lunes, 11 de noviembre de 2013

Complex Heart [2º Temporada]

Capítulo 40

Parece como si no hubiera dormido bien desde hacía años. Aunque bueno, pensándolo bien, realmente es así, hacia siglos que no dormía tan bien.

Miro mi almohada, que está llena de churretones. Me da miedo verme la cara, porque seguramente esté igual. Pienso en el mensaje, recibido de Harry que no llegué a responder.

¿Qué debería hacer? Parte de mi dice que le conteste, que hable con él; pero otra dice que lo deje pasar, que me olvide de él, que no vuelva a caer en sus garras.

Pero ambas partes hablan con la misma fuerza, y no sé que hacer exactamente.

En otro lugar del mundo, solo que una hora antes...

Me siento en el sofá, frustado. Sé que ha visto el mensaje. ¿Ha estado mal enviárselo? Sé que no. 
Sé que acabará odiándome si no paro de enviarle mensajes, pero, es lo único que me queda, la esperanza de que quiera contestarme.

Pensándolo bien, ¿tan mal estuvo lo que hice? Sí, le bajé los humos por completo a su novio el rubito y destrocé su relación. Pero pienso que fue lo mejor que pude hacer. Si yo hubiera estado en su lugar, si la hubiera tenido a ella para mi, nunca la hubiera dejado ir, aunque estuviera enfadado con ella, nunca.

Pero, qué digo, soy un idiota...yo también la he dejado ir. 

En otro lugar del mundo, solo que una hora más...

Oigo voces en el piso de abajo, y me digo a mi misma que debo bajar. Me levanto y me lavo la cara. Por alguna extraña razón, pienso que va a ser un buen día.

Me visto lo más rápido que puedo, con un suéter viejo que se quedó en mi armario antes de irme a vivir a Inglaterra y unos vaqueros desgastados. Corro hasta el zapatero y me calzo unas botas acolchadas en el  interior. Se va acercando el invierno y empieza a hacer frío. El frío me recuerda a la lluvia, y la lluvia a las clases. ¿Debería inscribirme en el instituto de aquí? No tengo planeado volver por ahora, así que supongo que volveré a asistir a mi antiguo instituto.

Oigo el sonido de platos y cubiertos. Miro el reloj, y me doy cuenta de que ya es mediodía. Alguien llama a mi puerta, así que me peino antes de responder:

-Pasa.-La puerta se abre tímidamente y mi hermano asoma la cabeza.
-¿Sabes? Se me hace raro abrir esta puerta.
-Ya te acostumbraras.-Dije encogiéndome de hombros.
-¿Cuánto tiempo piensas quedarte?
-La verdad, no sé. Supongo que volveré a mi antiguo instituto.
-Si quieres mañana te acompaño y te informas.
-Qué servicial.
-Hace mucho que no veo a mi hermanita.
-No me llames así, me haces sentir pequeña.-Sonrió y se acercó a abrazarme.
-Te eché de menos pequeña.-Susurró.
-Y yo a ti tonto.-Le devuelvo el abrazo.-Bueno y, supongo que no has entrado aquí solo para abrazarme, ¿no?
-Qué suspicaz.
-He aprendido de alguien
-¿De quién? ¿Puede ser que de un chico extremadamente guapo, listo, deportista, prodigioso....?
-Sí, sí, sí. Al grano Lucas.
-Vaaale. Bueno.-Se sentó en la cama.-Sé que no quieres que te pregunte, pero, estoy preocupado. Te conozco muy bien, y sé que no volverías de allí por nada del mundo. Era tu sueño vivir allí. ¿Podrías..?-Me senté a su lado en la cama y suspiré.
-Bueno...supongo que algún día tendrías que preguntarme el por qué.-Miré al suelo, no me gustaba recordar esto.-¿Por dónde empiezo?
-¿Por el principio, podría ser?
-Chico listo. Pues....

Le cuento con pelos y señales todo lo ocurrido, obviando detalles más personales, o el de que Harry no está metido en asuntos buenos, no tiene por qué saber tantos detalles.
Cuando acabo, por fin le miro a los ojos. Los tiene muy abiertos, y creo que no me toma muy en serio.

-Y, ¿por eso has vuelto? No me malinterpretes, estoy muy feliz de que estés aquí, pero ___, ¿vas a dejar que dos idiotas te arruinen tu sueño?
-Ya no era feliz allí Lucas. ¿Para qué iba a quedarme en un sitio donde todo me recordaba a ellos? ¿Para sufrir más? Paso de eso. Por eso estoy aquí, para empezar de cero.
-Está bien. Pero, prométeme una cosa.
-¿El qué?
-No vuelvas a hablar con ninguno de ellos. Sabes perfectamente que, si lo haces...te volverán a romper el corazón.
-No lo haré, lo prometo.





