Capítulo 39
[Recomiendo leer esta parte con este audio: http://www.youtube.com/watch?v=9ewTkrfaWtA para crear más ambiente y tal. Dicho esto, disfrutad del capítulo 39]
El avión asciende cada vez más alto, y noto mis oídos taponarse a causa de la presión. Cierro los ojos e inclino la cabeza hacia atrás para evitar marearme más de la cuenta.
Me viene en la cabeza lo mismo que hace unos minutos antes de entrar en el avión.
Hace unas horas...
-A veces, es mejor dejarlo todo, y solamente respirar.-Las últimas palabras me sonaron ahogadas. Perrie corrió hacia mi y entre sollozos ambas nos abrazamos.
-Pero, ¿por qué irte? Puedes quedarte y superarlo. Sabes que puedes.
-Perrie, no puedo. Además, le he hecho mucho daño.
-Puedes hablar con él, arreglarlo.
-Perrie...-suspiré.-Sólo conseguiré hacerle más daño. A él y a mí misma. Puede que vuelva a Inglaterra algún día, quién sabe. Pero por ahora debo marcharme, indefinidamente.
Perrie se aparta de mi y se seca las lágrimas en la manga de su camisa. El rímel se le ha corrido por las mejillas, y hace que se le llene la cara de churretones. Cojo un pañuelo y le limpio las mejillas mientras le sonrío. Tengo unas ganas terribles de llorar, pero debo aguantarme. Tengo que ser fuerte, por mí, por ella, sé que si me ve marcharme con lágrimas en los ojos se sentirá mal.
Tiro el pañuelo a la papelera y guardo los últimos objetos personales míos que quedan en la maleta. Miro mi muñeca, y veo la pulsera que nos compramos juntas. Tienen el símbolo del jing y el jang. Yo me quedé con la parte negra, ya que ella insistía en que el negro le sentaba bien a mi pálida piel. Sonrío con nostalgia.
Dejo la maleta en el suelo y la abrazo con fuerza. Sé que no tenerla junto a mi va a ser malo, pero no puedo seguir más aquí. Estos tres días me han hecho pensar. Realmente quiero a Niall. Sí, siento algo por Harry, y no tengo la más remota idea de lo fuerte que es lo que siento, pero no supera lo que siento por ese chico rubio.
Cuando miro sus ojos azules, el tiempo se detiene, y, estoy casi segura, de que desearía pasar el resto de mi vida junto a él.
Pero ya..es demasiado tarde.
Hora actual
Cuando el avión ya está estabilizado me reclino en el asiento y me quito el cinturón. Lo peor ha pasado, ahora me quedan dos horas de vuelo hasta España, y un par más hasta mi pueblo.
Nunca pensé que volvería para quedarme para siempre.Siempre iba todos los veranos a este país porque una tía vivía aquí, pero nunca nos quedamos a vivir. Cuando tome el vuelo de ida a Inglaterra para hacer el curso de un año en el instituto, pensaba volver a mi país, pero me enamoré de Londres, e hice nuevos amigos allí, así que sin saber cómo, logré convencer a mis padres para quedarme a vivir allí con la condición de llamarles cada cierto periodo de tiempo e ir a visitarles en todas las vacaciones.
Y ahora, después de dos años, vuelvo a España definitivamente, sin billete de vuelta.
***
Un brazo zarandeándome el hombro hace que me despierte. Una dulce voz femenina hablando en un fluido inglés me llama para que me despierte.
-Miss? Wake up. Please, you've to leave the plane. The next flight is going to start. (¿señorita? Despierte. Por favor, tiene que abandonar el avión. El próximo vuelvo va a comenzar.)
-Oh, sorry.-Digo mientras me restriego los ojos y me levanto del asiento. El avión está completamente vacío, y la azafata inglesa me acompaña hasta la puerta de salida.
Camino a paso apresurado hasta la zona de recogida de maletas. Cuando consigo la mía, me dirijo hasta la salida del aeropuerto, donde un autobús me llevará hasta casa.
Me siento en un asiento que queda libre junto a la ventana, y después de tres días enciendo el móvil.
Vaya, 20 llamadas perdidas de Harry desde aquél día. Abro Whatsapp y respondo rápidamente algunos. Tengo la tentación de hablar con Niall mientras leo nuestra última conversación. Ya, ___, tienes que dejar esto. Dejo un rato pulsado el pulgar sobre la pantalla, hasta que me sale la opción de borrar la conversación. Tras unos segundos de vacilación, acepto.
Sigo leyendo los demás Was, y veo uno de Perrie preguntándome cómo fue el vuelo y que me hecha de menos. "La casa se ve muy vacía sin ti." dice. Mi vida también estará algo vacía sin ellos. Pero, es lo mejor.
En otro lugar del mundo, en ese instante, sólo que una hora menos...
Estoy sentando en el sofá dando toques con el pie en el suelo. Se ha marchado al piso de arriba hace unos minutos y aún no ha vuelto. No me gusta estar en esta casa sabiendo que ella ya no está aquí. Todo me recuerda a ella, y las fotos tampoco ayudan. Fijo la vista al suelo hasta que oigo unos pasos acercarse hasta mi y la miro, esperando a que hable.
-Perdona, tuve que hacer una llamada.
-No pasa nada.-Respondí algo seco.
-Bueno...¿qué quieres?
-¿No es evidente? Dime por qué se ha ido.
