lunes, 11 de noviembre de 2013

Complex Heart [2º Temporada]

Capítulo 40

Parece como si no hubiera dormido bien desde hacía años. Aunque bueno, pensándolo bien, realmente es así, hacia siglos que no dormía tan bien.

Miro mi almohada, que está llena de churretones. Me da miedo verme la cara, porque seguramente esté igual. Pienso en el mensaje, recibido de Harry que no llegué a responder.

¿Qué debería hacer? Parte de mi dice que le conteste, que hable con él; pero otra dice que lo deje pasar, que me olvide de él, que no vuelva a caer en sus garras.

Pero ambas partes hablan con la misma fuerza, y no sé que hacer exactamente.

En otro lugar del mundo, solo que una hora antes...

Me siento en el sofá, frustado. Sé que ha visto el mensaje. ¿Ha estado mal enviárselo? Sé que no. 
Sé que acabará odiándome si no paro de enviarle mensajes, pero, es lo único que me queda, la esperanza de que quiera contestarme.

Pensándolo bien, ¿tan mal estuvo lo que hice? Sí, le bajé los humos por completo a su novio el rubito y destrocé su relación. Pero pienso que fue lo mejor que pude hacer. Si yo hubiera estado en su lugar, si la hubiera tenido a ella para mi, nunca la hubiera dejado ir, aunque estuviera enfadado con ella, nunca.

Pero, qué digo, soy un idiota...yo también la he dejado ir. 

En otro lugar del mundo, solo que una hora más...

Oigo voces en el piso de abajo, y me digo a mi misma que debo bajar. Me levanto y me lavo la cara. Por alguna extraña razón, pienso que va a ser un buen día.

Me visto lo más rápido que puedo, con un suéter viejo que se quedó en mi armario antes de irme a vivir a Inglaterra y unos vaqueros desgastados. Corro hasta el zapatero y me calzo unas botas acolchadas en el  interior. Se va acercando el invierno y empieza a hacer frío. El frío me recuerda a la lluvia, y la lluvia a las clases. ¿Debería inscribirme en el instituto de aquí? No tengo planeado volver por ahora, así que supongo que volveré a asistir a mi antiguo instituto.

Oigo el sonido de platos y cubiertos. Miro el reloj, y me doy cuenta de que ya es mediodía. Alguien llama a mi puerta, así que me peino antes de responder:

-Pasa.-La puerta se abre tímidamente y mi hermano asoma la cabeza.
-¿Sabes? Se me hace raro abrir esta puerta.
-Ya te acostumbraras.-Dije encogiéndome de hombros.
-¿Cuánto tiempo piensas quedarte?
-La verdad, no sé. Supongo que volveré a mi antiguo instituto.
-Si quieres mañana te acompaño y te informas.
-Qué servicial.
-Hace mucho que no veo a mi hermanita.
-No me llames así, me haces sentir pequeña.-Sonrió y se acercó a abrazarme.
-Te eché de menos pequeña.-Susurró.
-Y yo a ti tonto.-Le devuelvo el abrazo.-Bueno y, supongo que no has entrado aquí solo para abrazarme, ¿no?
-Qué suspicaz.
-He aprendido de alguien
-¿De quién? ¿Puede ser que de un chico extremadamente guapo, listo, deportista, prodigioso....?
-Sí, sí, sí. Al grano Lucas.
-Vaaale. Bueno.-Se sentó en la cama.-Sé que no quieres que te pregunte, pero, estoy preocupado. Te conozco muy bien, y sé que no volverías de allí por nada del mundo. Era tu sueño vivir allí. ¿Podrías..?-Me senté a su lado en la cama y suspiré.
-Bueno...supongo que algún día tendrías que preguntarme el por qué.-Miré al suelo, no me gustaba recordar esto.-¿Por dónde empiezo?
-¿Por el principio, podría ser?
-Chico listo. Pues....

Le cuento con pelos y señales todo lo ocurrido, obviando detalles más personales, o el de que Harry no está metido en asuntos buenos, no tiene por qué saber tantos detalles.
Cuando acabo, por fin le miro a los ojos. Los tiene muy abiertos, y creo que no me toma muy en serio.

-Y, ¿por eso has vuelto? No me malinterpretes, estoy muy feliz de que estés aquí, pero ___, ¿vas a dejar que dos idiotas te arruinen tu sueño?
-Ya no era feliz allí Lucas. ¿Para qué iba a quedarme en un sitio donde todo me recordaba a ellos? ¿Para sufrir más? Paso de eso. Por eso estoy aquí, para empezar de cero.
-Está bien. Pero, prométeme una cosa.
-¿El qué?
-No vuelvas a hablar con ninguno de ellos. Sabes perfectamente que, si lo haces...te volverán a romper el corazón.
-No lo haré, lo prometo.





{Bueeno aquí está el capítulo 40, después de mucho. Sé que es corto, lo siento, si sigo, será már largo. Ahora, estoy pensando hacer una nueva novela, distinta, completamente nueva a esta. Por supuesto continuaré con esta. Eso si tiene a gente que la lea. Si os interesa, hacedme saber por twitter quién estaría dispuest@ a leerla. Graciaaaaas.
Final del capítulo 40. Quiero agradecer todo vuestro apoyo, de veras. Sin vosotras, esta novela no hubiera continuado. Espero que os haya gustado. Por favor, comentad por aquí qué os ha parecido. Para mí es muy importante. Al igual que los "me gusta". Me hace feliz saber que hay gente que les gusta lo que hago. Y si no los hay, pierdo la esperanza de que más gente lo lea. Si no tenéis Google+, decidme lo por twitter. Gracias ♥}



martes, 29 de octubre de 2013

Perdonad por la espera

Quería pediros lo siento por todo lo que he tardado en escribir...supongo que ya más de una no vaya a seguir con la novela, puesto que he tardado muchísimo, pero bueno, seguiré escribiendo algunos capítulos para los que la lean.

Si veo que realmente muy pocas personas están interesadas, daré por finalizada esta novela.

También quería aprobechar para decir que, a parte de esta, estoy pensando escribir otra novela, una nueva historia, completamente diferente a esta.

No sé si será un fanfic o será con personajes con nombres propios y personalidades propias, todo dependerá de lo que me digan la gente que esté interesada en leerla, etc.

Bueno, eso, y que lo siento muchísimo de nuevo a todas. xx

domingo, 1 de septiembre de 2013

Complex Heart [2º Temporada]

Capítulo 39

[Recomiendo leer esta parte con este audio: http://www.youtube.com/watch?v=9ewTkrfaWtA para crear más ambiente y tal. Dicho esto, disfrutad del capítulo 39]

El avión asciende cada vez más alto, y noto mis oídos taponarse a causa de la presión. Cierro los ojos e inclino la cabeza hacia atrás para evitar marearme más de la cuenta. 
Me viene en la cabeza lo mismo que hace unos minutos antes de entrar en el avión.

Hace unas horas...

-A veces, es mejor dejarlo todo, y solamente respirar.-Las últimas palabras me sonaron ahogadas. Perrie corrió hacia mi y entre sollozos ambas nos abrazamos.
-Pero, ¿por qué irte? Puedes quedarte y superarlo. Sabes que puedes.
-Perrie, no puedo. Además, le he hecho mucho daño.
-Puedes hablar con él, arreglarlo.
-Perrie...-suspiré.-Sólo conseguiré hacerle más daño. A él y a mí misma. Puede que vuelva a Inglaterra algún día, quién sabe. Pero por ahora debo marcharme, indefinidamente.

Perrie se aparta de mi y se seca las lágrimas en la manga de su camisa. El rímel se le ha corrido por las mejillas, y hace que se le llene la cara de churretones. Cojo un pañuelo y le limpio las mejillas mientras le sonrío. Tengo unas ganas terribles de llorar, pero debo aguantarme. Tengo que ser fuerte, por mí, por ella, sé que si me ve marcharme con lágrimas en los ojos se sentirá mal.

Tiro el pañuelo a la papelera y guardo los últimos objetos personales míos que quedan en la maleta. Miro mi muñeca, y veo la pulsera que nos compramos juntas. Tienen el símbolo del jing y el jang. Yo me quedé con la parte negra, ya que ella insistía en que el negro le sentaba bien a mi pálida piel. Sonrío con nostalgia. 
Dejo la maleta en el suelo y la abrazo con fuerza. Sé que no tenerla junto a mi va a ser malo, pero no puedo seguir más aquí. Estos tres días me han hecho pensar. Realmente quiero a Niall. Sí, siento algo por Harry, y no tengo la más remota idea de lo fuerte que es lo que siento, pero no supera lo que siento por ese chico rubio. 
Cuando miro sus ojos azules, el tiempo se detiene, y, estoy casi segura, de que desearía pasar el resto de mi vida junto a él.