{Bueeno aquí está el capítulo 40, después de mucho. Sé que es corto, lo siento, si sigo, será már largo. Ahora, estoy pensando hacer una nueva novela, distinta, completamente nueva a esta. Por supuesto continuaré con esta. Eso si tiene a gente que la lea. Si os interesa, hacedme saber por twitter quién estaría dispuest@ a leerla. Graciaaaaas.
Final del capítulo 40. Quiero agradecer todo vuestro apoyo, de veras. Sin vosotras, esta novela no hubiera continuado. Espero que os haya gustado. Por favor, comentad por aquí qué os ha parecido. Para mí es muy importante. Al igual que los "me gusta". Me hace feliz saber que hay gente que les gusta lo que hago. Y si no los hay, pierdo la esperanza de que más gente lo lea. Si no tenéis Google+, decidme lo por twitter. Gracias ♥}



martes, 29 de octubre de 2013

Perdonad por la espera

Quería pediros lo siento por todo lo que he tardado en escribir...supongo que ya más de una no vaya a seguir con la novela, puesto que he tardado muchísimo, pero bueno, seguiré escribiendo algunos capítulos para los que la lean.

Si veo que realmente muy pocas personas están interesadas, daré por finalizada esta novela.

También quería aprobechar para decir que, a parte de esta, estoy pensando escribir otra novela, una nueva historia, completamente diferente a esta.

No sé si será un fanfic o será con personajes con nombres propios y personalidades propias, todo dependerá de lo que me digan la gente que esté interesada en leerla, etc.

Bueno, eso, y que lo siento muchísimo de nuevo a todas. xx

domingo, 1 de septiembre de 2013

Complex Heart [2º Temporada]

Capítulo 39

[Recomiendo leer esta parte con este audio: http://www.youtube.com/watch?v=9ewTkrfaWtA para crear más ambiente y tal. Dicho esto, disfrutad del capítulo 39]

El avión asciende cada vez más alto, y noto mis oídos taponarse a causa de la presión. Cierro los ojos e inclino la cabeza hacia atrás para evitar marearme más de la cuenta. 
Me viene en la cabeza lo mismo que hace unos minutos antes de entrar en el avión.

Hace unas horas...

-A veces, es mejor dejarlo todo, y solamente respirar.-Las últimas palabras me sonaron ahogadas. Perrie corrió hacia mi y entre sollozos ambas nos abrazamos.
-Pero, ¿por qué irte? Puedes quedarte y superarlo. Sabes que puedes.
-Perrie, no puedo. Además, le he hecho mucho daño.
-Puedes hablar con él, arreglarlo.
-Perrie...-suspiré.-Sólo conseguiré hacerle más daño. A él y a mí misma. Puede que vuelva a Inglaterra algún día, quién sabe. Pero por ahora debo marcharme, indefinidamente.

Perrie se aparta de mi y se seca las lágrimas en la manga de su camisa. El rímel se le ha corrido por las mejillas, y hace que se le llene la cara de churretones. Cojo un pañuelo y le limpio las mejillas mientras le sonrío. Tengo unas ganas terribles de llorar, pero debo aguantarme. Tengo que ser fuerte, por mí, por ella, sé que si me ve marcharme con lágrimas en los ojos se sentirá mal.

Tiro el pañuelo a la papelera y guardo los últimos objetos personales míos que quedan en la maleta. Miro mi muñeca, y veo la pulsera que nos compramos juntas. Tienen el símbolo del jing y el jang. Yo me quedé con la parte negra, ya que ella insistía en que el negro le sentaba bien a mi pálida piel. Sonrío con nostalgia. 
Dejo la maleta en el suelo y la abrazo con fuerza. Sé que no tenerla junto a mi va a ser malo, pero no puedo seguir más aquí. Estos tres días me han hecho pensar. Realmente quiero a Niall. Sí, siento algo por Harry, y no tengo la más remota idea de lo fuerte que es lo que siento, pero no supera lo que siento por ese chico rubio. 
Cuando miro sus ojos azules, el tiempo se detiene, y, estoy casi segura, de que desearía pasar el resto de mi vida junto a él.

Pero ya..es demasiado tarde.

Hora actual

Cuando el avión ya está estabilizado me reclino en el asiento y me quito el cinturón. Lo peor ha pasado, ahora me quedan dos horas de vuelo hasta España, y un par más hasta mi pueblo.
Nunca pensé que volvería para quedarme para siempre.Siempre iba todos los veranos a este país porque una tía vivía aquí, pero nunca nos quedamos a vivir. Cuando tome el vuelo de ida a Inglaterra para hacer el curso de un año en el instituto, pensaba volver a mi país, pero me enamoré de Londres, e hice nuevos amigos allí, así que sin saber cómo, logré convencer a mis padres para quedarme a vivir allí con la condición de llamarles cada cierto periodo de tiempo e ir a visitarles en todas las vacaciones.
Y ahora, después de dos años, vuelvo a España definitivamente, sin billete de vuelta.
  