-Realmente, no lo sé.-Suspiró.-Harry, sólo sé que necesitaba dejar esto. Igual que tú te marchaste...-Me puse de pie tan rápido que casi tiro el sillón.
-¡No es lo mismo! ¡Joder!-Respiré hondo.-¡Yo no me fui para siempre! Además, yo tenía problemas. Pero, ¿ella? ¡Joder, que no ha respondido ni a las cientos de llamadas que le di! Y estoy seguro que tú no me dirás dónde vive, ¿verdad?
-No.
-Pero, ¿¡por qué!? Es para mandarle al menos una maldita carta. Algo. Joder..
-Harry, relájate, ¿vale?-Dijo poniendo una mano en mi hombro.-Estará...-hizo una pausa.-bien. Ahora sólo tienes que seguir adelante sin ella.
-Pero..-dije en un bajo tono de voz.-me he dado cuenta de que no puedo vivir sin ella.
En otra parte del mundo, en ese instante, sólo que una hora más...
Miro el paisaje a través del cristal del autobús. A pesar de que sea verano, unas gotas de lluvia llenan el cristal, y me hace recordar esos días de lluvia en invierno cuando mi hermano y yo no poníamos a correr debajo de la lluvia poniendo de los nervios a mi madre cuando éramos pequeños.
Tiene un año más que yo, pero siempre fue como un niño pequeño. El bebé Lucas, solía llamarle para que se enfadase. Sinceramente, le echo muchísimo de menos.
Siempre me peleaba con él, pero en los malos momentos siempre estaba ahí para consolarme. Aunque a muchos le pareciese raro, nos contábamos hasta nuestros temas amorosos.
Bueno, si así se le puede llamar a que te guste un niño cuando tenías 11 años. Ya sí que no le contaría estas cosas, creo. Pero sinceramente, le necesito.
Creo que tengo más ganas de verle a él que a papá y a mamá. Les quiero muchísimo también, pero ahora mismo siento que puedo apoyarme más en él que en otra persona.
El autobús se para, y veo en la acera de enfrente mi casa. Me bajo del bus, me despido del conductor y bajo mi maleta. Me dirijo con pasos acompasados hasta mi casa. Respiro hondo, tengo ganas de verles.
Se me hace raro ver a la gente conducir por la izquierda y hablar en español, al igual que oír nombres españoles. Supongo que deberé irme acostumbrando.
Llego hasta mi casa. Abro la puerta de la entrada y sigo el caminito de piedra que me lleva hasta la puerta principal. Voy a llamar al timbre, pero la puerta se abre y tengo ante mi narices a un chico de ojos verdes y pelo negro peinado a lo Justin Bieber en sus principios mirándome con una amplia sonrisa.
-¡____! ¿Tú no estabas en Inglaterra?-Me preguntó extrañado.
-Sí, pero...espera. ¿Y tú quién eres?
-¿No te acuerdas de mi? Soy..-Pero antes de que el chico siguiera hablando alguien le aparta con la mano.
A este chico sí que lo conozco. Pelo castaño claro, ojos verdes oscuros, piel morena a causa de tomar el sol, alto, con un flequillo peinado hacia arriba, y, vaya, se ha hecho un piersing en el labio.
-Deja al tío este, luego hacéis de nuevo las presentaciones. ¿No abrazas a tu hermanito?-Dice extendiendo los brazos.
-¡Lucas!-Suelto las maletas y le abrazo con fuerza.-Te has hecho un piersing.
-¿Eso es lo único que se te ocurre decirme después de tanto tiempo sin verme? ¿Qué tal te ha ido? ¿Cómo estás? ¿Por qué estás taaaaaaaaaaan pálida? Pareces un muerto.
-Idiota.-Le digo dándole un golpe en el hombro.
-Vaaaale vale. Vamos, entra, papá y mamá están deseando verte.
Pasamos la tarde hablando de Inglaterra, de cómo he crecido, (aunque nos vimos estas navidades), y del calor que hace en España comparado con Inglaterra. Todos obviaron el tema de por qué he vuelto, nadie quiso preguntar. Y aún sigo sin saber quién era ese chico que se quejaba que no me acordaba de él.
Subo a mi habitación para descansar. Vuelvo a coger el móvil, y veo un mensaje que me mandaron hace unas horas. Suelto el móvil en la cama, me tiro en ella, y dejo que unas lágrimas se derramen. Lágrimas mezclas de nostalgia, dolor y, culpabilidad.
"Recibido a las 20:09.
No me enseñaste a cómo vivir sin tí. "
{Final del capítulo 39. Quiero agradecer todo vuestro apoyo, de veras. Sin vosotras, esta novela no hubiera continuado. Espero que os haya gustado. Por favor, comentad por aquí qué os ha parecido. Para mí es muy importante. Al igual que los "me gusta". Me hace feliz saber que hay gente que les gusta lo que hago. Y si no los hay, pierdo la esperanza de que más gente lo lea. Si no tenéis Google+, decidme lo por twitter. Gracias ♥}

SUFRO!!! NECESITO OTRO CAPÍTULO, SÓLO TE LO DIGO POR SI NO SE HA NOTADO..jejejejejej ME ENCANTA AUNQUE ES SUPE TRISTE!! Pero adoro tu forma de escribir, y relatar lo que hace que me enganche y la necesite!! Un beso guapa y SIGUIENTE!!!:33
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