Pero ya..es demasiado tarde.

Hora actual

Cuando el avión ya está estabilizado me reclino en el asiento y me quito el cinturón. Lo peor ha pasado, ahora me quedan dos horas de vuelo hasta España, y un par más hasta mi pueblo.
Nunca pensé que volvería para quedarme para siempre.Siempre iba todos los veranos a este país porque una tía vivía aquí, pero nunca nos quedamos a vivir. Cuando tome el vuelo de ida a Inglaterra para hacer el curso de un año en el instituto, pensaba volver a mi país, pero me enamoré de Londres, e hice nuevos amigos allí, así que sin saber cómo, logré convencer a mis padres para quedarme a vivir allí con la condición de llamarles cada cierto periodo de tiempo e ir a visitarles en todas las vacaciones.
Y ahora, después de dos años, vuelvo a España definitivamente, sin billete de vuelta.
  
                                                                           *** 
Un brazo zarandeándome el hombro hace que me despierte. Una dulce voz femenina hablando en un fluido inglés me llama para que me despierte.

-Miss? Wake up. Please, you've to leave the plane. The next flight is going to start. (¿señorita? Despierte. Por favor, tiene que abandonar el avión. El próximo vuelvo va a comenzar.)
-Oh, sorry.-Digo mientras me restriego los ojos y me levanto del asiento. El avión está completamente vacío, y la azafata inglesa me acompaña hasta la puerta de salida.

Camino a paso apresurado hasta la zona de recogida de maletas. Cuando consigo la mía, me dirijo hasta la salida del aeropuerto, donde un autobús me llevará hasta casa.
Me siento en un asiento que queda libre junto a la ventana, y después de tres días enciendo el móvil.
Vaya, 20 llamadas perdidas de Harry desde aquél día. Abro Whatsapp y respondo rápidamente algunos. Tengo la tentación de hablar con Niall mientras leo nuestra última conversación. Ya, ___, tienes que dejar esto. Dejo un rato pulsado el pulgar sobre la pantalla, hasta que me sale la opción de borrar la conversación. Tras unos segundos de vacilación, acepto.
Sigo leyendo los demás Was, y veo uno de Perrie preguntándome cómo fue el vuelo y que me hecha de menos. "La casa se ve muy vacía sin ti." dice. Mi vida también estará algo vacía sin ellos. Pero, es lo mejor. 

En otro lugar del mundo, en ese instante, sólo que una hora menos...

Estoy sentando en el sofá dando toques con el pie en el suelo. Se ha marchado al piso de arriba hace unos minutos y aún no ha vuelto. No me gusta estar en esta casa sabiendo que ella ya no está aquí. Todo me recuerda a ella, y las fotos tampoco ayudan. Fijo la vista al suelo hasta que oigo unos pasos acercarse hasta mi y la miro, esperando a que hable.

-Perdona, tuve que hacer una llamada.
-No pasa nada.-Respondí algo seco.
-Bueno...¿qué quieres?
-¿No es evidente? Dime por qué se ha ido.
-Realmente, no lo sé.-Suspiró.-Harry, sólo sé que necesitaba dejar esto. Igual que tú te marchaste...-Me puse de pie tan rápido que casi tiro el sillón.
-¡No es lo mismo! ¡Joder!-Respiré hondo.-¡Yo no me fui para siempre! Además, yo tenía problemas. Pero, ¿ella? ¡Joder, que no ha respondido ni a las cientos de llamadas que le di! Y estoy seguro que tú no me dirás dónde vive, ¿verdad?
-No.
-Pero, ¿¡por qué!? Es para mandarle al menos una maldita carta. Algo. Joder..
-Harry, relájate, ¿vale?-Dijo poniendo una mano en mi hombro.-Estará...-hizo una pausa.-bien. Ahora sólo tienes que seguir adelante sin ella.
-Pero..-dije en un bajo tono de voz.-me he dado cuenta de que no puedo vivir sin ella.

En otra parte del mundo, en ese instante, sólo que una hora más...

Miro el paisaje a través del cristal del autobús. A pesar de que sea verano, unas gotas de lluvia llenan el cristal, y me hace recordar esos días de lluvia en invierno cuando mi hermano y yo no poníamos a correr debajo de la lluvia poniendo de los nervios a mi madre cuando éramos pequeños.
Tiene un año más que yo, pero siempre fue como un niño pequeño. El bebé Lucas, solía llamarle para que se enfadase. Sinceramente, le echo muchísimo de menos.
Siempre me peleaba con él, pero en los malos momentos siempre estaba ahí para consolarme. Aunque a muchos le pareciese raro, nos contábamos hasta nuestros temas amorosos. 
Bueno, si así se le puede llamar a que te guste un niño cuando tenías 11 años. Ya sí que no le contaría estas cosas, creo. Pero sinceramente, le necesito.

Creo que tengo más ganas de verle a él que a papá y a mamá. Les quiero muchísimo también, pero ahora mismo siento que puedo apoyarme más en él que en otra persona.



El autobús se para, y veo en la acera de enfrente mi casa. Me bajo del bus, me despido del conductor y bajo mi maleta. Me dirijo con pasos acompasados hasta mi casa. Respiro hondo, tengo ganas de verles. 
Se me hace raro ver a la gente conducir por la izquierda y hablar en español, al igual que oír nombres españoles. Supongo que deberé irme acostumbrando.


Llego hasta mi casa. Abro la puerta de la entrada y sigo el caminito de piedra que me lleva hasta la puerta principal. Voy a llamar al timbre, pero la puerta se abre y tengo ante mi narices a un chico de ojos verdes y pelo negro peinado a lo Justin Bieber en sus principios mirándome con una amplia sonrisa.

-¡____! ¿Tú no estabas en Inglaterra?-Me preguntó extrañado.
-Sí, pero...espera. ¿Y tú quién eres?
-¿No te acuerdas de mi? Soy..-Pero antes de que el chico siguiera hablando alguien le aparta con la mano.
 
A este chico sí que lo conozco. Pelo castaño claro, ojos verdes oscuros, piel morena a causa de tomar el sol, alto, con un flequillo peinado hacia arriba, y, vaya, se ha hecho un piersing en el labio.

-Deja al tío este, luego hacéis de nuevo las presentaciones. ¿No abrazas a tu hermanito?-Dice extendiendo los brazos.
-¡Lucas!-Suelto las maletas y le abrazo con fuerza.-Te has hecho un piersing.
-¿Eso es lo único que se te ocurre decirme después de tanto tiempo sin verme? ¿Qué tal te ha ido? ¿Cómo estás? ¿Por qué estás taaaaaaaaaaan pálida? Pareces un muerto.
-Idiota.-Le digo dándole un golpe en el hombro.
-Vaaaale vale. Vamos, entra, papá y mamá están deseando verte.


Pasamos la tarde hablando de Inglaterra, de cómo he crecido, (aunque nos vimos estas navidades), y del calor que hace en España comparado con Inglaterra. Todos obviaron el tema de por qué he vuelto, nadie quiso preguntar. Y aún sigo sin saber quién era ese chico que se quejaba que no me acordaba de él.

Subo a mi habitación para descansar. Vuelvo a coger el móvil, y veo un mensaje que me mandaron hace unas horas. Suelto el móvil en la cama, me tiro en ella, y dejo que unas lágrimas se derramen. Lágrimas mezclas de nostalgia, dolor y, culpabilidad.


"Recibido a las 20:09. 
         No me enseñaste a cómo vivir sin tí. "








{Final del capítulo 39. Quiero agradecer todo vuestro apoyo, de veras. Sin vosotras, esta novela no hubiera continuado. Espero que os haya gustado. Por favor, comentad por aquí qué os ha parecido. Para mí es muy importante. Al igual que los "me gusta". Me hace feliz saber que hay gente que les gusta lo que hago. Y si no los hay, pierdo la esperanza de que más gente lo lea. Si no tenéis Google+, decidme lo por twitter. Gracias ♥}

sábado, 31 de agosto de 2013

Complex Heart [2º Temporada]

[Antes que nada, quería pedir perdón a los seguidores de la novela por no continuarla durante tanto tiempo. La verdad es que estas vacaciones apenas he tenido tiempo, ya que estaba todo el tiempo de aquí para allá y tenía twitter y la novela algo abandonada. Pero prometo volver a retomarla. Gracias por esperar y disfrutad del capítulo 38 de Complex Heart]

Capítulo 38

Noto los cálidos labios de Harry posarse sobre los mios, y un escalofrío recorre todo mi cuerpo. Sus labios se mueven sobre los míos, sin control, llevados por el deseo y la pasión. 
Desearía que este momento se detuviese, para poder seguir saboreando sus tiernos labios, pero al oír una rama quebrarse separo nuestros cuerpos rápidamente. 