                                                                           *** 
Un brazo zarandeándome el hombro hace que me despierte. Una dulce voz femenina hablando en un fluido inglés me llama para que me despierte.

-Miss? Wake up. Please, you've to leave the plane. The next flight is going to start. (¿señorita? Despierte. Por favor, tiene que abandonar el avión. El próximo vuelvo va a comenzar.)
-Oh, sorry.-Digo mientras me restriego los ojos y me levanto del asiento. El avión está completamente vacío, y la azafata inglesa me acompaña hasta la puerta de salida.

Camino a paso apresurado hasta la zona de recogida de maletas. Cuando consigo la mía, me dirijo hasta la salida del aeropuerto, donde un autobús me llevará hasta casa.
Me siento en un asiento que queda libre junto a la ventana, y después de tres días enciendo el móvil.
Vaya, 20 llamadas perdidas de Harry desde aquél día. Abro Whatsapp y respondo rápidamente algunos. Tengo la tentación de hablar con Niall mientras leo nuestra última conversación. Ya, ___, tienes que dejar esto. Dejo un rato pulsado el pulgar sobre la pantalla, hasta que me sale la opción de borrar la conversación. Tras unos segundos de vacilación, acepto.
Sigo leyendo los demás Was, y veo uno de Perrie preguntándome cómo fue el vuelo y que me hecha de menos. "La casa se ve muy vacía sin ti." dice. Mi vida también estará algo vacía sin ellos. Pero, es lo mejor. 

En otro lugar del mundo, en ese instante, sólo que una hora menos...

Estoy sentando en el sofá dando toques con el pie en el suelo. Se ha marchado al piso de arriba hace unos minutos y aún no ha vuelto. No me gusta estar en esta casa sabiendo que ella ya no está aquí. Todo me recuerda a ella, y las fotos tampoco ayudan. Fijo la vista al suelo hasta que oigo unos pasos acercarse hasta mi y la miro, esperando a que hable.

-Perdona, tuve que hacer una llamada.
-No pasa nada.-Respondí algo seco.
-Bueno...¿qué quieres?
-¿No es evidente? Dime por qué se ha ido.
-Realmente, no lo sé.-Suspiró.-Harry, sólo sé que necesitaba dejar esto. Igual que tú te marchaste...-Me puse de pie tan rápido que casi tiro el sillón.
-¡No es lo mismo! ¡Joder!-Respiré hondo.-¡Yo no me fui para siempre! Además, yo tenía problemas. Pero, ¿ella? ¡Joder, que no ha respondido ni a las cientos de llamadas que le di! Y estoy seguro que tú no me dirás dónde vive, ¿verdad?
-No.
-Pero, ¿¡por qué!? Es para mandarle al menos una maldita carta. Algo. Joder..
-Harry, relájate, ¿vale?-Dijo poniendo una mano en mi hombro.-Estará...-hizo una pausa.-bien. Ahora sólo tienes que seguir adelante sin ella.
-Pero..-dije en un bajo tono de voz.-me he dado cuenta de que no puedo vivir sin ella.

En otra parte del mundo, en ese instante, sólo que una hora más...

Miro el paisaje a través del cristal del autobús. A pesar de que sea verano, unas gotas de lluvia llenan el cristal, y me hace recordar esos días de lluvia en invierno cuando mi hermano y yo no poníamos a correr debajo de la lluvia poniendo de los nervios a mi madre cuando éramos pequeños.
Tiene un año más que yo, pero siempre fue como un niño pequeño. El bebé Lucas, solía llamarle para que se enfadase. Sinceramente, le echo muchísimo de menos.
Siempre me peleaba con él, pero en los malos momentos siempre estaba ahí para consolarme. Aunque a muchos le pareciese raro, nos contábamos hasta nuestros temas amorosos. 
Bueno, si así se le puede llamar a que te guste un niño cuando tenías 11 años. Ya sí que no le contaría estas cosas, creo. Pero sinceramente, le necesito.

Creo que tengo más ganas de verle a él que a papá y a mamá. Les quiero muchísimo también, pero ahora mismo siento que puedo apoyarme más en él que en otra persona.



El autobús se para, y veo en la acera de enfrente mi casa. Me bajo del bus, me despido del conductor y bajo mi maleta. Me dirijo con pasos acompasados hasta mi casa. Respiro hondo, tengo ganas de verles. 
Se me hace raro ver a la gente conducir por la izquierda y hablar en español, al igual que oír nombres españoles. Supongo que deberé irme acostumbrando.


