus brazos a mi cintura y me cogió en volandas.
-¡Bajame!-Decía mientras golpeaba su espalda.
-No quiero.-Dijo entre carcajadas.
-Lou no, va perdóname. No eres un torpe, eres muy listo..y guapo y ágil. E inteligente.
-Ahora no vale, aunque gracias.-Corrió hasta el lago, y se tiró a el, conmigo cargando en volandas. Después todos se tiraron al agua y estuvimos tirándonos por la liana, hasta que se rompió y salimos a comer de un picknick que los chicos habían preparado.
-¿Esto lo ha tocado Louis?-Preguntó Perrie mientras cogía un sandwich.
-No, lo a preparado Nialler.-Decía Eleanor señalando a éste.
-Ah, entonces sí me lo como.
-¿Si lo hubiera hecho yo no lo hubieras hecho?-Preguntó Louis ofendido.
-No. Estoy segura de que le hubieras metido una cucaracha o algo.-Dijo Perrie encogiéndose de hombros mientras le daba un mordisco al sandwich.

Pasamos la tarde en el lago hablando, riendo y sacando fotos. Unas de mis preferidas eran una que salíamos todas las chicas, otras todos nosotros en el lago, y la que más, una que salíamos Niall y yo, él abrazándome por detrás y besándome la mejilla. Al verla, me acordé del sueño, y la sonrisa se borró de mi cara.

-___,¿te pasa algo?-Preguntó Perrie preocupada.
-Bueno....¿los sueños significan algo?
-Algunas veces, ¿por qué lo preguntas?
-Verás...-Le expliqué todo lo que soñé, incluyendo el vacío que sentí al despertarme.
-Joder, ese chico está hasta en tus sueños, ¿eh?-Dijo llevándose una mano a la barbilla.-Pero ese sueño no tiene por qué significar nada. Es sólo un sueño. Si últimamente has estado pensando en él, pues es normal que soñases con él...Aunque dicen que los sueños son un reflejo de lo que tu subconsciente verdadera mente quiere. Pero no me hagas mucho caso. Son tonterías que una oye por ahí.-Le sonreí y nos fuimos todos hasta las tiendas de nuevo para cambiarnos.

Por el camino estuve pensando en lo que me dijo Perrie "Si últimamente has estado pensando en él, pues es normal que soñases con él...Aunque dicen que los sueños son un reflejo de lo que tu subconsciente verdadera mente quiere." Lo que mi subconsciente realmente quiere...eso me recuerda a lo que Harry me dijo antes de irse "Pero en algún momento abrirás los ojos, y te darás cuenta de a quién necesitas realmente."
¿De veras tiene este sueño algo que ver? No. No puede ser. Es un simple sueño. Algo extraño, pero un sueño al fin y al cabo. Una voz detrás de mi espalda me sacó de mis pensamientos. Me decían que iban al comedor, para cenar por última vez allí antes de marcharnos esta misma noche.
Llegamos, y no tenía demasiada hambre, así que fui a la barra a por una manzana. De nuevo, el chico borde estaba de espaldas. Carraspeé. 

-Oye, ¿me das una manzana?-Sin decir nada ni darse la vuelta, me puso la mazana sobre la bandeja y se metió de nuevo en la cocina.-Borde.-Dije susurrando.

Salimos del comedor, y me llevé la manzana envuelta en una servilleta para comérmela por el camino. Cogimos un bus, y dejamos las cosas en la parte de abajo para después montarnos. En el asiento, desenvolví la manzana. Para mi sorpresa, tenía un papel pegado en ella: "Tienes una voz preciosa, ¿lo sabías?"  Sonreí. Entonces el del mensaje fue el chico ese...al final no era tan borde. Qué pena de que no le volvería a ver.

Lo que yo no sabía era que dentro de poco nuestros caminos volverían a cruzarse.



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