Cruzo los dedos, deseando con todo mi ser que la persona que ha partido esa rama no sea él. No, por favor, él no. Pero mis plegarias parecen no haber sido escuchadas, puesto que al girar el rostro veo esos ojos azules mirándome. Una mirada penetrante, mezcla de dolor y tristeza, enfado e incredulidad. Su ceño se frunce, y camina con pasos acelerados hasta donde nosotros dos estamos. Cierro los ojos, esperando una reprimenda, un grito, algo que me haga saber que lo que acabo de hacer es horrible. Pero lo que oigo es un golpe seco, y un quejido apenas audible.

Abro los ojos, y veo a Niall con los puños cerrados a los costados, y a Harry sujetándose la mandíbula, mirándole con una sonrisa triunfal, pero escalofriante, algo que hace que el enfado de Niall aumente y le aseste otro golpe.


-¡¿Qué miras con esa sonrisa, eh?! ¡Y qué acabas de hacer!-Grita fuera de si. Harry sigue sujetándose la mandíbula, y se limpia unos restos de sangre que se han derramado por el corte en el labio que los nudillos de Niall le han provocado. Éste le mira, y le insta a responder. Harry sonríe de nuevo.
-¿Yo? No he hecho absolutamente nada.
-¿¡Nada!? ¡La has besado!
-Falso.
-¿Falso?-Niall arqueó las cejas, confuso.
-Exacto.-Sonrió.
-No te entiendo.-Responde Niall aún más confuso.
-Sí, hubo beso, pero no fui yo quien la besó.
-Eso quiere decir que...-Niall gira el rostro, clavando sus ojos en mi. Yo bajo el mío, y en un susurro respondo:
-Sí, fui yo.
-Fuiste tú...-Repite, en un tono inaudible, roto.
-Pero Niall, puedo explicártelo, yo...
-No quiero explicaciones. ¿Qué me vas a explicar? ¿Que no me quieres? ¿Que lo prefieres a él? ¿Que todo este tiempo lo único que has hecho ha sido jugar con mis sentimientos? ¿Que todo lo que me decías era mentira? He dado todo por ti. Y, tú... No sé que pensar ahora mismo.
-¡Niall!¡Yo sí que te quiero!
-Pero no lo suficiente como para no besar a otro.-Me dejo sin palabras. Eso no era lo que sentía. Quería decirle que no, explicarle lo sucedido, pero de mi boca no salía nada.-Bien, ya me lo has dejado claro. ___, hasta siempre.
-¿Hasta siempre? Eso significa que...-Dije, entre sollozos.
-Sí. Eso significa, que esto se ha acabado.


Tres días más tarde, en algún lugar de Londres.

"El teléfono al que llama está apagado o fuera de cobertura, por favor, inténtelo más tarde." 
Joder, otra vez. Llevo tres días seguidos intentando contactar con ella, y siempre pasa lo mismo. Y cuando llamo a su amiga, responde que no puede hablar. Sólo me queda ir a su casa, pero no quiero ser demasiado brusco. Después de lo del otro día, se marchó corriendo, y no pude hablar con ella.

Me levanto del sillón. Se supone que tengo que ir al bar a trabajar, pero bah, no me apetece. Otro curro que perderé. Que más da, ya buscaré otro. 
Voy hasta la cocina y abro la nevera. Debería ir a comprar algo, no hay nada de comer por aquí. Al fondo, encuentro una hamburguesa del McDonals. No tengo ni idea de cuánto tiempo lleva ahí, pero ya que no tengo nada más que comer y veo que huele bien, la desenvuelvo del papel y la meto en el microondas. 

Me miro en el reflejo del cristal mientras la hamburguesa se va calentando. Tengo el pelo enredado, y peinar estos rizos es un auténtica pesadez. Ya me peinaré luego. Nunca he estado tan pasota, pero desde lo del otro día no quiero hacer absolutamente nada.

El pitido del microondas me indica que la hamburguesa esta lista. La saco, la pongo sobre un plato y enciendo la TV. Está puesto en un canal de música, donde una chica ligerita de ropa canta encima de una cama. Creo que se llama we can't stop, aunque no estoy seguro.

Observo el teléfono, con la falsa esperanza de que suene y poder oír su voz. Qué iluso, si no me ha respondido en estos tres días no va a hacerlo ahora. Pero, joder, necesito hablar con ella. Saber cómo está, qué pasó, por qué se puso así, y lo más importante, qué es lo que va a pasar con nosotros. 

Mmmm ella no me responde, pero puede que otra persona sí...

Ese mismo día, en otro lugar de Londres.

Sigo tirado en la cama, tapado entre las sábanas y en ropa calzoncillos. Llevo sin salir de aquí..¿cuántos? ¿Tres días? He perdido la cuenta. Para mí ahora mismo las noches y los días son exactamente los mismos, no salgo de esta cama. Me incorporo un poco y me quito las legañas con las manos. No tengo fuerzas ni ganas de nada, pero debería al menos levantarme a lavarme la cara. Me levanto a trompicones, y tengo miedo de mirarme al espejo para ver la imagen con la que me encuentro. La persona que está frente a él es una completamente distinta a la que era normalmente.
Ojos caídos, unas ojeras enormes, la cara llena de churretones y el pelo alborotado.
El estómago empieza a rugir me, así que cojo un paquete de patatas y tras lavarme la cara me vuelvo a la cama. He tenido la tentación de coger el móvil, llamarla, y hacer que nada de esto haya pasado miles y miles de veces. Sé que la necesito, pero mi orgullo y esto que ha pasado no me ha dejado hacerlo.
Estoy mal. Muy mal. Pero sé que llamarla y oír su voz hará que me ponga aún peor.


De repente, el móvil comienza a vibrar y a sonar Roar de Katy Perry a todo volúmen. Es un número desconocido, así que vacilo un par de veces antes de cogerlo, pero finalmente me decido y descuelgo. Justo cuando oigo su voz me arrepiento de haber respondido.
Pero su tono de voz me para.

-¿Hola? Perdona por haberte molestado, no sé si sabes quién soy pero...
-Sí, Harry, sé que eres tú.-Respondo seco.

En ese instante, en una casa Londres.

-¿Estás segura de lo que vas a hacer? Debes pensarlo muy bien. Es una decisión muy grande la que estás tomando y...
-Estoy segurísima.
-¿Y me vas a dejar aquí sola?
-Puedes llamar a alguien que te acompañe, no me importa que uses mi habitación.
-Por favor, piensa seriamente en lo que vas a hacer. Luego puedes arrepentirte.-Ella giró el rostro, y me miró con ojos tristes. Sonrió apenada.
-A veces, es mejor dejar todo, y solamente respirar.

Minutos más tarde, en ese mismo lugar.

Sentía que se me iba a salir el corazón del pecho. Hacía mucho que no corría tanto, pero si iba con la moto iba a tener un accidente. Después de hablar con él, me preocupé bastante. Le invité a venir conmigo, pero decía que no se sentía con fuerzas.
Mejor, así podré hablar a solas con ella de una vez.

Con paso firme, me acerqué a la puerta y llamé al timbre. Pasaron un par de minutos hasta que Perrie me abriera.

-Hola, Harry.
-Hola. ¿Está ___? Qué tontería, sí que está. ¿Puede salir?
-No. No está.
-Vaya, ¿sabes cuándo volverá?
-Nunca.-Dijo apenada.
-¿Nunca? ¿Cómo?
-___..se ha ido. 
-¿Se ha ido? ¿Qué?
-Se ha ido a España. Para, siempre.