Llego hasta mi casa. Abro la puerta de la entrada y sigo el caminito de piedra que me lleva hasta la puerta principal. Voy a llamar al timbre, pero la puerta se abre y tengo ante mi narices a un chico de ojos verdes y pelo negro peinado a lo Justin Bieber en sus principios mirándome con una amplia sonrisa.

-¡____! ¿Tú no estabas en Inglaterra?-Me preguntó extrañado.
-Sí, pero...espera. ¿Y tú quién eres?
-¿No te acuerdas de mi? Soy..-Pero antes de que el chico siguiera hablando alguien le aparta con la mano.
 
A este chico sí que lo conozco. Pelo castaño claro, ojos verdes oscuros, piel morena a causa de tomar el sol, alto, con un flequillo peinado hacia arriba, y, vaya, se ha hecho un piersing en el labio.

-Deja al tío este, luego hacéis de nuevo las presentaciones. ¿No abrazas a tu hermanito?-Dice extendiendo los brazos.
-¡Lucas!-Suelto las maletas y le abrazo con fuerza.-Te has hecho un piersing.
-¿Eso es lo único que se te ocurre decirme después de tanto tiempo sin verme? ¿Qué tal te ha ido? ¿Cómo estás? ¿Por qué estás taaaaaaaaaaan pálida? Pareces un muerto.
-Idiota.-Le digo dándole un golpe en el hombro.
-Vaaaale vale. Vamos, entra, papá y mamá están deseando verte.


Pasamos la tarde hablando de Inglaterra, de cómo he crecido, (aunque nos vimos estas navidades), y del calor que hace en España comparado con Inglaterra. Todos obviaron el tema de por qué he vuelto, nadie quiso preguntar. Y aún sigo sin saber quién era ese chico que se quejaba que no me acordaba de él.

Subo a mi habitación para descansar. Vuelvo a coger el móvil, y veo un mensaje que me mandaron hace unas horas. Suelto el móvil en la cama, me tiro en ella, y dejo que unas lágrimas se derramen. Lágrimas mezclas de nostalgia, dolor y, culpabilidad.


"Recibido a las 20:09. 
         No me enseñaste a cómo vivir sin tí. "








{Final del capítulo 39. Quiero agradecer todo vuestro apoyo, de veras. Sin vosotras, esta novela no hubiera continuado. Espero que os haya gustado. Por favor, comentad por aquí qué os ha parecido. Para mí es muy importante. Al igual que los "me gusta". Me hace feliz saber que hay gente que les gusta lo que hago. Y si no los hay, pierdo la esperanza de que más gente lo lea. Si no tenéis Google+, decidme lo por twitter. Gracias ♥}

sábado, 31 de agosto de 2013

Complex Heart [2º Temporada]

[Antes que nada, quería pedir perdón a los seguidores de la novela por no continuarla durante tanto tiempo. La verdad es que estas vacaciones apenas he tenido tiempo, ya que estaba todo el tiempo de aquí para allá y tenía twitter y la novela algo abandonada. Pero prometo volver a retomarla. Gracias por esperar y disfrutad del capítulo 38 de Complex Heart]

Capítulo 38

Noto los cálidos labios de Harry posarse sobre los mios, y un escalofrío recorre todo mi cuerpo. Sus labios se mueven sobre los míos, sin control, llevados por el deseo y la pasión. 
Desearía que este momento se detuviese, para poder seguir saboreando sus tiernos labios, pero al oír una rama quebrarse separo nuestros cuerpos rápidamente. 


Cruzo los dedos, deseando con todo mi ser que la persona que ha partido esa rama no sea él. No, por favor, él no. Pero mis plegarias parecen no haber sido escuchadas, puesto que al girar el rostro veo esos ojos azules mirándome. Una mirada penetrante, mezcla de dolor y tristeza, enfado e incredulidad. Su ceño se frunce, y camina con pasos acelerados hasta donde nosotros dos estamos. Cierro los ojos, esperando una reprimenda, un grito, algo que me haga saber que lo que acabo de hacer es horrible. Pero lo que oigo es un golpe seco, y un quejido apenas audible.

Abro los ojos, y veo a Niall con los puños cerrados a los costados, y a Harry sujetándose la mandíbula, mirándole con una sonrisa triunfal, pero escalofriante, algo que hace que el enfado de Niall aumente y le aseste otro golpe.


-¡¿Qué miras con esa sonrisa, eh?! ¡Y qué acabas de hacer!-Grita fuera de si. Harry sigue sujetándose la mandíbula, y se limpia unos restos de sangre que se han derramado por el corte en el labio que los nudillos de Niall le han provocado. Éste le mira, y le insta a responder. Harry sonríe de nuevo.
-¿Yo? No he hecho absolutamente nada.
-¿¡Nada!? ¡La has besado!
-Falso.
-¿Falso?-Niall arqueó las cejas, confuso.
-Exacto.-Sonrió.
-No te entiendo.-Responde Niall aún más confuso.
-Sí, hubo beso, pero no fui yo quien la besó.
-Eso quiere decir que...-Niall gira el rostro, clavando sus ojos en mi. Yo bajo el mío, y en un susurro respondo:
-Sí, fui yo.
-Fuiste tú...-Repite, en un tono inaudible, roto.
-Pero Niall, puedo explicártelo, yo...
-No quiero explicaciones. ¿Qué me vas a explicar? ¿Que no me quieres? ¿Que lo prefieres a él? ¿Que todo este tiempo lo único que has hecho ha sido jugar con mis sentimientos? ¿Que todo lo que me decías era mentira? He dado todo por ti. Y, tú... No sé que pensar ahora mismo.
-¡Niall!¡Yo sí que te quiero!
-Pero no lo suficiente como para no besar a otro.-Me dejo sin palabras. Eso no era lo que sentía. Quería decirle que no, explicarle lo sucedido, pero de mi boca no salía nada.-Bien, ya me lo has dejado claro. ___, hasta siempre.
-¿Hasta siempre? Eso significa que...-Dije, entre sollozos.
-Sí. Eso significa, que esto se ha acabado.


Tres días más tarde, en algún lugar de Londres.

"El teléfono al que llama está apagado o fuera de cobertura, por favor, inténtelo más tarde." 
Joder, otra vez. Llevo tres días seguidos intentando contactar con ella, y siempre pasa lo mismo. Y cuando llamo a su amiga, responde que no puede hablar. Sólo me queda ir a su casa, pero no quiero ser demasiado brusco. Después de lo del otro día, se marchó corriendo, y no pude hablar con ella.

Me levanto del sillón. Se supone que tengo que ir al bar a trabajar, pero bah, no me apetece. Otro curro que perderé. Que más da, ya buscaré otro. 
Voy hasta la cocina y abro la nevera. Debería ir a comprar algo, no hay nada de comer por aquí. Al fondo, encuentro una hamburguesa del McDonals. No tengo ni idea de cuánto tiempo lleva ahí, pero ya que no tengo nada más que comer y veo que huele bien, la desenvuelvo del papel y la meto en el microondas. 

Me miro en el reflejo del cristal mientras la hamburguesa se va calentando. Tengo el pelo enredado, y peinar estos rizos es un auténtica pesadez. Ya me peinaré luego. Nunca he estado tan pasota, pero desde lo del otro día no quiero hacer absolutamente nada.

El pitido del microondas me indica que la hamburguesa esta lista. La saco, la pongo sobre un plato y enciendo la TV. Está puesto en un canal de música, donde una chica ligerita de ropa canta encima de una cama. Creo que se llama we can't stop, aunque no estoy seguro.

Observo el teléfono, con la falsa esperanza de que suene y poder oír su voz. Qué iluso, si no me ha respondido en estos tres días no va a hacerlo ahora. Pero, joder, necesito hablar con ella. Saber cómo está, qué pasó, por qué se puso así, y lo más importante, qué es lo que va a pasar con nosotros. 

Mmmm ella no me responde, pero puede que otra persona sí...

Ese mismo día, en otro lugar de Londres.

Sigo tirado en la cama, tapado entre las sábanas y en ropa calzoncillos. Llevo sin salir de aquí..¿cuántos? ¿Tres días? He perdido la cuenta. Para mí ahora mismo las noches y los días son exactamente los mismos, no salgo de esta cama. Me incorporo un poco y me quito las legañas con las manos. No tengo fuerzas ni ganas de nada, pero debería al menos levantarme a lavarme la cara. Me levanto a trompicones, y tengo miedo de mirarme al espejo para ver la imagen con la que me encuentro. La persona que está frente a él es una completamente distinta a la que era normalmente.
Ojos caídos, unas ojeras enormes, la cara llena de churretones y el pelo alborotado.
El estómago empieza a rugir me, así que cojo un paquete de patatas y tras lavarme la cara me vuelvo a la cama. He tenido la tentación de coger el móvil, llamarla, y hacer que nada de esto haya pasado miles y miles de veces. Sé que la necesito, pero mi orgullo y esto que ha pasado no me ha dejado hacerlo.
Estoy mal. Muy mal. Pero sé que llamarla y oír su voz hará que me ponga aún peor.


De repente, el móvil comienza a vibrar y a sonar Roar de Katy Perry a todo volúmen. Es un número desconocido, así que vacilo un par de veces antes de cogerlo, pero finalmente me decido y descuelgo. Justo cuando oigo su voz me arrepiento de haber respondido.
Pero su tono de voz me para.