{Final del capítulo 38. Espero que os haya gustado. Por favor, comentad por aquí qué os ha parecido. Para mí es muy importante. Al igual que los "me gusta". Me hace feliz saber que hay gente que les gusta lo que hago. Y si no los hay, pierdo la esperanza de que más gente lo lea. Si no tenéis Google+, decidme lo por twitter. Gracias ♥}

miércoles, 10 de julio de 2013

Complex Heart [2º Temporada]

Capítulo 37

Dicen que llega un momento en el que debes decidir entre un camino u otro. Un momento, que cuando llega, ya no puedes volver a atrás. Y sabes perfectamente, que cuando lo eliges, todo va a cambiar. 
Lo que no sabes es que a veces, eliges pensando en otros y no en ti, y al final ese camino era el inadecuado. 
A veces, tienes que dejar de pensar en los demás. Abrir los ojos, y pensar, ¿qué es lo que de verdad me conviene? Realmente, no muchos piensan en eso, y se dejan llevar por los impulsos. 
Ahora...me toca elegir a mi.


Oía desde el piso de abajo los gritos de Niall y Zayn, y las pisadas nerviosas de Perrie por el pasillo de nuestras habitaciones mientras me preparaba. Hoy era el día que salíamos para ir a la casa de playa de los tíos de Louis, y, como no, llegábamos tarde. ¿La culpable? Yo, como siempre. No soy muy amiga de despertarse temprano ni de los despertadores. Además, la noche anterior apenas pude dormir. 

-¡¡___!! ¡Vamos! Liam va a llegar en poco a recogernos, y tu novio sigue peleándose con Zayn porque le ha "robado" el desayuno. 
-¡Voy, voy! Sólo me falta guardar los bikinis y ya...-Pude oír como Perrie resoplaba y bajaba las escaleras arrastrando una maleta. 

Guardé lo poco que me quedaba y me coloqué frente al espejo. De lado, del otro, de frente, de espalda..Me alisé el pelo con las manos y fruncí el ceño. Me vendría bien perder un par de kilos, aunque los demás se empeñen en que estoy bien. Seguía mirándome al espejo cuando mi móvil sonó. Descolgué la llamada sin pararme a mirar quién la había hecho. 

-¿Diga?
-Hola enana.-Se oía su sonrisa a través del teléfono.
-No me llames enana.
-Mmmm vamos, si te gusta.
-Sí, ya ya. ¿Qué querías Harry?
-Nada.
-¿Nada?
-Sólo llamaba para decirte buenos días.
-Pero si me vas a ver dentro de nada.
-Pero es muy romántico, ¿verdad?
-Hmm..puede ser. Pero, Harry..ya sabes que yo..
-¿___? ¿Puedo entrar?
-Ya, tienes novio.-Dijo Harry tras el teléfono.-Te dejo, que te reclama. Nos vemos luego. Te quiero.

<Bip, bip, bip...> Su despedida me creó un escalofrío. Solté el teléfono sobre la cama mientras el pomo de la puerta giraba. Encontré a un Niall con la cara perdida de chocolate.

-¿Qué haces así de manchado?-Pregunté mientras me acercaba a él con un pañuelo en la mano para limpiarle.
-Zayn me robó el desayuno y yo le perseguí.
-¿Y la razón por la que tienes toda la cara llena de chocolate?
-Se enfadó y me lanzó la Nutella en la cara.-Solté el pañuelo y empecé a reír a carcajadas mientras Niall fruncía el ceño.
-Y que, ¿está buena?
-Oh sí sí. Muchas gracias mi amor por preocuparte por mi y tal.
-De nada cielo.-Dije tirando el pañuelo cubierto de chocolate después de limpiarlo.
-Te quiero.
-Qué tonto eres.
-Tontaco.
-Mi tontaco.
-Todo tuyo.

Sonreí y Niall se encargó de juntar nuestros labios.

-Te quiero muchísimo.-Me dijo entre besos. Me sentía algo mal por lo de Harry, pero aquí simplemente me dejé llevar. También le quiero muchísimo.

-Ooooh ¿por qué le has limpiado la cara? Se lo merecía.-Zayn entró en la habitación interrumpiéndonos en el beso.
-Calla Zayn.-Dijo Niall enfurruñado.
-Zayn, muy bien hecho.
-¿Qué? ¿No me defiendes?-Se sorprendió Niall.
-Te tomas muy a pecho la comida.
-¿Ves Niall? No soy el único que lo pienso.-Sonrió Zayn triunfal.
-Bien bien. Muchas gracias.-Cogió mi maleta y bajó.-Y te llevo las maletas porque te quiero, aunque no te lo merezcas.
-Gracias amor.-Le guiñé un ojo y comencé a bajar las escaleras.

El sonido del claxon de un coche nos avisó de que Liam ya estaba aquí. Zayn y Niall se encargaron de llevar todas nuestras maletas mientras Perrie y yo nos montábamos en el coche junto con Liam y Danielle. 

El viaje que duró desde Londres hasta la playa duró sobre unas cuatro horas. El bullicio del tráfico de Londres y lo alejado que estaba el pueblo tampoco ayudó a que el tiempo fuera más corto.

Cuando llegamos en la entrada encontramos aparcado el Mercedes de Louis y a un chico apoyado en una moto. Al igual que todos, Niall también se fijó en él. Le dirigió una mirada fría y se bajó del coche a bajar las maletas. 

Los ojos verdes de Harry hicieron una mirada rápida en todos nosotros, y nos saludó con una enorme sonrisa a cada uno, hasta pararse en mi. Cuando todas las maletas ya estaban bajadas, me separé de todos y me dirigí hacia Harry.

-¿No entras con ellos?-Preguntó.
-¿No puedo venir a saludarte?
-Oh, por supuesto, muchas gracias por ese gran detalle.
-Idiota.
-Qué va.-Sonreí.
-Oye, ¿qué haces aquí solo con la moto?
-Louis me invitó a pasar cuando llegué, pero quería esperar a que llegases.
-Oh, muchas gracias por ese gran detalle.
-No me copies enana.-Le saqué la lengua y me dirigí hacia la casa, con los pasos de Harry tras los míos.


Louis y Eleanor estaban sentados en el sofá del gran salón que se situaba junto a la entrada. Me saludaron y Louis nos acompañó a Harry y a mí a nuestras respectivas habitaciones. Yo dormía con Niall, la habítación de enfrente era la de Harry, la de la izquierda la de Perrie y Zayn, y la de la derecha la de Liam y Danielle. La de Louis y Eleanor estaba en un piso más arriba. 
Si no supiera que esto es una casa de playa, juraría que es un hotel.

Nada más dejar las maletas, todos sugirieron ir a la playa, y eso hicimos, menos Harry, que decía que quería tumbarse un rato a descansar.

                                                                      ***

Sin darnos cuenta, el día se nos había pasado completo en la playa. Aún no había comida en esa casa, así que Louis, Liam y Zayn fueron al supermercado más cercano a comprar algo para hacer una barbacoa. 
Niall también insistía en ir, pero no le dejaron acompañarles argumentando que si lo llevaban iba a arrasar con el súper entero.

Al llegar todos fueron a sus habitaciones a descansar, pero a mi me apetecía ir a tomar el aire, así que salí a ver el jardín de la casa.
Al exterior se accedía por el salón, que tenía una pared completamente hecha de cristal. Desde allí se veía la enorme piscina. Vaya, sus tíos sí que deben de tener dinero. 
Miré bien a través de la gran cristalera, y pude comprobar que alguien estaba nadando dentro de ella. Ya que todos estaban fuera, el único que podía ser era Harry. 

Parece que se dio cuenta de que le estaba mirando, porque directamente se salió de la piscina y caminó hacia la cristalera sonriéndome.

-¿Qué hacías espiándome?-Una sonrisa divertida se dibujó en su rostro.
-¿Espiándote? Perdona, yo iba a salir y dio la casualidad de que tú estabas aquí.
-Sí ya ya. Oye...tengo que hablar conti-
-¡¡Ya estamos en casaaaaa!! ¡¡¡Vaaaaamos a comeeeeeeeeeer!!!-Los gritos de Louis interrumpieron a Harry. Este resopló y ambos nos dirigimos hasta el lugar donde se iba a hacer la barbacoa. 

                                                                          ***

La noche entró muy pronto, mientras todos nosotros estábamos hablando y riendo. Noté un brazo zarandeando mi hombro, y unos labios rozando mi oído.

-____, tengo que hablar contigo.

Silenciosamente, me levanté y me fui con Harry hasta un lugar más apartado.