-¿Hola? Perdona por haberte molestado, no sé si sabes quién soy pero...
-Sí, Harry, sé que eres tú.-Respondo seco.

En ese instante, en una casa Londres.

-¿Estás segura de lo que vas a hacer? Debes pensarlo muy bien. Es una decisión muy grande la que estás tomando y...
-Estoy segurísima.
-¿Y me vas a dejar aquí sola?
-Puedes llamar a alguien que te acompañe, no me importa que uses mi habitación.
-Por favor, piensa seriamente en lo que vas a hacer. Luego puedes arrepentirte.-Ella giró el rostro, y me miró con ojos tristes. Sonrió apenada.
-A veces, es mejor dejar todo, y solamente respirar.

Minutos más tarde, en ese mismo lugar.

Sentía que se me iba a salir el corazón del pecho. Hacía mucho que no corría tanto, pero si iba con la moto iba a tener un accidente. Después de hablar con él, me preocupé bastante. Le invité a venir conmigo, pero decía que no se sentía con fuerzas.
Mejor, así podré hablar a solas con ella de una vez.

Con paso firme, me acerqué a la puerta y llamé al timbre. Pasaron un par de minutos hasta que Perrie me abriera.

-Hola, Harry.
-Hola. ¿Está ___? Qué tontería, sí que está. ¿Puede salir?
-No. No está.
-Vaya, ¿sabes cuándo volverá?
-Nunca.-Dijo apenada.
-¿Nunca? ¿Cómo?
-___..se ha ido. 
-¿Se ha ido? ¿Qué?
-Se ha ido a España. Para, siempre.






{Final del capítulo 38. Espero que os haya gustado. Por favor, comentad por aquí qué os ha parecido. Para mí es muy importante. Al igual que los "me gusta". Me hace feliz saber que hay gente que les gusta lo que hago. Y si no los hay, pierdo la esperanza de que más gente lo lea. Si no tenéis Google+, decidme lo por twitter. Gracias ♥}

miércoles, 10 de julio de 2013

Complex Heart [2º Temporada]

Capítulo 37

Dicen que llega un momento en el que debes decidir entre un camino u otro. Un momento, que cuando llega, ya no puedes volver a atrás. Y sabes perfectamente, que cuando lo eliges, todo va a cambiar. 
Lo que no sabes es que a veces, eliges pensando en otros y no en ti, y al final ese camino era el inadecuado. 
A veces, tienes que dejar de pensar en los demás. Abrir los ojos, y pensar, ¿qué es lo que de verdad me conviene? Realmente, no muchos piensan en eso, y se dejan llevar por los impulsos. 
Ahora...me toca elegir a mi.


Oía desde el piso de abajo los gritos de Niall y Zayn, y las pisadas nerviosas de Perrie por el pasillo de nuestras habitaciones mientras me preparaba. Hoy era el día que salíamos para ir a la casa de playa de los tíos de Louis, y, como no, llegábamos tarde. ¿La culpable? Yo, como siempre. No soy muy amiga de despertarse temprano ni de los despertadores. Además, la noche anterior apenas pude dormir. 

-¡¡___!! ¡Vamos! Liam va a llegar en poco a recogernos, y tu novio sigue peleándose con Zayn porque le ha "robado" el desayuno. 
-¡Voy, voy! Sólo me falta guardar los bikinis y ya...-Pude oír como Perrie resoplaba y bajaba las escaleras arrastrando una maleta. 

Guardé lo poco que me quedaba y me coloqué frente al espejo. De lado, del otro, de frente, de espalda..Me alisé el pelo con las manos y fruncí el ceño. Me vendría bien perder un par de kilos, aunque los demás se empeñen en que estoy bien. Seguía mirándome al espejo cuando mi móvil sonó. Descolgué la llamada sin pararme a mirar quién la había hecho. 

-¿Diga?
-Hola enana.-Se oía su sonrisa a través del teléfono.
-No me llames enana.
-Mmmm vamos, si te gusta.
-Sí, ya ya. ¿Qué querías Harry?
-Nada.
-¿Nada?
-Sólo llamaba para decirte buenos días.
-Pero si me vas a ver dentro de nada.
-Pero es muy romántico, ¿verdad?
-Hmm..puede ser. Pero, Harry..ya sabes que yo..
-¿___? ¿Puedo entrar?
-Ya, tienes novio.-Dijo Harry tras el teléfono.-Te dejo, que te reclama. Nos vemos luego. Te quiero.

<Bip, bip, bip...> Su despedida me creó un escalofrío. Solté el teléfono sobre la cama mientras el pomo de la puerta giraba. Encontré a un Niall con la cara perdida de chocolate.

-¿Qué haces así de manchado?-Pregunté mientras me acercaba a él con un pañuelo en la mano para limpiarle.
-Zayn me robó el desayuno y yo le perseguí.
-¿Y la razón por la que tienes toda la cara llena de chocolate?
-Se enfadó y me lanzó la Nutella en la cara.-Solté el pañuelo y empecé a reír a carcajadas mientras Niall fruncía el ceño.
-Y que, ¿está buena?
-Oh sí sí. Muchas gracias mi amor por preocuparte por mi y tal.
-De nada cielo.-Dije tirando el pañuelo cubierto de chocolate después de limpiarlo.
-Te quiero.
-Qué tonto eres.
-Tontaco.
-Mi tontaco.
-Todo tuyo.

Sonreí y Niall se encargó de juntar nuestros labios.

-Te quiero muchísimo.-Me dijo entre besos. Me sentía algo mal por lo de Harry, pero aquí simplemente me dejé llevar. También le quiero muchísimo.

-Ooooh ¿por qué le has limpiado la cara? Se lo merecía.-Zayn entró en la habitación interrumpiéndonos en el beso.
-Calla Zayn.-Dijo Niall enfurruñado.
-Zayn, muy bien hecho.
-¿Qué? ¿No me defiendes?-Se sorprendió Niall.
-Te tomas muy a pecho la comida.
-¿Ves Niall? No soy el único que lo pienso.-Sonrió Zayn triunfal.
-Bien bien. Muchas gracias.-Cogió mi maleta y bajó.-Y te llevo las maletas porque te quiero, aunque no te lo merezcas.
-Gracias amor.-Le guiñé un ojo y comencé a bajar las escaleras.

El sonido del claxon de un coche nos avisó de que Liam ya estaba aquí. Zayn y Niall se encargaron de llevar todas nuestras maletas mientras Perrie y yo nos montábamos en el coche junto con Liam y Danielle. 

El viaje que duró desde Londres hasta la playa duró sobre unas cuatro horas. El bullicio del tráfico de Londres y lo alejado que estaba el pueblo tampoco ayudó a que el tiempo fuera más corto.

Cuando llegamos en la entrada encontramos aparcado el Mercedes de Louis y a un chico apoyado en una moto. Al igual que todos, Niall también se fijó en él. Le dirigió una mirada fría y se bajó del coche a bajar las maletas. 

Los ojos verdes de Harry hicieron una mirada rápida en todos nosotros, y nos saludó con una enorme sonrisa a cada uno, hasta pararse en mi. Cuando todas las maletas ya estaban bajadas, me separé de todos y me dirigí hacia Harry.

-¿No entras con ellos?-Preguntó.
-¿No puedo venir a saludarte?
-Oh, por supuesto, muchas gracias por ese gran detalle.
-Idiota.
-Qué va.-Sonreí.
-Oye, ¿qué haces aquí solo con la moto?
-Louis me invitó a pasar cuando llegué, pero quería esperar a que llegases.
-Oh, muchas gracias por ese gran detalle.
-No me copies enana.-Le saqué la lengua y me dirigí hacia la casa, con los pasos de Harry tras los míos.


Louis y Eleanor estaban sentados en el sofá del gran salón que se situaba junto a la entrada. Me saludaron y Louis nos acompañó a Harry y a mí a nuestras respectivas habitaciones. Yo dormía con Niall, la habítación de enfrente era la de Harry, la de la izquierda la de Perrie y Zayn, y la de la derecha la de Liam y Danielle. La de Louis y Eleanor estaba en un piso más arriba. 
Si no supiera que esto es una casa de playa, juraría que es un hotel.

Nada más dejar las maletas, todos sugirieron ir a la playa, y eso hicimos, menos Harry, que decía que quería tumbarse un rato a descansar.

                                                                      ***

Sin darnos cuenta, el día se nos había pasado completo en la playa. Aún no había comida en esa casa, así que Louis, Liam y Zayn fueron al supermercado más cercano a comprar algo para hacer una barbacoa. 
Niall también insistía en ir, pero no le dejaron acompañarles argumentando que si lo llevaban iba a arrasar con el súper entero.

Al llegar todos fueron a sus habitaciones a descansar, pero a mi me apetecía ir a tomar el aire, así que salí a ver el jardín de la casa.
Al exterior se accedía por el salón, que tenía una pared completamente hecha de cristal. Desde allí se veía la enorme piscina. Vaya, sus tíos sí que deben de tener dinero. 
Miré bien a través de la gran cristalera, y pude comprobar que alguien estaba nadando dentro de ella. Ya que todos estaban fuera, el único que podía ser era Harry. 

Parece que se dio cuenta de que le estaba mirando, porque directamente se salió de la piscina y caminó hacia la cristalera sonriéndome.