[Si pincháis en este link os llevará a un vídeo. http://www.youtube.com/watch?v=rtOvBOTyX00 Os recomiendo leer esta parte con él]

-Bien, ___. Vayamos al grano.
-¿Qué?
-Nada de qués. Ya no aguanto más. Tenemos que acabar con esto.
-Harry, ¿acabar con qué?
-Sé que sientes algo por mi.-Dijo muy serio.
-Harry, yo...
-___, mírame. Mírame a los ojos y dime que no sientes nada por mi.-Levanté la mirada, y los ojos de Harry estaban fijos en los míos.
-Yo...yo...no puedo.
-Lo sabía.-Sonrió.
-Pero...Harry, yo estoy saliendo con Niall, y...
-Bésame.
-¿Cómo?
-Bésame. Tal vez, si lo haces, puedes descubrir de verdad lo que sientes.
-Ya te besé una vez.
-Corrección: Te besé yo. Y fue un beso forzado. Este será un beso libre, sin ataduras. Sólo hazlo.
-No sé sí...
-Prométeme una cosa: Si me besas, y descubres que no quieres besar a nadie más, déjame luchar por ti. Déjame enamorarte. Déjame hacerte ver que me necesitas tanto como yo te necesito a ti.
-Me da miedo saber que lo que siento es real.
-No hay que engañar al corazón.
-Y si lo descubro...¿qué harás tú?
-Lo dejaría todo y haría lo imposible para estar contigo. 



Respiré hondo. Acerqué un paso a Harry. Otro más. Centímetros nos separaban. Milímetros. Mi respiración era agitada, y la de Harry también. Este era un momento decisivo. Un momento que cambiaría todo. Y, de repente, junté nuestros labios.






{Final del capítulo 37. Espero que os haya gustado. Por favor, comentad por aquí qué os ha parecido. Para mí es muy importante. Al igual que los "me gusta". Me hace feliz saber que hay gente que les gusta lo que hago. Y si no los hay, pierdo la esperanza de que más gente lo lea. Si no tenéis Google+, decidme lo por twitter. Gracias ♥}



lunes, 8 de julio de 2013

[Vuelta a escribir]



Sé que dije que volvería a escribir el día justo después de volver de Inglaterra y ya ha pasado más de una semana, lo siento... Voy a intentar escribir hoy el capítulo 37, y si no lo hago hoy, prometo que será mañana.

Si queréis saber algo sobre Inglaterra...

Estuve durante cinco días en un pueblo llamado Gloucester. Por si no lo sabíais, allí se encuentra la catedral donde se rodó Harry Potter, Hogwarts.

Todo el mundo que viaja a Inglaterra piensa en Londres -me incluyo a mi misma antes del viaje- pero hay sitios preciosos a parte de esa ciudad. Un ejemplo es ese pueblo antes mencionado, o el lugar de la foto que veis arriba, Bristol.





Londres también es precioso, no me malinterpreteis, pero es una ciudad en la que se vive con prisas, solo miras por tu propio bien, etc. Aunque si visitáis Inglaterra, os recomiendo ir a esa ciudad.

Y..bueno, no sé que más contaros. Si queréis saber algo más de este viaje, preguntádmelo por twitter o por ask y os responderé encantada.

Adióós ♥






P.D: Las fotos que he puesto son algunas que fui sacando durante el viaje.



viernes, 21 de junio de 2013

[Estaré una semana sin escribir]









Bueno...como algunas sabréis,-otras no, por eso lo escribo aquí- en dos días me voy a Inglaterra de viaje de estudios, y estaré allí durante una semana, así que como comprenderéis, no puedo escribir. Y perdonad también por estar muchos días sin escribir, ya sabéis, los exámenes...pero como he aprobado todas, en el momento de que vuelva de Inglaterra seguiré escribiendo, lo prometo. Eso es todo, adióós ♥

Complex Heart [2º Temporada]

Capítulo 36

<< Ojos, mirad por última vez.
      Brazos, dad vuestro último abrazo.
      Y vosotros, labios, puertas del aliento,
      sellad con legítimo beso,
     una confesión sin término a la muerte rapaz.>>

Escuché esa frase atentamente desde la cama. No sé muy bien el por qué, pero es una frase que me encanta. Mientras mis oídos estaban pendientes a esa voz, y mis ojos eran incapaces de apartarse de sus labios, irresistibles, que se movían al compás de su melodiosa voz. 

Alzó la mirada del libro y lo cerró de golpe cuando oyó unos pasos acercarse hasta la puerta. Se acomodó en su silla blanca y me miró con complicidad. "Todo irá bien.", me repetía una y otra vez. Yo ya dí por sentado en el momento en que me desperté de que todo estaba bien, pero tal fue su empeño en traerme aquí que por más que me negaba tuve que aceptar. 

Un hombre con bata blanca y con una tablilla de madera vieja que sujetaba unos papeles apareció en la habitación. A medida que se iba acercando a nosotros revisaba uno por uno los papeles. Despegó sus ojos de la tablilla y nos miró.

-Usted es ____, ¿cierto?-Preguntó mirándome sin expresión alguna. 
-Sí.
-¿Se encuentra bien? ¿Tiene algo malo? Por favor, dígamelo, estoy mu-
-Tranquilícese señor....-Le interrumpió el doctor.
-Styles.-Se apresuró a decir.
-Bien, eso, Styles. Su...amiga, se encuentra perfectamente. Hizo bien en traerla para que revisásemos si el golpe en la cabeza le afectó, pero no tiene ningún problema.
-¿Ves? Te lo dije.-Respondí triunfal. Harry me atravesó con la mirada.
-Pero...¿y por qué se desmayó?-Insistió.
-Una leve bajada de azúcar. No debe preocuparse por su novia, señor.
-Oh no..no es mi novia.-Dijo apartando la vista. Luego carraspeó.-Bueno, muchas gracias.-Y tras darle la mano el hombre salió de la habitación, y tras él, una enfermera se hizo paso.
-Tienen visita, ¿les dejo pasar?
-Claro, nosotros estábamos apunto de...
-¡¡____!!
-¡Perrie!

Perrie y Zayn entraron en la habitación, y ésta fue hacia mi a darme un abrazo.

-Me habías preocupado.
-Lo siento...pero, ¿cómo sabías que estaba aquí?-Perrie hizo un gesto con la cabeza señalando a Harry.-Claro...

Justo en ese momento, otros pasos se oían acercarse a la puerta. Un rubito al que adoraba entró por la puerta.

-¡Al fin encontré la habitación! ¡Perrie, ¿para qué corres tanto?! ¡Me he perdido!
-Perdona rubito, no te estreses.-Dijo mientras le sacaba la lengua. El aludido le fulminó con la mirada para después acercarse a mí. La apartó de mis brazos y me estrechó con fuerza contra su cuerpo.
-Estaba muy preocupado por ti pequeña.-Me susurró al oído. Se separó un poco de mi y me dio un lento beso en los labios.
-No te preocupes, estoy bien.-Sonreí.

Me devolvió la sonrisa, pero poco después ésta se convirtió en una mirada de desprecio. Giré un poco la cabeza y lo comprendí todo. Harry y Niall en una misma habitación. Y él había sido el que me había traído al hospital. Esto no era nada bueno. Me temía una discusión entre ambos, pero simplemente se dedicaron a mirarse de forma fría, sin ninguna expresión en el rostro. 

La tensión era bastante palpable, y se formó un silencio bastante incómodo. Me imagino que a Harry no le ha gustado que Niall me besase, y por lo visto, éste último llegó a mi misma conclusión, puesto que sin apartar los ojos de Harry tomó mi rostro y volvió a besarme, esta vez con más pasión. Cuando separó nuestros rostros, sonrió de forma triunfal y se dirigió hacia Perrie y Zayn mientras me abraza con un brazo.

-Bien, ¿comemos?
-Claro..Harry, ¿te vienes?-Preguntó Perrie.
-No, gracias.-Respondió seco.-Tengo que hacer unas cosas. Otro día si eso, ¿vale?-Sonrió algo molesto.
-Está bien.

Cogió la chaqueta y se acercó a la puerta, pero antes se despidió de mi.

-Ya nos veremos. Espero que te halla gustado el libro Julieta.-Me guiñó un ojo y salió de la habitación.
-¿Julieta?-Preguntó Zayn extrañado.
-Romeo y Julieta, ya sabes.-Dije encogiéndome de hombros.
-No me gusta esa broma.-Protestó Niall.
-Vamos cielo, es solo una broma.-Dije mientras le besaba en la mejilla.