-¿Qué hacías espiándome?-Una sonrisa divertida se dibujó en su rostro.
-¿Espiándote? Perdona, yo iba a salir y dio la casualidad de que tú estabas aquí.
-Sí ya ya. Oye...tengo que hablar conti-
-¡¡Ya estamos en casaaaaa!! ¡¡¡Vaaaaamos a comeeeeeeeeeer!!!-Los gritos de Louis interrumpieron a Harry. Este resopló y ambos nos dirigimos hasta el lugar donde se iba a hacer la barbacoa. 

                                                                          ***

La noche entró muy pronto, mientras todos nosotros estábamos hablando y riendo. Noté un brazo zarandeando mi hombro, y unos labios rozando mi oído.

-____, tengo que hablar contigo.

Silenciosamente, me levanté y me fui con Harry hasta un lugar más apartado.


[Si pincháis en este link os llevará a un vídeo. http://www.youtube.com/watch?v=rtOvBOTyX00 Os recomiendo leer esta parte con él]

-Bien, ___. Vayamos al grano.
-¿Qué?
-Nada de qués. Ya no aguanto más. Tenemos que acabar con esto.
-Harry, ¿acabar con qué?
-Sé que sientes algo por mi.-Dijo muy serio.
-Harry, yo...
-___, mírame. Mírame a los ojos y dime que no sientes nada por mi.-Levanté la mirada, y los ojos de Harry estaban fijos en los míos.
-Yo...yo...no puedo.
-Lo sabía.-Sonrió.
-Pero...Harry, yo estoy saliendo con Niall, y...
-Bésame.
-¿Cómo?
-Bésame. Tal vez, si lo haces, puedes descubrir de verdad lo que sientes.
-Ya te besé una vez.
-Corrección: Te besé yo. Y fue un beso forzado. Este será un beso libre, sin ataduras. Sólo hazlo.
-No sé sí...
-Prométeme una cosa: Si me besas, y descubres que no quieres besar a nadie más, déjame luchar por ti. Déjame enamorarte. Déjame hacerte ver que me necesitas tanto como yo te necesito a ti.
-Me da miedo saber que lo que siento es real.
-No hay que engañar al corazón.
-Y si lo descubro...¿qué harás tú?
-Lo dejaría todo y haría lo imposible para estar contigo. 



Respiré hondo. Acerqué un paso a Harry. Otro más. Centímetros nos separaban. Milímetros. Mi respiración era agitada, y la de Harry también. Este era un momento decisivo. Un momento que cambiaría todo. Y, de repente, junté nuestros labios.






{Final del capítulo 37. Espero que os haya gustado. Por favor, comentad por aquí qué os ha parecido. Para mí es muy importante. Al igual que los "me gusta". Me hace feliz saber que hay gente que les gusta lo que hago. Y si no los hay, pierdo la esperanza de que más gente lo lea. Si no tenéis Google+, decidme lo por twitter. Gracias ♥}



lunes, 8 de julio de 2013

[Vuelta a escribir]



Sé que dije que volvería a escribir el día justo después de volver de Inglaterra y ya ha pasado más de una semana, lo siento... Voy a intentar escribir hoy el capítulo 37, y si no lo hago hoy, prometo que será mañana.

Si queréis saber algo sobre Inglaterra...

Estuve durante cinco días en un pueblo llamado Gloucester. Por si no lo sabíais, allí se encuentra la catedral donde se rodó Harry Potter, Hogwarts.

Todo el mundo que viaja a Inglaterra piensa en Londres -me incluyo a mi misma antes del viaje- pero hay sitios preciosos a parte de esa ciudad. Un ejemplo es ese pueblo antes mencionado, o el lugar de la foto que veis arriba, Bristol.





Londres también es precioso, no me malinterpreteis, pero es una ciudad en la que se vive con prisas, solo miras por tu propio bien, etc. Aunque si visitáis Inglaterra, os recomiendo ir a esa ciudad.

Y..bueno, no sé que más contaros. Si queréis saber algo más de este viaje, preguntádmelo por twitter o por ask y os responderé encantada.

Adióós ♥






P.D: Las fotos que he puesto son algunas que fui sacando durante el viaje.



viernes, 21 de junio de 2013

[Estaré una semana sin escribir]









Bueno...como algunas sabréis,-otras no, por eso lo escribo aquí- en dos días me voy a Inglaterra de viaje de estudios, y estaré allí durante una semana, así que como comprenderéis, no puedo escribir. Y perdonad también por estar muchos días sin escribir, ya sabéis, los exámenes...pero como he aprobado todas, en el momento de que vuelva de Inglaterra seguiré escribiendo, lo prometo. Eso es todo, adióós ♥