Salimos también del hospital y nos dirigimos a Nando's. Tras eso, regresamos a casa. Dejé las llaves sobre la mesilla de noche. Estaba bastante cansada, y me apetecía echarme un rato. Pero antes de que pudiera subir un peldaño de las escaleras Perrie me agarró fuerte de la mano.

-Tengo una conversación pendiente contigo.-Puse los ojos en blanco.
-Oye, si es sobre Harry yo...
-No. 
-Esta...bien.-Accedí ante su seriedad. 

Nos sentamos en el sofá y Perrie me echó una bronca bastante fuerte sobre que me escapase la noche anterior y que no diese señales de vida. Luego me puse a llorar en su pecho después de hablar de la muerte de mi abuela. Algo deprimida, volví a subir las escaleras hasta mi habitación y me puse a dormir. 

                                                                         ***

El sonido de unas persianas al subirse y las luces del sol penetrando por mis ojos hicieron que me revolviera entre las sábanas. Unos toques en mis hombros zarandeaban todo mi cuerpo, y yo solo era capaz de emitir leves gemidos. Tenía bastante sueño y no me apetecía levantarme.

-¡Vamos dormilona! ¡Despierta ya!
-Hmmmm tengo sueño....
-Venga sí, que nos vamos de tiendas.-Me incorporé sobre la cama.
-¿Para que pase lo de la otra vez, te pierdas, y me dejes sola?
-Oye...que solo fue una vez...
-Ya. Claro.
-Bah, ¡pero que no me discutas! Vístete, que te espero abajo.

¿A qué se le debe a ese afán desde tan temprano? Es algo raro, pero no estaba para pensar mucho. Rebusqué en mi armario y me puse unos shorts que dejaban ver los bolsillos y un jersey ancho fino. Prefería ir cómoda. Tras eso, me peiné un poco y me puse algo de rímel. Al bajar las escaleras Perrie ya estaba esperándome en la parada de autobús. 

Fuimos a Candem Town. Hacía bastante tiempo que no iba, y realmente las cosas que había allí me encantaban, y estaban bien de precio. Compramos un par de cosas y luego fuimos al Starbucks. Un frappuccino de caramelo para mí y otro de fresa para ella. Poco después, nos dirigimos hasta un taxi que esta mañana Perrie había reservado. 

Para mi sorpresa, no nos llevaba a casa. Se paró en frente de una casa enorme, con un letrero en la pared derecha "Tomlinson's". Vaya, así que esta es la casa de Louis. No me la esperaba así.
Entramos y cuando llegamos todos estaban allí. 

-Esto...
-¿Sabes qué, ___?-Dijo Niall emocionado.
-¡Vamos el fin de semana en la casa de mis tíos en la playa!-Gritó Louis.-Y, por supuesto, Harry está invitado.
-¡Eso es genial!




Sí. Así como se plantea es algo increíble. Lo que yo no me esperaba era que muchas cosas iban a pasar, y a cambiar, en esa casa.




{Final del capítulo 36. Espero que os haya gustado. Por favor, comentad por aquí qué os ha parecido. Para mí es muy importante. Al igual que los "me gusta". Me hace feliz saber que hay gente que les gusta lo que hago. Y si no los hay, pierdo la esperanza de que más gente lo lea. Si no tenéis Google+, decidme lo por twitter. Gracias ♥}

domingo, 2 de junio de 2013

Complex Heart [2º Temporada]

Capítulo 35

"No tienes que darlas. Haría todo y más por ti." Vaya, esa frase me dejó un poco tocada. Hizo que reaccionase y me percatase de que el rostro de Harry se encontraba a escasos centímetros del mío y me observaba con esos ojos verdes penetrantes. 
Los segundos se habían parado de repente, y sentí un cosquilleo en mi estómago seguido de una vocecilla oculta en el interior de mi cabeza diciéndome que parase, que estaba mal. Pero mi cuerpo me impedía reaccionar, me estaba dejando llevar por mis impulsos. ¿Iba a besar a Harry? ¿Iba a serle infiel a Niall? 
Una parte de mi decía "Vamos ____, hazlo." Sin embargo, había otra que me pedía que parase. Por suerte -o por desgracia, según por donde se mire- la segunda voz tenía más peso sobre mí e intenté escapar de esta situación. 

-Muchas gracias por estar aquí conmigo. Si hubiera estado sola, yo, no se...
-Sh.-Puso un dedo sobre mis labios. Esta simple reacción hizo que me estremeciese.-Recuerda lo que te dije, estaré siempre para ti.-Y esbozó una sonrisa. 

Una fría ráfaga de viento azotó mi cuerpo. Si yo tenía frío no podía pensar en cómo estaría Harry con el torso desnudo. Intenté incorporarme y con la ayuda de Harry me senté en el banco. Estaba bastante mareada. Sería por no haber cenado antes, y por todos los acontecimientos que habían ocurrido horas antes. 

-Por cierto, ¿me vas a contar por qué demonios estás así?
-¿Así como?-Alcé una ceja y él miró hacia su torno.-Ah, ¿por qué no llevo camiseta dices?-Asentí.
-Vi tu ropa en la cuneta de la carretera. Pensé que el tal Max ese con el que te fuiste antes de encontrarnos... me preocupé, pero Christian no me dejó acercarme a vosotros.
-Sí, aún tengo que darle las gracias por ello.-Dijo mirando al suelo y sonriendo -Pero deberías de preocuparte más por el viejo ese que por mí. Dejé la ropa en la cuneta porque estaba llena de sangre.-Le miré con incredulidad.- ¡Ey, no pienses que lo maté! Nunca llegaría hasta ese extremo. Pero si que le partí la nariz, y una ceja..ah y el labio también. Bah tampoco era para tanto, pero estaba sangrando demasiado y no teníamos otra cosa para taparle la hemorragia.  
-¿Pero se puede saber qué hicisteis para que tuvieras que pelear con él? 
-Esto...

Horas antes, a unos metros de donde transcurría la historia, en Hyde Park

Caminé lo suficiente para lograr que estuviéramos lo más lejos posible de ____. No quiero que se vea dentro de lo que pudiera ocurrir en unos minutos. Me da miedo dejarla junto con Christian y los demás, pero son mejor compañía que este mastodonte que me acompaña ahora mismo. 

Desde atrás podía verle su enorme espalda trabajada a fuerza de transportar grandes cargas, y los daños que le han ido ocasionando la edad. Sinceramente, no me gustaría meterme en una fuerte pelea con este hombre, pero teniendo a ___ a solo unos metros... Un enorme escalofrío recorrió toda mi espalda tan solo al pensar en lo que ese hombre podría llegar a hacerle. Alcé mi barbilla y saqué pecho. Definitivamente no iba a dejar que la tocase.
Sin esperarlo, paró en seco. Tuve que clavar los pies en la tierra para no chocarme con tu corpulenta espalda. Giró sobre sí mismo y fijó su mirada furiosa en mi. 

-¿Dónde narices se supone que has estado niñato? ¡He perdido clientes!
-No es mi problema.-Dije encogiéndome de hombros.
-¿¡Que no es tu problema!?-Su cara estaba tornando un color rojo.
-Ey Maximiliano, relaja. Tu redonda cabeza va a explotar.-Dije esbozando una sonrisa.
-¡No me llames así Styles!-¿Podría su cara estar más roja? Quiero ver hasta que punto enrojece.
-¿Te avergüenzas de tu nombre? Pobre, seguro que los malotes del colegio te pegaban muchos cates.
-Styles, estás yendo por un mal camino.
-Yo no estoy haciendo nada. Oye y en serio, tu cara va a explotar.-Esbocé otra sonrisa triunfal. Max cerró los puños en un intento de relajarse. 
-Dime, ¿has estado todo este tiempo con la chica de ese banco? ¿Ya te la has llevado a la cama entonces?-Mi sonrisa desapareció de golpe, algo que alegró a ese asqueroso. 
-No te atrevas a mencionarla.
-Entonces, ¿por ella yo he perdido todos esos clientes? Entonces no debes ser tú el que pague por ello.- Alcé mi ceja izquierda. Esto estaba yendo por un camino que no me gustaba.
-Qué quieres decir con eso.
-Ya sabes...conseguirle un trabajo para mi.
-¿Qué clase de.....?
-¡OH VAMOS! Ya sabes a lo que me refiero. Ella se acuesta conmigo y yo le pa- .-Antes de que pudiera terminar aquella frase mi puño voló hacia su boca. No voy a dejar que termine de pronunciar eso.
-Ni te atrevas a tocarla, ¿¡entiendes!?-Otro puño voló, está vez a su nariz. Y otro a su ojo izquierdo. En su cara solo se veía sangre, pero el hecho de que ese bastardo quisiera tocar a ____...hace que no pudiese parar.

Una mano evitó que mi puño chocase contra su ojo derecho. Giré el rostro enfurecido, y me encontré con Christian. Éste me pidió que parase, que ya era suficiente. Entre ambos limpiamos la sangre de su rostro, y Christian se encargó de llevarlo a casa.

Momento actual, en Hyde Park.

-Y bueno..eso es lo que pasó.-Dijo con la cabeza gacha. Tome su barbilla e hice que la alzase. 
-Gracias. Gracias de verdad. No sé como eres capaz de defenderme así.
-Ya sabes por qué.

Claro que lo sabía. Y me duele que sea así. Se porta demasiado bien conmigo y yo se lo pago así. 
A lo lejos, se oía el Big Ben marcar la una de la madrugada. Me incorporé para irme a casa, puesto que ya era demasiado tarde, pero antes de marcharme necesitaba un abrazo de ese chico. Sentí un cosquilleo en mi cuerpo que no había sentido antes, ¿qué me estaba pasando? 
Sentí sus labios articulando una palabra, pero no le podía oír. Quise hablarle, pero las palabras no salían de mi boca. Y así, todo se volvió oscuro.


En ese mismo instante, en otro lugar de la Londres.

Abrí los ojos de golpe. Rápidamente fui a mirar la hora en mi móvil. La una de la madrugada. Desde que recibí esa llamada de Perrie no he podido conciliar el sueño. 
Incorporé un poco mi cuerpo y mi estómago comenzó a rugir. No suelo comer a estas horas, pero a lo mejor con el estómago lleno me va entrando el sueño.

Bajé la escalera a trompicones y llegué a tientas a la nevera. Con la luz que el frigorífico desprendía pude ver la foto que tenía pegada en su puerta. Recuerdo bien ese día. Fueron unos días antes de que ___ y yo comenzásemos a salir, en el auditorio, después de que tocase un poco la guitarra comenzamos a hacernos fotos. Ella sujetaba la cámara, y yo estaba detrás de ella abrazándola y le dí un beso inesperado en la mejilla. Se podían notar el color rojizo que tomaron rápidamente y yo casi podía sentir el calor que estas desprendían en mis labios. 
Una sonrisa tonta se asomó por mi rostro. Vaya, sin darme cuenta ya me había terminado el croasán que había cogido. Seguía sin tener sueño, pero no tenía otra cosa mejor que hacer. 
Cerré la nevera y volví a subir las escaleras.
Mientras ascendía los peldaños, un escalofrío recorrió toda mi espalda. No sabía cómo ni por qué, pero me preocupaba bastante. Negué con la cabeza y seguí ascendiendo.
No podría haber pasado nada, ¿no?

En ese mismo momento, en otro lugar alejado del centro de Londres,

Mis ojos buscaban sin cesar algún taxi que pudiera, al menos, llevarnos a mi casa. Estaba a punto de decirle si podía besarla, cuando se desvaneció delante de mis ojos. Intenté por todos los medios despertarla, hacerla que volviese a mí, pero me fue imposible. 
Viendo que no aparecía ningún vehículo, la cargué en brazos, y comencé a andar hasta mi casa. No había ninguna otra manera. Ya pensaría qué haría cuando estuviéramos allí. 

Horas más tarde, en algún lugar de Londres.

Abrí mis ojos poco a poco. Una tenue luz iluminaba la sala. ¿Dónde me encontraba? No lo sabía con exactitud.Tampoco sabía qué me había pasado antes. 

Harry. ¿Dónde estaría? Me incorporé rápidamente, y para mi sorpresa se encontraba delante de mi esbozando una de sus preciosas sonrisas.

-¡Al fin despiertas!-Dijo alegre. Otro cosquilleo recorrió mi cuerpo.

No sabía que me pasaba. Pero...algo estaba despertando en mi hacia ese chico.




{Final del capítulo 35. Espero que os haya gustado. Por favor, comentad por aquí qué os ha parecido. Para mí es muy importante. Al igual que los "me gusta". Me hace feliz saber que hay gente que les gusta lo que hago. Y si no los hay, pierdo la esperanza de que más gente lo lea. Si no tenéis Google+, decidme lo por twitter. Gracias ♥}

sábado, 25 de mayo de 2013

Complex Heart [2º Temporada]

Capítulo 34

Me dí la vuelta y salí de casa dejando la puerta abierta. La voz de Perrie gritaba mi nombre, pero yo corría sin importarme el qué. ¿Por qué se lo habían dicho a ella y no a mí? ¿Y por qué no me habían contado nada al respecto antes? No podía creer que esto hubiese ocurrido sin yo saber nada. 

La noticia ya es triste de por sí, pero hay que añadirle el gran peso de culpabilidad que llevo en mi pecho. Tengo ganas de gritar, perderme en mi mundo, poder volver atrás y que nada hubiera pasado. Daría todo lo que fuera porque mi teléfono sonase ahora mismo y me dijeran que todo ha sido una broma de mal gusto. Escuchar su voz. Pero ya es demasiado tarde. ¿A quién quiero engañar? Sabía que sucedería tarde o temprano. Pero yo pensaba que estaría al corriente, no que la noticia me ha estallado en la cara. Pero todavía quiero saber por qué nadie me avisó de la situación. Ya discutiría eso más adelante, ahora mi cabeza estaba intentando asimilar esto. El dolor de la noticia. 

Los pies empezaban a dolerme debido a la carrera que llevaba desde que salí de casa. Perrie ya no me seguía, y eso me alegraba. No tenía ganas de que nadie me viera en este estado. Ya eran las doce y media de la noche, pero no me importaba caminar sola por las calles de Londres. Total, nada de lo que me pasase me dolería tanto como lo que siento ahora. 

Sin saber cómo, llegué hasta el parque en el que Harry se peleó -o eso me imaginaba- con aquel hombre. Dejé de caminar y me apoyé en la barandilla de las puertas que daban acceso al parque. Normalmente a estas horas suele haber un vigilante justo en ese lugar, pero hoy no se encontraba allí. Mejor, no querría que me echase o me preguntase por qué tengo esta cara de muerto andante. Alcé la mirada y me centré en el letrero que se situaba encima de las puertas principales. "Hyde Park". Vaya, después de todo este tiempo que llevo viviendo aquí nunca me fijé en el nombre de parque. Llevé la mano que no estaba apoyada en la barandilla a mis pies, que me dolían bastante. Suspiré, y volví a alzar la cabeza para mirar a las estrellas. Recuerdo que le encantaba hacerlo. En verano, íbamos al porche para contemplarlas cada noche. Otra lágrima se derramó de mis ojos y hizo un viaje desde mi mejilla hasta la comisura de mis labios. Estaba bastante salada. Sorbí por la nariz y me sequé la cara con ambas manos. Estaba algo más relajada, pero el dolor intenso que sentía en mi pecho no desaparecía. 

No quería volver a casa. Si volviese, debería enfrentarme a la realidad de esta amarga noche, y no estoy preparada aún. Resoplé, apartándome unos mechones que habían caído encima de mis ojos. ¿Qué podía hacer ahora? No estaba con fuerzas para nada. Y las lágrimas no paraban de salir. Puede que dar una vuelta al parque me relaje.


Mientras tanto, en otro lugar de la ciudad.


Un bip, dos..: <Hola, soy ____. Ahora mismo, no puedo cogerte el móvil. En cuanto vea la llamada te responderé. Si es muy importante, puedes dejarme un mensaje en mi buzón de voz. ¡Besos!>
Otra vez el maldito buzón de voz. No sé qué más hacer. Pero debía decírselo, ¿verdad? Sus padres me dejaron muy claro que ellos no eran capaces de contárselo, porque sabían que le dolería, y que, además, contar ese tipo de cosas por teléfono es algo muy frío. Pensaron que si se lo contase una amiga, una persona de confianza, el sufrimiento iba a ser mejor. ¿Pero cómo íbamos a saber que saldría corriendo? Lo que de verdad me preocupa es que esté fuera a estas horas. Son las doce y media y no da señales de vida. Debería llamar a la policía. ¿Pero y si la molesto? Agg Dios. 

Mejor debería hacer otra cosa. Cogí de nuevo el teléfono y busqué en los contactos. Aquí está. Espero que no esté dormido aún. A los tres bips, se podía escuchar su voz dormida. 

-¿Perrie? ¿Qué haces llamándome a estas horas?-Se quejó.
-Niall....¿___ te ha llamado o algo?
-¿___? ¿Ahora? No, ¿por qué? ¿Ha pasado algo?
-Oh no no.-Mentí.-Es que su teléfono no funciona, y probó a llamarte al tuyo para comprobar que las llamadas llegasen. Bueno, mañana iremos a alguna tienda para que se lo reparen. Muchas gracias, ya te dejamos dormir. 
-De nada. ¿Puede ponerse? 
-No, está en el baño.
-Está bien. Dile que la quiero. Adiós.
-Vale.-Y colgué.-Eso si aparece...

En Hyde Park.

Como lo suponía. Esto está solitario. Escuché el crujir de unas hojas, y al girarme vi a un gato blanco sentado mirándome a los ojos. Me acerqué hasta él y maulló.

-¿Qué te pasa pequeño? Tienes unos ojos muy bonitos.-Dije mientras le acariciaba la cabeza.-Y ahora es cuando me siento idiota por hablarle a un gato y esperar a que este me conteste. 

Se puso de pie y empezó a moverme alrededor de mi pierna ronroneando. Sonreí y seguí caminando tras despedirme de él.

El dolor no se pasaba. Imagino que tardará muchísimo en pasarse. Tras ese tiempo que pasé caminando mi móvil sonó varias veces, pero no pensaba cogerlo. Mientras, recordé que Harry y Max se fueron por este sitio. ¿Seguirán aún aquí? Caminé hasta el lugar donde creía recordar que ambos se fueron. Y si la ropa que encontré en la cuneta era de Harry, más debería investigar ese lugar.

Llegué al lugar donde aparentemente se fueron. Pero no se encontraban allí. Miré hacia el suelo, y vi algo que atrajo mi atención. Me agaché y miré con más atención. Eso era...¿sangre? Lo parecía.
Pero no podrían ser de él, ¿o sí? Decidí dejar de pensar en ello. Bastante tenía con lo que había pasado antes. Y aun sigo sin poder creerlo.
Mis pies dolían bastante, así que decidí sentarme en algún banco para descansarlos.
Llegué hasta él y me senté apoyando los codos sobre las rodillas. Quería evitar llorar, pero ¿para qué? Da igual. Dejé que mis lágrimas cayeran una tras otra, y ahí, sin más, me derrumbé.

En una casa de algún lugar de Londres.

Apoyé los codos sobre la cama y me incorporé un poco. Se notaba que Perrie mentía. ¿Pero qué ha podido pasarle a ___? Empecé a pensar que se había ido con Harry. Pero me prometió que a partir de ahora me lo contaría. Joder, no me pueden despertar y ahora dejarme así. Me levanté del todo y fui al baño. 

Dejé que saliera el agua, y al ver que no salía caliente me eché agua fría en la cara.

-Tengo que llamar a un fontanero...-Hice una mueca y cerré el grifo.

Me miré al espejo y sonreí. Me hubiera gustado que ___ se quedase. Parecía que al fin... El sonido estrepitoso de una moto pasando a toda velocidad dispersó mis pensamientos. 

-Este va a matarse si sigue yendo así.

Salí del baño y me tumbé en la cama. ¿Debería llamarla? ¿Y si está durmiendo? Mejor mañana. Sí, a primera hora la llamaré y le preguntaré qué le pasó esta noche.


Volviendo a Hyde Park.

El llanto era descontrolado. Era lo único que podía oírse en aquel lugar, ¿pero de quién podía pertenecer? No suele haber nadie aquí a estas horas, y menos llorando desconsoladamente. 

No debería entrometerme, puesto que ya tengo mis propios problemas. Pero...¿y si es alguien al que le ha robado? ¿O pegado? Parece una chica. Será mejor que vaya a comprobarlo por si acaso. 


En otra parte de Hyde Park.

Oí unos pasos acercarse hasta mí. Mierda. Alguien que esté aquí a estas horas no es bueno. O puede ser alguien como yo. Qué más da. No me importa nada. Tenía toda la ropa llena de gotitas que las lágrimas marcaron. Sorbí por la nariz y me abracé a mi misma. Por lo que podía oír, esa persona estaba a escasos metros de mi.

-¿____? ¿Eres tú? ¿Qué haces aquí?-Una voz que reconocía me llamaba desde mi espalda. Giré el rostro y le vi, con el torso desnudo y mirándome con cara de preocupación. Vaya, tenía bastantes tatuajes.
-Harry...-Dije sin fuerzas. Se acercó hasta mí y sin dudarlo me abrazó. Me acunó en su pecho, y hablaba en susurros en mi oído.
-Shh relájate. ¿Qué ha pasado? No puedo verte así. Se me parte el corazón.
-¿Y a ti que te ha pasado con tu ropa?
-Eso no es importante ahora. ___, por favor, dime lo que ha pasado.
-Perrie me ha dado una mala noticia.
-¿Su puede saber cuál es la noticia?

Un nudo en mi pecho hacía que fuera difícil hablar. 

-Mi...abuela ha...fallecido.-Dije, rompiendo a llorar de nuevo.*
-Oh, lo siento muchísimo. Pero vamos, relájate. 
-No puedo. Me he enterado de esto por teléfono. Y además, no sabía nada. Y no he podido despedirme de ella. Hacía muchísimo tiempo que no la veía, y sólo hablé con ella por teléfono un par de veces hace ya tres meses. No sabes lo culpable que me siento. Me hubiera gustado poder despedirme de ella...por última vez. 
-Vamos ___. Nadie sabía que esto iba a ocurrir hoy.
-Pero si sabían que estaba mal. ¿Por qué nadie me avisó?-Dije llorando de nuevo. Los brazos de Harry estrecharon más nuestros cuerpos. Su corazón latía con fuerza, al igual que el mío. Esta presión que sentía ahora mismo era muy fuerte. Me duele muchísimo no poderme despedir de ella, y ni siquiera poder ir al entierro, puesto que, lógicamente, el entierro no iba a celebrarse en Londres.
-Para que no sufrieras más de lo que ibas a sufrir al saber esto. Por favor, respira hondo y relájate. Estoy contigo. Cierra los ojos y piensa en algo bonito. Vamos, yo voy a hacer lo mismo.

Le hice caso y cerré los ojos. Hacer eso conseguía que me relajase un poco. Harry volvió a acercarse a mi oído.

-¿En qué piensas?-Susurró, haciendo que mi piel se erizase y mi corazón latiera aún más rápido.
-En lo que hemos hecho el día de hoy.-Dije con una media sonrisa.
-¿Sabes en qué pienso yo? En la primera vez que te conocí. Estaba yo tan relajado en el lago, cuando vi a una chica acercarse allí. Me puse de pie, y estaba dispuesto a echarla. Pero luego me fije en ella. Se acercaba a mi con una sonrisa. La sonrisa más bonita que había visto en mi vida. Era preciosa. ¿Sabes de quién hablo?
-Me hago una idea.-Dije, recordando perfectamente ese día.
-Bien, pues me quedé petrificado en el sitio. Mi cabeza me decía que avanzara, pero como estaba en mi mundo mirándote, tropecé y caí al lago.-Hizo que se me escapase una sonrisa.-Oh, ¿te ríes de mi?-Dijo con una sonrisa pícara. 

Me tumbó en el banco y empezó a hacerme cosquillas, haciendo que riese.

-¡Harry! ¡Para!-Dije entre risas.
-Genial.
-¿El qué?
-Al fin has sonreído. No podía verte llorar.-Sonreí de nuevo.
-Gracias.
-No tienes que darlas. Haría todo y más por ti.-Y me besó en la nariz como aquel día en el lago.





*Lo siento si a alguien le ofendió que pusiera la muerte de un ser querido. Por si habéis pasado por ello hace poco, y esto os ha hecho recordarlo. Pero no lo hice con esa intención.


{Final del capítulo 34. Espero que os haya gustado. Por favor, comentad por aquí qué os ha parecido. Para mí es muy importante. Al igual que los "me gusta". Me hace feliz saber que hay gente que les gusta lo que hago. Y si no los hay, pierdo la esperanza de que más gente lo lea. Si no tenéis Google+, decidme lo por twitter. Gracias ♥}